Mal en Ciencias

Hola. Después de unos días sin publicar nada, aquí estoy de nuevo.

Hoy se han publicado dos informaciones de grandísimo interés. [Enlace roto.] es la del asesinato de una joven en Baracaldo por su anterior pareja sentimental. No me voy a referir a ese asunto ahora, aunque lo haré más adelante, y anticipo que lo que escriba no va a ser del gusto de mucha gente, porque creo que se está haciendo un diagnóstico erróneo del problema.

El [Enlace roto.] importante en la prensa de hoy ha sido la publicación de los resultados de la prueba PISA 2009. Las informaciones publicadas son bastante claras y las comparaciones muy expresivas. En Euskadi andamos flojos en Ciencias. Para alguien que, como yo, está especialmente preocupado (y últimamente ocupado) con la cuestión de la cultura científica, el dato tiene especial interés. Se constata que lo que considero un déficit social hunde sus raíces en las etapas medias del sistema educativo.

Los expertos serán capaces, no lo dudo, de identificar las razones de los malos resultados obtenidos en Ciencias. No me sorprendería que parte del problema tenga que ver con el (poco) esfuerzo, en forma de tiempo, que se dedica a esas materias. Tampoco sé, con seguridad, si es así o no. Pero no dudo de que la verdadera raíz del problema, lo que se encuentra en el origen, es la escasa consideración social que tienen la ciencia y los valores que la sustentan.

El discurso público, el de nuestras autoridades y el de muchos prescriptores, se ha orientado a prestigiar un tipo de actividades y unos valores, que no son precisamente los que están en la base de la ciencia, como actividad y como forma de conocimiento. Por esa razón la ciencia no cuenta con el prestigio social que necesita para ser apreciada. Sin aprecio no hay interés, y sin interés no hay aprendizaje.

Reconozco que esto es lo que me dice el olfato. Carezco de datos contrastados. No sé si se ha analizado este fenómeno, ni si hay alguna propuesta al respecto. Pero creo que las cosas van por ahí. Y si no estoy equivocado, tenemos un problema, porque se supone que Euskadi tiene vocación de basar su crecimiento y su prosperidad futura en el conocimiento, en la ciencia, la tecnología y en eso que llaman innovación.

Addenda: Josu Sierra ha publicado un post bastante atinado hoy en su blog en relación con un aspecto de esta cuestión (PISA) quizás lateral, pero que convendría no olvidar. Hace unos años, alguna prensa afín al actual régimen, el sindicato CCOO y algún político de tres al cuarto vilipendiaron de mala manera a los anteriores responsables de Educación por algo que hoy parece no tener la menor importancia. Como diría mi amigo Jesus Mari, «la impostura».

5 comentarios sobre “Mal en Ciencias”

  1. Creo que esto de los intereses de las generaciones por según qué materias va por modas y por circunstancias muchas veces ajenas al sistema educativo. Los del babyboom llenamos facultades por dos motivos: porque éramos muchos y porque en la única tele que teníamos veíamos «religiosamente» los documentales de la naturaleza de Rodríguez de la Fuente o las series de televisión como Centro Médico o Marcus Welby. Se dice de los adolescentes que tienen memoria de pez, que mañana está demasiado lejos para ellos pero lo cierto es que mientras nosotros observábamos que estudiar una carrera tenía un futuro y servía para algo, en esta sociedad de principios del siglo XXI esos valores se han ido al guano con la poca salida que tienen las carreras de corte científico, y la gente prefiere módulos de Grado Superior o carreras con un componente social a las supuestamente duras condiciones de la investigación mal pagada, la enseñanza continuamente bombardeada (hasta untalpérez lanza alguna carga de profundidad) o el estudio continuo que requieren ciertas carreras de esas consideradas difíciles.

    Llevo 23 años dando clase de Ciencias y afines, y he visto como casi clases enteras iban de cabeza a Leioa, Ingenieros o Medicina, pero de eso hace mucho, y ahora, con muchas menos horas de ciencias en la ESO, con una imagen de demasiado esfuerzo versus poca salida en ciertas carreras, de nada sirve que tengamos canales temáticos de ciencia, series con ese carácter tipo CSI o Bones, todo parece muy difícil para emprender una carrera de ese pelo.

    Por último, yo no estoy muy de acuerdo con eso de que el nivel es bajo porque si hay algo que motiva a esta gente menuda es conocer cosas, absorber conocimientos, pero no pidas milagros, que la generación Tuenti habla con frases cortas, mira vídeos y es mucho más crédula de lo que parece.

    1. Sí, es cierto, pero yo diría que más que modas, lo que determina la elección de unas carreras u otras, de unas aficiones u otras, es un sistema de valores. En nuestra sociedad prima, como valor, una suerte de «oenegeismo» que nos empuja a ocuparnos de los demás y lo demás (salud, educación, atención social, ecologismo, etc…), pero no a buscar la prosperidad económica. No se desea crear riqueza. No está bien visto.
      Las carreras de corte científico tienen más salidas que nunca. El problema es el que he señalado antes y que además son difíciles.
      Lo de que el nivel es alto o bajo, no lo digo yo, lo dice PISA, y si no nos creemos lo que dice PISA, pues a otra cosa, mariposa.
      Y tienes razón: no ha sido afortunada la frase «Se constata que lo que considero un déficit social hunde sus raíces en las etapas medias del sistema educativo» y de hecho, creo que es al revés. Creo que los problemas que pueda haber en la escuela (o instituto) reflejan lo que ocurre en la sociedad.
      Muy interesante aportación en cualquier caso.

  2. Muy de acuerdo con casi todo, aunque, como es lógico, ves la parte que más te duele, que es la científica. En las llamadas humanidades o en la «letras» no creas que las cosas están mucho mejor.
    Parte de la clave está en la enseñanza media, pero la cosa viene de bastante atrás. Los de nuestra generación hacíamos dictados con cinco y seis años, edad a la que ahora apenas se ha aprendido a escribir un puñado de palabras… ¡¡¡y sólo en mayúsculas!!
    La cosa es que tú ves a los «cacanajos», y notas que tienen un potencial altísimo. Yo flipo con mi hijo de seis años y sus compañeras y compañeros. Tienen una capacidad deductiva e intuitiva brutal, además de una curiosidad insaciable. Hace cinco minutos, mi peque me ha quitado el ordenador, ha buscado unos planos de aviones por su cuenta, los ha imprimido y se los ha llevado a la ikastola… Seguro que los demás de la gela han hecho algo parecido.
    Me temo que la progresión se detiene en algún punto… ¿por falta de exigencia? Podría ser. Sabéis más tú y Mikel de ello, seguramente.

  3. No sé Javier. Yo no tengo una opinión tan negativa. Lo que escribo lo hago porque PISA nos permite comparar con otros sistemas, pero no nos permite comparar con nuestro pasado. Yo creo que los chavales ahora disponen de más herramientas y aprenden más. Utilizan distintos lenguajes, pero no aprenden menos que antes.
    No solo me preocupan las ciencias, aunque es lógico que si PISA mide ciencias yo barra para casa. Me preocupa el conocimiento básico, sea el que sea. Y el problema, al parecer, es que estamos peor que otros que dedican menos recursos.
    Interesante aportación también.

  4. A veces me pregunto que hubiera obtenido en PISA mi generación (la de la EGB y los conjuntos). Y la anterior o la siguiente.

    Por otra parte, interesante puntualización la que hace Miguel Luis Vidal en el blog Zibereskola sobre las horas lectivas y las ayudas que reciben fuera del horario lectivo nuestros estudiantes.

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