El mal de Chagas

Ayer, la Universidad del País Vasco invistió doctor honoris causa al biólogo Francisco Ayala, uno de los genetistas y biólogos evolucionistas más importantes del mundo. En su intervención trató varios temas: repasó su carrera científica y académica, disertó acerca del sistema de reclutamiento de personal en las universidades norteamericanas y, finalmente, habló de sus trabajos científicos actuales. Habló del protozoo que causa el mal de Chagas y de su historia evolutiva.

La enfermedad debe su nombre a Carlos Chagas, el médico brasileño que, hace 101 años, descubrió que la enfermedad a la que posteriormente pusieron su nombre, la provoca el protozoo parásito Trypanosoma cruzi y es transmitida por unos insectos, a los que se les llama chinches besuconas o vinchucas. Aquí escribí hace un tiempo acerca de estos bichos.

Ahora no me interesa el bicho, sino la enfermedad. Porque resulta que se está extendiendo de forma alarmante por el continente americano. En Bolivia, el 70% de los niños de areas rurales tiene Chagas y también ha llegado al norte de Argentina. Y por el norte, ha retornado a Méjico, y especialmente a Chiapas, en el sur. Mata cada año a más latinoamericanos que ninguna otra enfermedad parasitaria. De hecho esta enfermedad es responsable de la pérdida de años de vida saludable en una cantidad 2’5 veces mayor que la suma de los años perdidos por culpa de la malaria, la lepra, la esquistosmiasis y la leshmaniasis juntas.

Chinche besucona

Como anécdota, diré que quizás fue el de Chagas el mal que mantuvo a Darwin enfermo gran parte de su vida, hasta tal punto que vivió durante casi toda su vida adulta en un regimen de práctica reclusión en su propiedad. En el libro en el que cuenta su viaje en el Beagle cuenta cómo fue atacado por chinches besuconas mientras dormía.

A esta enfermedad no se le ha prestado la atención que merece hasta hace poco tiempo. Sólo a partir de la década de los sesenta se empezó a considerar un problema grave de salud pública. Parte de la culpa la tiene el hecho de que los síntomas tardan en parecer. Pero además, quizás también es debido a que, tal y como afirmó ayer Francisco Ayala, se trata de una enfermedad de pobres. Debido a los hábitos de la vinchuca y las condiciones bajo las que prolifera, sólo contagia a personas que viven en condiciones de pobreza. La enfermedad tiene tratamiento curativo si se trata al comienzo, pero al aparecer tan tarde los síntomas, muchas veces no se llega a tiempo. Por esa razón, la prevención es fundamental.

Es una enfermedad de la que existe poca información en el mundo. Entre las enfermedades infecciosas, los europeos damos al sida mucha importancia: sabemos hasta los niveles de prevalencia que tiene en países africanos. También sabemos de la malaria y de los esfuerzos por erradicarla. Pero el de Chagas es un mal poco conocido. Conviene, cuando menos, saber que existe y que es una grave enfermedad.

7 comentarios sobre “El mal de Chagas”

  1. Siempre ha sido conocida.Además con la deforestación y con las autopistas que se construyen sigue avanzando en HISPANOamérica

  2. Dos cosas me han impresionado en esta entrada:

    – la gravedad del mal de Chagas, «un genocidio consentido» en palabras de la Dra. Pilar Mateo.

    – la intensa labor científica del Dr. Francisco J. Ayala y su trayectoria vital.

    En un comunicado de prensa de julio de 2007, la OMS, venía a decir que «…El mal de Chagas está bajo control en muchos países de las Américas…» (1) y cifraban en unos 8 millones las personas infectadas de Chagas (enfermedad de Chagas-Mazza).

    En 2009 se podía leer en un diario que «El Chagas es una dolencia que afecta a unos 15 millones de personas al año en el mundo, de las que mueren unas 50.000.» (2) Las estadísticas que aparecenn citadas en prensa no especializada, ofrecen datos muy dispares.

    La OMS tenía anunciada la erradicación de la enfermedad para 2010, lo que parece poco probable que se confirme.

    Las migraciones y los trasplantes de órganos se citan como causas que han producido la expansión de esa enfermedad fuera de las Américas. Se ha publicado que en España había en 2009, 68.000 emigrantes con Chagas (titular sorprendente que nada dice sobre los no inmigrantes con la misma enfermedad en España) (3)

    Se investiga en nuevos tratamientos, a base de posaconazole (H. del Valle de Hebrón, en Barcelona) pero cabe también la prevención a base de una pintura capaz de frenar a la vinchuca, como explicaba la descubridora en la entrevista de enero de este año (4)

    Mi pregunta para el autor del blog es la siguiente:

    ¿Se podrá leer en Internet la intervención de investidura del Dr. Francisco J. Ayala, madrileño de nacimiento, ciudadano norteamericano desde hace muchos años y que acaba de sumar ese doctorado honoris causa a los varios que ya tenía de otras Universidades españolas?

    Muy oportuna su entrada.

    Fuentes:
    (1) http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2007/pr36/es/index.html
    (2)
    http://www.blogdebioetica.com.ar/?p=1294
    (3)
    [Enlace roto.]
    (4)
    [Enlace roto.]

    1. Io:
      Gracias por el comentario. Enriquece la entrada.
      Para mí, lo más llamativo es que en Europa parece que nadie hubiese oído nunca hablar de una enfermedad tan grave y tan extendida.
      Yo no he citado mis referencias, aunque si no recuerdo mal, la información que aporto la obtuve de New Scientist.
      Y en lo que se refiere a la intervención del profesor Ayala, no creo que esté disponible en Internet, pero en algún momento se editará un pequeño volumen con las intervenciones del acto, incluída la suya. No sé si ese volumen se publicará en Internet. Lo sugeriré.
      Saludos

  3. Habría que diferenciar la incidencia de la enfermedad de Chagas, de su prevalencia.
    En España el número de casos es en relación con el número de personas inmigrantes ya infectadas, muchas de forma crónica.
    Cataluña, Valencia, Murcia creo que son las zonas más afectadas.
    Para las trasfusiones sanguineas si se hacen controles en relación a donantes extranjeros.

    La transmisión es eminentemente vectorial, es decir por el insecto, y salvo trasfusiones, via vertical: madre -hijo, lactancia, no se trasmite.

    No es una enfermedad de declaración obligatoria lo que imposibilita acceder a valoración de datos, aquí.
    La verdad es que entra dentro del diagnostico diferencial de cualquier proceso cardiaco en una persona que haya residido recientemente o no en paaíses de riesgo.
    Hay una mujer en BOlivia , Monroy entomóloga, que tiene pulicados trabajos multidisciplinares de atención integral interesantes (parece ser que la deforestación tiene que ver en su prevalencia).
    NO creo que haya una expansión de esta enfermedad fuera de las americas, entendido como fuente de contagio ya que no se da, es decir los casos son importados por los propios enfermos que no son contagiosos.
    Gracias por el artículo «un tal Pérez».

  4. Sonia, sólo busco fuentes de información sobre el tema, no soy del gremio y tengo poco que ver con la medicina.

    Encontré lo siguiente:

    «El mal de Chagas ya es un fenómeno mundial urbano» un artículo no especializado, publicado el 19 07 2010 en http://pobrezaambiente.typepad.com/blog/2010/07/el-mal-de-chagas-ya-es-un-fen%C3%B3meno-mundial-urbano.html

    El mapa que acompaña es sugestivo pero no cuantifica nada.

    Me ha llamdo la atención lo siguiente:

    «…Se podría convertir ( la enfermedad de Chagas- M)en una importante amenaza para la salud mundial, de acuerdo a las cifras recientemente publicadas por la revista científica Nature en un suplemento especial del mes Junio. José Rodrigues Coura y Pedro Albajar Viñas, advierten que la urbanización en América Latina introdujo nuevos riesgos, como la transmisión del T. cruzi a través de transfusiones de sangre.

    Los científicos analizaron como el parásito T. Cruzi puede viajar con los movimientos de población desde países endémicos a países no-endémicos como América del Norte (Estados Unidos y Canadá), la región del Pacífico occidental (especialmente Japón y Australia) y, más recientemente, Europa (principalmente Bélgica, España, Francia, Italia, el Reino Unido y Suiza, y en menor medida Alemania, Austria, Croacia, Dinamarca, los Países Bajos, Luxemburgo, Noruega, Portugal, Rumania y Suecia). Se ha estimado que hay ahora mas de 300.000 personas infectadas por T. cruzi en los Estados Unidos, más de 5.500 en Canadá, 80.000 en Europa y en la región del Pacífico occidental aproximadamente 3.000 en Japón y 1.500 personas en Australia.

    Los cambios en la forma de producción, el comercio y las finanzas en el mundo están afectando la presencia del Chagas y, según Briceño-León y Galván en su artículo “Los determinantes sociales del Chagas y las transformaciones en América Latina” , esto se puede ver claramente, por un lado, en la presencia de la enfermedad en los Estados Unidos y Europa a partir de la llegada cada vez mayor de inmigrantes de América Latina, y por el otro…»

    http://pobrezaambiente.typepad.com/blog/2010/07/el-mal-de-chagas-ya-es-un-fen%C3%B3meno-mundial-urbano.html

    Chagas disease a new worldwide challenge.pdf

    Naturalmente, el que haya muchos infectados ahora fuera de las Américas, nada significa en cuanto a la fuente de contagio, que no se expande, como tú bien señalas (salvo por transfusiones de sangre de calidad no controlada).

    Donde entiendo que surge la mayor preocupación por esa enfermedad, fuera de las Américas, es en relación con los problemas cardíacos que pueden acompañar al desarrollo de la enfermedad de Chagas , susceptibles de aparecer décadas después de la infección de la persona afectada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *