Ese vano empeño por escribir la historia

Según un conocido dicho, la historia la escriben los vencedores. Pero la izquierda patriótica está empeñada, al parecer, en dar la vuelta a la frase. Quieren ser ellos los que escriban la historia o, al menos, quieren que la historia tenga doble autoría: la suya y la de todos los demás. De ese modo pretenden conseguir que ETA no figure como vencida en la hora de su final, porque ello sería casi equivalente a no haber sido derrotada.

Solo esa pretensión justifica la propuesta de crear una “Comisión de la Verdad”. La comisión serviría, según sus impulsores, “para conocer lo que realmente ha ocurrido en nuestro Pueblo”, y conseguiría ese objetivo analizando “las causas y consecuencias del conflicto y los abusos cometidos durante el mismo”. Toda esa retórica abunda en la idea de que la historia tenebrosa de las últimas décadas en Euskadi habría tenido responsabilidades múltiples y de que, por ello, no cabría hablar de violencia, en singular, sino de “violencias”: la de ETA, por un lado, y la de los estados, por el otro. De lo que se trata, por supuesto, es de legitimar de algún modo todas estas décadas de terrorismo; de justificar, siquiera parcialmente, la barbarie.

En Euskadi la mayoría aceptamos hace mucho tiempo desenvolvernos pacíficamente en el marco de un sistema que ha sido útil para abordar la resolución de nuestros problemas y que, con todos los defectos y limitaciones que se quiera, es homologable al resto de sistemas democráticos de Occidente. A la vez, una organización terrorista ha pretendido imponer a la mayoría su proyecto político mediante la coacción y el asesinato. Y esa organización ha contado con el apoyo o la comprensión de una fuerza política importante pero minoritaria.

El estado también ha ejercido y ejerce la violencia, pero ocurre que esa violencia es legítima, porque al estado corresponde su monopolio para defender los derechos y libertades de la ciudadanía. Por eso no cabe mezclar violencias; no vale invocar la del estado para justificar la terrorista. De obrar así, los propios fundamentos del estado, -del estado democrático-, se tambalearían. Eso no quiere decir que toda la violencia ejercida por éste haya sido legítima o aceptable, por supuesto que no. En ocasiones, el estado ha ejercido violencia ilegal y, por lo tanto, ilegítima. Eso ha de ser motivo de denuncia y castigo a los responsables, pero de ningún modo puede ser coartada que justifique la violencia terrorista.

Los empeños por escribir, en solitario o en comandita, la historia de los últimos años, así como los afanes que, desde otros ángulos del polígono político, persiguen oficializar un determinado “relato”, van a ser hueros. La historia, -que no la verdad, porque tal cosa es una entelequia-, la acabarán escribiendo los historiadores, y para hacerlo se basarán en las fuentes propias de su disciplina. Unos la enfocarán de un modo y otros de otro, pero la historia que se enseñe en las escuelas será un destilado de esos enfoques, y dudo que ello genere grandes controversias en el futuro.

Ahora, lo que toca es afianzar la paz, reparar en la medida de los posible el daño causado, resarcir moralmente a las víctimas, acercar a los presos a sus familias y, si se dan las condiciones para ello, poner en práctica medidas de gracia individuales. El documento presentado por la izquierda patriótica el domingo pasado es, ante todo, retórica. Lo que se necesita son hechos, y el mejor y más contundente de todos ellos sería el comunicado de ETA que anuncie su definitiva desaparición.

47 comentarios sobre “Ese vano empeño por escribir la historia”

  1. Decir que la violencia del estado es legítima, aclara las dudas que tenía sobre usted.Tiene un síndrome de prepotencia, perceptible en su tono de voz mañanero y radiofónico…La violencia, la ejecute quien la ejecute es EL MAL, retrata la impotencia y señala la injusticia con dedo certero…si hablamos de vencedores es que ha habido guerra y si pedir perdón es humano , perdonar es de dioses… Curiosamente, todos aquellos que se dicen partidos cristianos tienen en el odio, la codicia y la falta de amor al prójimo las patas se su terrible taburete político… O tempora! O mores!

    1. Desde la Constitución de 1978 tenemos en España un régimen democrático como nunca antes existió en nuestra caínita sociedad, con sus defectos, con sus limitaciones, pero primando el derecho en la gestión de nuestros asuntos colectivos.

      Y sí, aunque a usted le suene mal, el Estado tiene el monopolio de la fuerza y su ejercicio puesto al servicio de los intereses generales, de acuerdo con las propias leyes por las que nos gobernamos, es legímo.
      Y es conveniente que así sea; es preferible, en cualquier caso, a que cada bandería, cada grupo de presión, cada organización, monte sus milicias armadas, sus servicios de delación y sus cárceles privadas para «ajusticiar» al disidente sin asomo de justicia en ello.

      Ya se conoció aquí esa experiencia «revolucionaria» de las milicias de partido, de sindicato o de patronal, no hace tantos años. No es bueno el recuerdo de aquella etapa. ni fueron buenos sus frutos.

      Que un grupo siga pretendiendo, fundamentalmente aquí en la CAPV, imponer su concepción de la orgabización social mediante la bomba, la metralleta, la extorsión y el asesinato, no hace bueno el método ni por más que 300.000 personas lo jaleen o 900.000 lo «comprendan o disculpen», ni tampoco porque tengan unos miles de seguidores al otro lado de la frontera con Francia.

      Sobra teatralidad en las actuaciones de la izquierda patriótica y le falta credibilidad a su jerigonza.

      ETA sigue siendo una organizaciónn terrorista a neutralizar y a derrotar, sus miembros siguen siendo sujetos a llevar ante los tribunales antes de que recobremos la necesaria libertad, seguridad y reparación. La paz vendrá por ahí, no por las manifestaciones sobre la política penitenciaria que se olvidan de las víctimas de esa insensatez de «lucha armada» con ínfulas de «guerrilla» tocadada de socialismo revolucionario y de nacionalismo identitario exacerbado.

      Menos exhibiciones de banderas, menos corear consignas a favor d elos verdugos de esta sociedad y más contribuir a aclarar los cientos de asesinatos etarras pendientes de resolución.

  2. Estatuaren Bortizkeria bidezkoa dala?Eta ezin zerala defendatu bortitzkeriarekin? Denbora gutxi barru kaleak sutan jartzen diranean politikariak egin digutenagatik (krisia) eta poliziak bere herri jipoitzen hasten diranean ea berdina erranen dezun. Badirudi historioa Espainiak idaztea nahi dezula. Ba bai errua ez da bakarrik ETArena izan, eta demokrata zaretela erranen duten askok estatuaren bortitzkeria babestu dute. Gatazka hau ETA baino askoz zaharrago da eta gudak eta guzti izan ditiagu Espainiatik defendatzeagatik edo geure foru defendatzeagatik… Gertatzen dana da aldizkariak, telebista eta irrati gehienak batzuk kontrolatzen dituztela eta estatu eta talde politiko hoien barrabasakeriak izkutatuak izanen dirala. Zergatik ez dezu nahi egiaren batzordea? Hain bidezkoa bada estatuaren bortitzkeria ze beldur dago egia osoa jakitearekin? Hemen alde guztiak pasatu dira eta inor ez du azkenean herrian pentsatu, ez ETA, ez ezker abertzalea ez EAJ eta gutxigo PPSOE. Bake hau Euskal gizartea eta ezker abertzaleak egin dute posible, ez poliziak edo partiduen legeak, ETAk herriaren babes zabala izango balu berdin izango zun poliziak egindakoa Egia osoa jakiten ez bada eta garaile eta garaituen historia faltsua botatzen bada (benetan uste duzu ETA garaitua dagola pistola batekin nahiko danean atentatu bat egiteko?)hamarkada batzutan dena hasi daiteke berriro, eta nik behintzat ez det horrelakorik nahi.
    Gorrotoz eta bakarrik batzuen historia kontatzen itxi dena eta zauria berriz irekiko da. .
    Bitartean Fraga bezalako Frankistak ez dute ezerren barkamenik eskatu eta ia talde politiko guztien omenaldia izan dute. Eta Frankoren oinordekoak barkamena eskatu ordez besteei barkamena eskatzera plazaratzen ditu Euskaldun askoren babesarekin. Estokolmoko sindromea ote?.
    Estatuaren bortitzkeria zilegi dela? Torturatua zuk izango bazina ea berdina erranen zenuen.

  3. Cosas como esta y encima que se oculten no crean un odio increible y violencia?

    Un juez acusa a Marlaska de no evitar torturas ni investigarlas.

    Ramón Sáez Valcárcel se desmarca de una condena de la Audiencia Nacional. Su voto particular critica que el instructor, hoy jefe de lo Penal, no pusiera garantías contra el maltrato y que luego se usaran las autoinculpaciones. Beatriz Etxebarria denunció haber sido violada en esa redada.

    El magistrado Ramón Sáez Valcárcel destapó ayer la cuestión de las torturas habitualmente sellada a cal y canto en la Audiencia Nacional, y lo hizo señalando además al nuevo presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional española, Fernando Grande-Marlaska. En un voto particular discrepante a una sentencia condenatoria, ese juez advierte que no se debió aceptar como prueba la primera declaración judicial de Iñigo Zapirain -condenado a cinco años junto a Daniel Pastor y Beatriz Etxebarria- «después de haber denunciado torturas y negado su anterior manifestación».

    El razonamiento del magistrado pone muy en entredicho la labor de Marlaska, que se encargó de instruir la detención de los tres ciudadanos vascos y validó una confesión que Sáez Valcárcel cree que debería haber sido «nula» por la falta de garantías existentes durante los cinco días de incomunicación.

    En su voto, Sáez recuerda que la «mejor forma» para prevenir la tortura es no incorporar a la prueba la confesión del detenido cuando este se retracta con posterioridad y denuncia malos tratos, «desechando como sospechosa la declaración que fue obtenida en un espacio de intensa constricción física, moral y sicológica, como es el caso de la privación cautelar de libertad en régimen de incomunicación, máxime si la medida ha sido ampliada respecto al plazo máximo ordinario .

    Cual es el miedo a contar las atrocidades de todos?

    1. ¿No puede poner la referencia de esa Sentencia para leerla completa, además de poder leer el voto particular?
      Yo se lo agradecería.

  4. Me da la impresión que la «Comisión de la Verdad» que quiere la Izqu Abertzale es SU comisión, pero ¿se han parado a pensar que una Comisión DE Verdad haría pasar ante el mundo, primero que todo, a Txapote, Txerokee, Ternera y compañía para que nos contasen sus hazañas, Hipercor, Cuartel de la GC de Zaragoza, coches bomba al lado de ikastolas, Uria, MA Blanco, etc.
    A la media hora de funcionamiento la propia Izqu Abertzale pediría a gritos su disolución.

    1. La Izquierda Abertzale no quiere SU Comisión de la Verdad. Lo que ha propuesto está claramente recogido en “Konponbide haizea dabil”. Propone una “Comisión de la Verdad, de naturaleza internacional e independiente, políticamente imparcial, con una participación abierta y sin ningún tipo de exclusión”, que ha recibido la rotunda negativa tanto del PNV como, por supuesto, de los partidos que más tienen que ocultar: PP y PSOE.
      Todo el mundo sabe perfectamente lo que ha hecho ETA, y por eso, la IA no tiene absolutamente ningún miedo a una Comisión de la Verdad realmente imparcial que saque a relucir todo lo que ha ocurrido estas últimas décadas. Los que tienen miedo, yo diría pánico, a una tal comisión son otros; entre ellos, por lo que veo, Juan Ignacio Pérez.

      1. No Xabier; pánico ninguno; lo que ocurre es que la simple creación de tal comisión supondría aceptar que la violencia de ETA se ha ejercido legítimamente. Entiendo que haya gente que acepta eso. Yo no; así de sencillo.

        1. ¿¿¿“la simple creación de tal comisión supondría aceptar que la violencia de ETA se ha ejercido legítimamente”???
          Habrás querido decir que la creación de esa comisión supondría aceptar la existencia de un conflicto político donde ambas partes han vulnerado los Derechos Humanos y que tú no aceptas eso. Ni que una de las partes sigue vulnerando esos DDHH, por supuesto.
          Como está claro que sí que aceptas que ha habido múltiples vulneraciones de Derechos Humanos, y no sólo por parte de ETA, deduzco que lo que no aceptas es que éstas se han producido, y se siguen produciendo, en el contexto de ese conflicto político. Estoy de acuerdo en que la existencia del conflicto no justifica nada, pero me gustaría que me explicaras por qué consideras que esas vulneraciones de DDHH por parte de ETA y de quienes nos impiden por la fuerza de las armas ejercer el derecho a decidir por nosotros mismos nada tienen que ver con ese conflicto. A no ser que nieges la existencia misma del conflicto, claro.

          1. Quiero decir lo que he dicho; a mi juicio una comisión de esas características equipararía, a efectos de legitimidad, a ETA y al estado. Puedo estar equivocado, pero es así como lo pienso. He dicho, más abajo, que el estado ha hecho uso ilícito de la violencia, pero eso debe tener un tratamiento aplicando las leyes, y si no nos gustan las leyes, intentando cambiarlas. Por otro lado, no sé qué quieres decir con «en el contexto de ese conflicto político». En Euskadi hay diversidad de opiniones en relación con cuál debe ser nuestro futuro político y, si prefieres utilizar ese término, hay un conflicto político en relación con esa cuestión, del mismo modo a como hay otros conflictos en relación con otras cuestiones. Pero la existencia de un conflicto (o varios) de naturaleza política no supone que una de las partes en conflicto esté legitimada para utilizar la violencia.

          2. Perdona, pero eso será lo que habías querido decir en tu anterior post, no lo que realmente dijiste. Como no lo entendía, lo he tenido que interpretar. Gracias por la aclaración, pero te agradecería que explicaras más extensamente por qué la creación de la comisión equipararía, a efectos de legitimidad, a ETA y al Estado.
            Supongo que, para ti, toda Comisión de la Verdad equipara, a efectos de legitimidad, a todos cuantos han cometido las violaciones de Derechos Humanos que dicha comisión investiga. Y si me equivoco, me gustaría que explicaras por qué sí los va a equiparar en el caso concreto de Euskal Herria y no en otros. Por ejemplo, en el Sudafricano, que no equiparo para nada a nuestro caso, por supuesto.
            Si no tienes nada que explicar al respecto, querrá decir que, según tú, la Comisión de la Verdad de Sudáfrica, equiparó, a efectos de legitimidad, al régimen del apartheid y a la ANC. Y una de dos, o estás de acuerdo con esa equiparación o ya va siendo hora de que muestres tu total desacuerdo con que hubiesen creado esa Comisión de la Verdad. ¿Me puedes aclarar cuál de las dos opciones es la correcta?
            De paso quiero aclarar a “zigaurre” que la denominación que se dé a ese mecanismo de averiguación de la verdad es lo de menos y que desde luego habrá que ponerse de acuerdo sobre todo lo que concierne al mismo, pero lo que no se puede hacer es descartar de antemano tal posibilidad con unos argumentos tan pobres como los que ha dado el PNV o Juan Ignacio Pérez, a quien tengo que aclarar que yo no he dicho que la existencia de un conflicto político dé legitimidad a ETA para utilizar la violencia, pero él si que le concede legitimidad a la violencia del Estado para impedirnos ejercer el derecho a decidir. Bueno, más bien niega que exista ese derecho, porque no está recogido en esas leyes que considera tan legítimas. ¿Que no nos gustan las leyes? Pues, a intentar cambiarlas. En Madrid, ¿no? ¿Ya nos hemos olvidado de lo que pasó con el Plan Ibarretxe y con el Estatut catalán?

          3. Lo siento. No dispongo de todo el tiempo que necesitaría para ir respondiendo una por una todas tus cuestiones. Da igual lo que responda; seguirán surgiendo nuevas.

          4. No es que no tengas tiempo, lo que no tienes son respuestas. Y ya puedes ir buscando algunas decentes, porque se acabó el cuento de los demócratas y los violentos. Ahora toca dar argumentos consistentes y en esto de la Comisión de la Verdad la lleváis clara quienes os oponéis frontalmente a la misma. Ni tenéis argumentos que resistan un buen debate ni podréis evitar indefinidamente ese debate con excusas como la de hoy.

      2. La actividad terrorista de ETA es responsabilidad suya, que no la quieran maquillar con mi aplauso.
        Me niego en redondo a esos intentos de «marear la perdiz».

        ETA derrotada, ETA desarmada, ETA disuelta y sus
        mienbros enjuiciados.

        Ese es el programa y no otro.

  5. «Eso no quiere decir que toda la violencia ejercida por éste haya sido legítima o aceptable, por supuesto que no. En ocasiones, el estado ha ejercido violencia ilegal y, por lo tanto, ilegítima. Eso ha de ser motivo de denuncia y castigo a los responsables, pero de ningún modo puede ser coartada que justifique la violencia terrorista.»

    Yo tengo muy claro el papel de ETA y la IA durante todos estos años.Sé de su matonismo macarra y su apoyo a ETA con todo lo que conlleva.Y más cosas,como la inmensa mayoría.Pero todo esto no justifica que los responsables de crímenes, horribles torturas,detenciones,encarcelamientos sin sentido o cierres de periódicos inexplicables con criterios aplicables en cualquier estado de derecho decente realizados desde o con el amparo y financiación del estado puedan despacharse con el párrafo de arriba.Sobre todo cuando eso de la «denuncia y castigo a los responsables» se sustancia en condecoraciones,ascensos e indultos.
    Siempre he estado frontalmente en contra del terrorismo de ETA y del matonismo macarra de la IA,siempre,pero eso no me impide mirar y ver por ambos ojos y comprobar que el doble rasero y la ley del embudo campean por sus respetos en la justicia,clase política y sociedad Española en general(y buena parte de la vasca) en relación a estos temas.Y esto no es justificar nada,esto es ser objetivo y buscar la verdadera justicia,pero para todos.Y es que a mi me repugna tanto Txapote como los guardias civiles que torturaron y asesinaron a Mikel Zabalza,y pienso que Txapote y dichos guardia civiles merecen el castigo proporcional a sus acciones sobre seres humanos.Seres humanos,no sobre «los mios» o mis «enemigos».Txapote está en chirona y los guardias asesinos no,ni lo estarán.Y por cierto,yo no pienso que un activista que le explota una bomba cuando iba a colocarla sea víctima de nada que no sea su propia estrategia.Pienso que las víctimas y sus familiares no deben ser discriminadas por la identidad política ni funcionarial de los victimarios,así como que los victimarios no deben ser juzgados en relación con la identidad política de sus víctimas o(como ha pasado en España)incluso recibir prebendas por ello.
    Me parece mucha desvergüenza aplicar doctrina Parot a unos asesinos e indultar,condecorar o ascender a otros sin perjuicio de que los primeros deban pagar sus crímenes y esto no los justifique para nada.O es que las acciones de los asesinos y torturadores de Zabalza tiene algo que ver con la «legítima violencia» que ejerce el estado para salvaguardar los derechos de los ciudadanos?.Entonces,a qué vienen los indultos,ascensos y condecoraciones?.Es que Zabalza y su familia no son seres humanos iguales a Miguel Angel Blanco y los suyos(por ejemplo)?.A qué jugamos…o a qué nos quieren hacer jugar?.

    1. ¿Hay algo en mi texto que contradiga esto? Sinceramente, creo que no. Los asesinos son asesinos, los que acabaron con la vida de Miguel Ángel Blanco y los que lo hicieron con la de Mikel Zabalza. No creo que nada de lo que he escrito contradiga esa idea. El problema es que el sistema no es, ni de lejos, bueno. Es más bien malo. ¿Qué hay que hacer para castigar a los culpables de todos esos desmanes? A mí solo se me ocurren dos maneras. Una es que los castigue la justicia, y la otra es aplicar la ley de la selva. La ley de la selva no es admisible. Y si la justicia, por las razones que sea, se muestra incapaz de hacerlo, habrá que cambiar las leyes y a quienes nos gobiernan. No hay alternativas. Al menos a mí no se me ocurren.

      1. El problema es cuando las leyes pueden ser válidas pero se aplican o no y de aquella manera o de la otra a capricho de quien las imparte o (incluso) de los que las deberían hacer ejecutar.Es decir,que de nada sirve cambiar leyes cuando el problema no son estas,sino la confluencia de los tres poderes en uno para lograr un fin por encima de todo(por supuesto de las leyes).
        Por ejemplo:
        Torturar y asesinar a un detenido en un cuartelillo no es legal,no hace falta cambiar esa ley por lo tanto.Cuando pasa y el tema es tan evidente que no se puede camuflar,no pasa nada,entra en acción el gobierno e indulta,y asciende.
        Me parece un poco ingenuo pensar que esto es un problema de leyes,de hecho,no lo es,y a la vista está cuando ha sido un gobierno Español el que organizó,financió y amparó un grupo terrorista,por supuesto fuera de la ley.
        Y que «no haya alternativa» no quiere decir que no veamos lo que pasa y ha pasado e intentemos evidenciarlo,ni que estemos condenados a ser «vizcos» y clamemos contra la hipocresía.No para mi,al menos.

        1. Yo, sin embargo, creo que hay mecanismos para acabar con esas vulneraciones de derechos. Es solo un ejemplo: la norma debiera contemplar la obligación de que todo el tránsito de los detenidos por dependencias policiales se grabe en video. Puesto que siempre va a existir la tentación del delito, del abuso, pongamos las barreras que lo impidan.
          Nada esencial tengo que objetar a lo que dices.

  6. Suscribo la reflexión de Xabier Intza. Entiendo a Juan Ignacio, y puedo compartir también, que no va a corresponder a quienes han visto derrotada la estrategia terrorista decirnos cómo hemos de escribir nuestra historia, pero algo se me ha revuelto al leer el párrafo que ha destacado Xabier, y su respuesta recoge lo que habría querido decir yo.

    1. Ese párrafo, Esteban, -y tú, en tanto que abogado, lo sabes muy bien- es de primer curso de derecho. No tengo nada que objetar a lo que dice Xabier Intza. La cuestión es que solo en el marco de la ley se pueden modificar las leyes.

      1. En lo fundamental estamos de acuerdo, Juan Ignacio. El monopolio estatal de la violencia, el fundamento de la libertad y los derechos en la Ley, la ilegitimidad de la violencia privada, la ausencia de explicación revolucionaria de ninguna clase en la violencia de ETA en particular… no sólo es que lo comparta, es que lo llevo tatuado. Pero a mí, igual que a Xabier, me ha chirriado que «despachemos» de forma tan sintética la violencia que se ha ejercido al amparo del Estado. No era el tema principal de tu articulo, y también has manifestado después tu conformidad con Xabier, pero aquí compartimos reflexiones a partir de lo que los artículos nos sugieren. Nada de eso justifica a ETA, pero las violaciones impunes de derechos humanos por estructuras del Estado han sido también tantas y tan graves,tan ilegítimas, y la respuesta de los mecanismos legales previstos al efecto (leyes y tratados internacionales hay, de sobra, la perversión ha venido en su aplicación) que, en un articulo que habla de historia, comisiones, memoria y cosas que arreglar a partir de ahora, no podían quedar sin una llamada de atención. No me gusta el concepto de Comisión de la Verdad, me repugna tanto como las camisetas de Napartheid de «Soweto, Euskal Herria baino hobeto», se corresponde con una falsa equiparación de tragedias humanas inconmensurables al lado de un país que se queja de la opresión española entre sidra, tortilla de bacalao, chuletón y apartamento en Jaca con angulas en San Sebastián si te apuras. Pero sí creo que tenemos que reivindicar la memoria de los abusos de la ley, la justicia y el poder del Estado. Me has oído alguna vez insistir en que necesitamos regeneración democrática, y eso es porque, es cierto que la violencia del Estado no justifica la de ETA, pero también que hemos renunciado a protestar cuando la violencia de ETA ha justificado la del Estado. Todo es ETA, todo vale, y no sólo la incomunicación, la tortura, la dispersión o el asesinato. La prisión preventiva, el derecho penal de autor, los grados penitenciarios, la doctrina Parot, el cierre preventivo-definitivo de medios, son torcimientos o perversiones en la aplicación de la Ley, y eso hay que ponerlo sobre la mesa, porque no podemos limitarnos a decir que el Estado tiene el monopolio de la violencia legal, y cuando es ilegal tiene sus mecanismos, porque éstos han dado el resultado que han dado. Sé que estás de acuerdo con todo esto, y no lo expongo para contradecir tu artículo, sino para completarlo. Saludos.

  7. Estoy muy de acuerdo con algunas cosas y no tanto con otras. Pero hay una idea que me chirría bastante…. Si existe violencia por parte del estado, es obvio que tenemos un problema, pero si esa violencia la consideramos legítima, entonces el problema es mucho más grande de lo que pensaba.
    De la misma manera que «no vale invocar la del estado para justificar la terrorista», no deberíamos caer en el error,y en el punto en el que estamos más que nunca, de invocar la violencia terrorista para justificar la del estado. Es una idea tan básica que me siento ridículo escribiéndola.
    Añadiría algo más, pero ya lo ha dicho Xabier Intza.

  8. La Comisión de la Verdad que propone la IA va a sacar a relucir todo lo que menciona “Perroflauto”, por supuesto, pero también otras muchas cosas que los “demócratas de toda la vida” se han encargado de ocultar bajo siete llaves. Por eso se oponen frontalmente a esa comisión. Eso sí, esto no ha hecho más que empezar y esos “demócratas” lo van a tener muy crudo en el futuro a la hora de argumentar esa frontal oposición. Por eso recomendaría al PNV, que no tiene tantas cosas que ocultar como el PP y el PSOE, ni mucho menos, que se lo piense dos veces antes de continuar con esa postura que va a terminar por pasarle factura. Y si no, al tiempo.

  9. Observo que la noción de la «violencia legítima del estado» provoca rechazo, cuando no repugnancia. Lo siento, pero eso es así no porque lo diga yo, sino porque es de primer curso de derecho en cualquier universidad del mundo. La misma justificación de la existencia del estado es esa. La policía detiene delincuentes y los jueces los mandan a la cárcel porque el estado está legitimado para ello. En eso consiste el ejercicio legítimo de la violencia. Es evidente que las detenciones arbitrarias, las torturas, los abusos de poder, los asesinatos extrajudiciales, etc. no constituyen formas legítimas de ejercer la violencia. Eso son delitos. Hasta donde yo sé, todos los estados cometen ese tipo de delitos: Alemania asesinó a terroristas en la cárcel; Francia voló el barco de Greenpeace; Estados Unidos tortura a sus detenidos en Iraq y en Guantánamo; el Reino Unido asesinó a militantes del IRA en Gibraltar. Y España es bastante menos democrática y legal que todos los anteriores. La cuestión es que eso no justifica la violencia terrorista. Eso sólo debe ser combatido utilizando los instrumentos legales para mejorar la democracia y las salvaguardas de los ciudadano. No se me ocurre otra vía ética y políticamente razonable.

    1. Claro que el Estado es el monopolio de la violencia. Todo estado. Y por supuesto que un estado puede ejercer la violencia legítimamente. Ahora bien, ¿reconoces o no reconoces que la violencia del Estado español para impedir que ejerzamos nuestro derecho a decidir es una violencia ilegítima? Sea ésta legal o ilegal, preciso, porque mucho me temo que identificas legalidad con legitimidad y que me vas a responder que como España es un Estado de Derecho, que no de Desecho como algunos llevamos repitiendo hace tiempo, toda la violencia que viene ejerciendo dentro de la legalidad es automáticamente legítima. Y que la violencia ilegal ejercida por el Estado tan solo es tal si lo da por probado la imparcial Justicia española.
      Por cierto, ¿también es de primero de Derecho eso de que la simple creación de una Comisión de la Verdad supondría aceptar que la violencia de ETA se ha ejercido legítimamente?

      1. Es que no acepto los términos en los que planteas la cuestión. No sé a qué violencia te refieres si no es a la que he citado antes como ilegal. Los derechos no existen de suyo, per se, los derechos existen en el momento en que se reconocen en una ley o en un contrato. Y ahí están incluidos los derechos de que pueda disfrutar un pueblo. Que el pueblo vasco (entendido como tal el que es así denominado en el Estatuto de Autonomía) vea reconocido un derecho a constituirse políticamente como mejor le parezca es un problema político y que debe ser resuelto políticamente.
        Identifico legalidad y legitimidad por la sencilla razón de que a efectos jurídicos no hay alternativa. A mí me puede parecer que hay cosas legales que no son legítimas (ejemplo: Arnaldo Otegi en la cárcel, o Egunkaria cerrado), pero esa distinción no tiene ningún efecto jurídico.
        Y en respuesta a la última pregunta, no, no es de primero de derecho; solo es mi opinión.

        1. Resulta que no sabes a qué violencia me refiero, “si no es a la que he citado antes como ilegal”, pero después dices que “A mí me puede parecer que hay cosas legales que no son legítimas (ejemplo: Arnaldo Otegi en la cárcel, o Egunkaria cerrado)”. Para mí está claro que identificas legalidad plenamente con legitimidad, porque concedes una importancia fundamental al aspecto jurídico y dices que “Identifico legalidad y legitimidad por la sencilla razón de que a efectos jurídicos no hay alternativa”. Por lo tanto, se supone que opinas que fue plenamente legítimo meter a Otegi en la cárcel por el caso Bateragune y cerrar Egunkaria, porque ambas actuaciones fueron jurídicamente legales. Sin embargo, al mismo tiempo dices que “A mí me puede parecer que hay cosas legales que no son legítimas”. ¿Me puedes explicar cómo puedes afirmar ambas cosas al mismo tiempo?
          Y de paso, también me gustaría que aclares si, antes de la aprobación del Estatuto de Autonomía al que te refieres, considerabas que el pueblo vasco no tenía derecho alguno, porque esos derechos no estaban recogidos en ley alguna.

          1. Es que no es lo mismo lo que a mí me parece y lo que jurídicamente es. Los ejemplos que pongo me parece que son ilegítimos. En los dos casos creo que el estado ha actuado ilegalmente; pero es solo mi opinión.
            En relación con la cuestión del estatuto, me retrotraigo a la república. En el 36 se reconoció al pueblo vasco un derecho a constituirse políticamente como comunidad autónoma. Y sí, soy de la opinión de que los derechos no lo son hasta que no quedan recogidos. Lo cual no quita para que se trabaje y se luche para su reconocimiento.

          2. Ya, según tú, lo realmente importante es la legalidad y lo jurídicamente establecido. Antes del 36 el pueblo vasco no tenía ningún derecho, y no aclaras si de 1937 al 79 los tenía o no. Lo importante es que “se trabaje y se luche para su reconocimiento” y si pasa como con el Plan Ibarretxe pues ajo y agua. A seguir luchando y trabajando por ello. Eso sí, siempre dentro de la sacrosanta legalidad que tan a pecho defiendes. Ya me gustaría que lucharas, si no con tanto empeño si al menos con un poquito de gana, para que lo que la mayoría del pueblo vasco considera legítimo se convierta de una vez por todas en legal. ¿O tiene que ser, según tú, la mayoría del pueblo español quien así lo considere?

  10. Pues no lo acepte… tampoco nadie se lo pide, no se crea tan importante… pero el origen de ETA está en el huevo de la serpiente del estado fascista que lo incubó. Si no se acuerda , ¡Mala memoria!.. ETA es el resultado de la violencia del estado y la memoria histórica no es la historia de mi memoria…No se confunda…Legítimo y legal sabemos que no es lo mismo perousted aún se confunde… Las muertes de TXIKI y OTAEGI fueron legales…¿Legítimas?…Sr Pérez … lecciones las justas… y cambie de tono … resulta muy poco didáctico su tono… sobre el contenido ya me he extendido… Míreselo

  11. Hay un principio etico anterior a la legalidad o a tal o cual programa de derechos. 1.Hay que describir los hechos en su conjunto.
    Esto que parece tan simple es hoy en dia negado por quienes tienen
    miedo a que se les acabe el «relato» impoluto del super estado de derecho. No te meto en ese saco (tu mismo aceptas la existencia de legalidad y de ilegitimidad)Sin embargo, me parece muy debil tu posicion de que creas que un estado va a juzgar su propa violencia a modo tan profundo que exigen aqui los hechos.
    La propuesta de la comision de verdad me parece una aportacion en esa direccion.

    1. El estado tiende a cercenar libertades de manera sistemática. Y suele anteponer sus objetivos e intereses (sean esos cuales fueren) a casi cualquier otro bien. Los ciudadanos debemos hacer lo posible por evitar que eso sea así. El estado se resiste a juzgar sus delitos y a que sean castigados. Los ciudadanos debemos hacerle frente y exigir que lo haga, y promover, mediante vías políticas, medidas que lo permitan y faciliten. La comisión de la verdad es para mí otra cosa (pero no me voy a repetir).

      1. En el mismo diario donde tú escribes, se pubbicó recientemente un artículo de Jon Landa, [Enlace roto.] decreto, en el que decía que: “así como cada fenómeno delictivo tiene sus claves criminológicas, entre las que corresponden al Estado cuando viola los Derechos Humanos de sus ciudadanos está, precisamente, el afanarse por lograr y asegurar la impunidad. Se mató, lesionó, secuestró, violó sexualmente, torturó… y luego se borraron los rastros que sólo obraban en poder y a disposición de los victimarios. El Estado que se autoencubre con eficacia, precisa, para compensar su actuación criminal, una inversión efectiva de la carga de la prueba. No hay que esperar a que las víctimas prueben los hechos: sino crear un mecanismo proactivo de verdad. Si a algunos les asusta la expresión «Comisión de la Verdad», busquemos otro término: pero lo esencial es que se pongan medios personales y materiales, con independencia y autoridad moral, a buscar la verdad. A ayudar a las víctimas a que puedan decir su verdad. Eso requiere que la Comisión tenga capacidad de investigación por encima y al margen del Gobierno y autonomía financiera y de medios a su disposición”.
        Parece que eres de esos que menciona Landa a quienes asusta asusta la expresión “Comisión de la Verdad”, pero es que además me temo que tampoco estés a favor de un “Mecanismo proactivo de verdad” de las carácterísticas que apunta Landa.
        Me lo temo, porque nunca mencionas para nada el meollo del problema: cuando un Estado que se pretende de Derecho viola los Derechos Humanos de sus ciudadanos, siempre se afana “por lograr y asegurar la impunidad”. Siempre hace todo lo que puede por “borrar los rastros” e impedir que se puedan probar esas violaciones. Y puede mucho. Por eso, “se autoencubre con eficacia”.
        Está muy bien decir que hay que “promover, mediante vías políticas, medidas que permitan y faciliten” que se juzgen y castiguen los delitos del Estado, pero el caso es que el Estado español ha dispuesto y dispone de todos los mecanismos para ocultar esos delitos y la Justicia española ha dado sobradas muestras de no estar precisamente por la labor de investigar y sacar a la luz la gran mayoría de ellos. Véase la tortura.
        Entonces, ¿me puedes explicar cómo se se puede conseguir que esos delitos se esclarezcan si no es con un “Mecanismo proactivo de verdad” que reuna las carácterísticas que apunta Landa, llámese «Comisión de la Verdad», o como se quiera.

      2. pues entonces no demos tanto valor a las palabras, sea «comision» o «frente popular de judea». La cosa es que tu aceptas que frente a algo sucedido de modo «sistematico», habria de trabajar algo por «via politica» (y no por la judicial ordinaria:por el argumento expuesto).

    2. Su posición respecto del Derecho, de la Justicia y de la Verdad resulta curiosa para mí, aunque comprendo que no caben muchos matices en unos breves comentarios.

      Se tiende a sobredimensionar lo que nos ocurre en el entorno más cercano. Tampoco pienso que esté yo fuera del alcance de esa tendencia. por más que pretenda estar vigilante ante ella.

      Yendo al grano. La IIGM supuso un cúmulo de atrocidades que no atemperan, para mí, los indudables actos de humanismo, de compasión y de dignidad que también se dieron en aquell extenso y desolador teatro de guerra.
      Me ceñiré a Europa y a algunos de sus horrores, cometidos muchos de ellos al amparo intelectual del auge de la irracionalidad como exaltación de las mejores cualidades humanas:
      – desmembramiento de Polonia tras un pacto formalmente de no agresión entre dos futuros y encarnizados contendientes.
      – asesinatos masivos de Katin y campaña propagandística de ocultamiento de su autoría.
      – reducción al esclavismo en los campos de trabajo nazis.
      – programa estatal de aniquilación física de colectivos por sus características específicas.
      – campañas de bombardeo aéreo para extender el terror a los grandes centros urbanos; la población civil como objetivo militar.
      – bombardeos aliados masivos sobre Dresde hasta reducirla a escombros, incluidos los campos de prisioneros con soldados aliados.
      Y llegó el colapso económico y militar del III Reich,, aquel que pretendió dar 1000 años de hegemonía a los arios.
      Los vencedores qusieron juzgar a los vencidos y lo hicieron. Montaron los 13 Procesos de Nuremberg. Desde su posición de fuerza, como vencedores, invocando el Derecho y la Justicia, crearon las normas bajo las que encausaron, a unos cientos de dirigentes nazis. En el Proceso principal de Nuremberg, de los 24 acusado, 11 fueron condenados a muerte y ejecutados, por ejemplo.

      No se constituyó ninguna «Comisión de la Verdad» en aquellas circunstancias.
      No se encausó ni siquiera toda la violencia nazi, sólo la cometida entre el 1 de septiembre de 1939 y la capitulación del III Reich en mayo de 1945. Se dió, de facto, una amnistía para los delitos nazis anteriores y, desde luego no se les ocurrió a los vencedores encausarse a sí mismo por ninguno de sus propios excesos en el uso de la fuerza para derrotar al nacismo.
      Y de ahí viene nuestra legalidad internacional, las Naciones Unidas y el Tribunal Penal Internacional.

      ¿Pone usted en cuestión esos fundamentos actuales del Derecho vigente?
      Y si los pone, ¿está usted, su partido político (si es que lo tiene) o el Estado del que usted es ciudadano, en condiciones de hacer valer otra concepción del Derecho?

      No niego valor a los esfuerzos intelectuales por elaborar doctrinas jurídicas cada vez más rigurosas y más exigentes respecto de los cánones de Justicia. Me parecen esfuerzos altamente estimables.

      Pero, a la postre, de nada valen en el día a día si no hay la posibilidad de imponer su cumplimiento. Y ello requiere, en ausencia del respeto voluntario del Derecho, su imposición coactiva. ¿O conoce usted otro modo de hacer respetar, de hacer valer el derecho?

      Resumiendo y vuelvo a la lucha de España para erradicar el terrorismo etarra, que es el que me afecta de más cerca:
      – la exaltación del nacionalismo identitario está en la base ideológica del fenómeno etarra, como también lo está la fé cuasi religiosa en las virtudes redentoras del marxismo y del socialismo. El fenómeno etarra es, para mí y en tal sentido, una continuación tardía de la exaltación irracional nacional y socialista.
      – el carácter nocivo e ilegítimo del entramado etarra ha sido reconocido formalmente por nuestros socios de la UE, lo que es un importante apoyo para avanzar en la neutralización del grupo terrorista y en su derrota.
      – Derrotar a ETA es condición necesaria para que pueda haber mayor libertad en el Pais Vasco y en toda España.
      – Ni mediadores internacionales a sueldo de parte, ni Comisión de Verdad que enmascare la derrota de la banda. La verdad histórica será de cuenta de los historiadores que hagan bien su trabajo.
      – Ningún «regalo» a los presos etarras fuera de la aplicación rigurosa de las leyes penitenciarias vigentes.
      – Nada debenos a ETA y a su mundo, a quienes si podemos reclamarles desde la vida de los que han asesinado, desde los sufrimientos de los heridos que han causado, desde el coste de las destrucciones que han originado, hasta las indemnizaciones a las víctimas que todos los ciudadanos hemos pagado y pagamos vía impuestos, y no ellos, los etarras directamente condenados en sentencias firmes a soportarlas.
      – El dolor real de las familias de los etarras muertos, de los etarras presos y de los etarras huidos, es parte del sufrimiento que han provocado los propios etarras sosteniendo violentamente sus pretensiones contra un Estado legítimo y democrático desde 1978.

      Igual que se reconstruyó Alemania, con tiempo y con esfuerzo, tras la derrota del nacismo y pese a la pervivencia de un grupo de irreductibles, adictos al nazismo, a los que se mantiene ilegalizados y tan alejados del poder político como es posible, también nos cabe la esperanza de reconstruir nuestro país sin terrorismo etarra, más no porque la banda diga o deje de decir, no porque haga una o cincuenta escenificaciones, no; nuestra esperanza para lograr una sociedad más libre se basa en que es posible derrotarla y en que vamos a derrotarla.
      La propaganda etarra no es más que otro de sus frentes de actividad.

      ¿Comprende de que hablo, Mikel?

      Saludos.

  12. Su entrada del 29 de febrero, Untalperez, me parece un extraordinario ejercicio de valentía personal y de honestidad intelectual.
    Le felicito, sincera y calurosamente, por ello.

    No comparto la idea de que haya que acercar a los presos a sus familias, por que sí.
    La derrota de ETA presenta tantos frentes como ellos mismos se han cuidado de montar. Y uno de ellos es el de los presos etarras y sus familias, que mientras sean o correa de transmisión de la banda o unos grupos cautivos de los subsidios económicos que la banda les aporta, directa o indirectamente, en nada contribuyen ni a la derrota de la organización terrorisra, ni a fomentar un escenario de reconciliación y de paz para el futuro.

    Pocos «regalos» para ellos, en esas condiciones. Mejor, ninguno.

    Los beneficios penitenciarios están ahí, en la legislación vigente, con sus requisitos. Ya sabe cada penado etarra lo que hay y lo que se le pide para acogerse a ellos.

    Pero vuelvo a lo que me importa más en este comentario, que es aplaudir la oportunidad, el coraje y la claridad de su entrada.

    ¡Gracias, de nuevo!

  13. El título de su entrada me ha dado en qué pensar y qué recordar durante unn buen rato.

    Hace poco tiempo, muy poco tiempo aún, de tantos y tantos hechos dolorosos y degradantes perpetrados en esta tierra y fuera de ella, en nombre de esta tierra y de sus gentes, que resulta irritante la cantinela del «tiempo nuevo» que pretenden endilgarnos, mas allá de la obviedad de que el tiempo físico fluye y el que llega ya no es el que se fue.

    No se borra el pasado por pregonar, «¡ya no mataré!»
    No se disipa el terror generado teatralizando un «¡ahora va de veras y para siempre!»

    ¿Cómo pueden tener la desvergüenza de empeñarse en «reescribirnos la historia»?

    Pues sí, los hay con esa desvergüenza y con más. Son los mismos que tratan de aturdirnos voceando la cantinela de «un tiempo nuevo», cantinela que corean muchas caras amigas de los encapuchados de la boina y el antifaz.

    Las cosas pasaron de una determinada manera y hay quienes las describieron, ya entonces, desde muy cerca de donde acontecían. Sólo hemos de evitar que las sepulten ahora entre la futilidad del viejo palabreo de ETA repintado a toda prisa como «tiempo nuevo».

    Rescato un texto del miércoles 8 de octubre de 2008 de un blog escrito con claridad y con ingenio.
    «EUSKIZOFRENIA » es el nombre del blog.
    Y ahora el texto sobre lo que fue y cómo fue.

    «Luis Conde ha sido la tercera persona a la que ETA ha asesinado en 2008. En un fin de semana sangriento, en sólo 25 horas, los terroristas sembraron de bombas Euskadi y Cantabria.
    La primera explosión se produjo en Álava, frente a la sede de la Caja Vital, a las afueras de Vitoria. Hubo grandes destrozos, sin víctimas.
    La segunda llegó 4 horas después. Ocurrió en Vizcaya. Tampoco hubo que lamentar la pérdida de ninguna vida. Varias personas resultaron heridas en Ondárroa después de que estallase un coche bomba contra la comisaría de la Ertzaintza. El objetivo era asesinar el mayor número posible de agentes de la policía vasca. Para ello, los etarras intentaron atraer a los ertzainas mediante la explosión de dos cócteles molotov. Una guardería, una escuela infantil, comercios y decenas de viviendas sufrieron las consecuencias del salvaje atentado.
    La tercera acción terrorista sí que provocó una muerte: la del brigada Luis Conde, que se encontraba de vacaciones en Santoña. La explosión de un coche bomba le sorprendió mientras salía del Patronato Militar de esa localidad cántabra. Seis personas resultaron heridas. ETA sólo dio 20 minutos para desalojar el edificio. Ocurrió el 22 de Setiembre de 2008.
    Al día siguiente, el Parlamento Vasco rindió un homenaje a Luis Conde. Cinco militares de la Base de Araca acudieron al acto. Los funcionarios de Protocolo del Parlamento y el Gobierno de Euskadi hicieron encaje de bolillos para intentar evitar lo inevitable. Los goznes del encuentro entre los políticos nacionalistas y los militares chirriaron. A última hora, responsables del protocolo lograron impedir que las primeras personas a quienes viese Ibarretxe al entrar en el Parlamento fueran esos mandos militares. Se les resituó al final de una hilera de autoridades compuesta por 8 personas: la presidenta del Parlamento Izaskun Bilbao, la socialista Isabel Celáa, Rafael Larreina de EA, Carmelo Barrio del PP, Kontxi Bilbao de EB y a continuación 3 de los 5 militares. Los otros dos llevarían la corona de flores a los pies de la foto de Luis Conde. Cuando el Lehendakari atravesó la puerta del Parlamento con diez minutos de retraso, dio apresuradamente la mano a los 5 políticos. Su cuerpo acompañó el gesto del saludo colocándose enfrente de los 3 primeros: la presidenta Izaskun Bilbao, Isabel Celáa y Rafa Larreina. Tal vez para no tener que acercarse más a los militares, Ibarretxe estiró el brazo para saludar a Carmelo Barrio y Kontxi Bilbao. Así, los militares se quedaron, de momento, sin saludo. Tras el acto de homenaje, el Lehendakari y el consejero Javier Madrazo cumplieron a duras penas con el protocolo y tendieron, por fin, la mano en un brevísimo saludo a los militares. El consejero de Justicia Joseba Azkarraga, de Eusko Alkartasuna, evitó hacerlo durante todo el acto de homenaje.
    Poco antes, el Lehendakari había leído una declaración institucional en la que no admitió preguntas de los periodistas. Ibarretxe dijo: «nunca renunciaré a mis ideas porque sería un gran regalo para ETA». »

    Fuente:
    http://euskizofrenia.blogspot.com

    Saludos.

  14. El que exista la posibilidad de poder sacar a la luz temas de tales como la tortura por parte de la Guardia Civil,extorsiones detenciones ilegales,abusos policiales, violaciones por parte de los cuerpos de seguridad del estado,tramas mediáticas,violaciones a los derechos de las personas amparadas en leyes «ad hoc» expecíficas para «el entorno» para los «etarras» es tan necesario como prudente.
    No se trata de vencer ,perder, derrotar, ganar…nunca se pueden defender valores éticos en tales circustancias.
    La ética no vence, ni gana, ni derrota, la ética pacta, reconoce, desvela ,valora en la diferencia, contrasta, intenta ver dónde estan los principios de justicia, equidad, reconocimiento.

    Señor Perez:
    La historia la pueden hacer, escribir aquellos que hayan participado en ella.
    Recuerdo en la película que la pelota vasca, la cantidad de críticas que hubo ¡por qué? porque había etarras , (dícese etarras la mujer de un preso, A.Otegui y sujetos del estilo)
    Creo recordar que en auella ocasión agentes demócratas y que llenaban los púlpitos de las cadenas de radio y periódicos afines al PP, aquellos que se abrían las entrañas en defensa de las víctimas del terrorismo, no acudieron por no contagiarse del virús maléfico del sentido común.
    Ahora ocurre igual, hay gente que quiere que nadie cambie su idea de historia, quiere dormir tranquilo, pensar que cuando se cometían injustias del bando militar de la gusrdia civil él o ella estaban muy ocupados yendo a otro tipo de manisfesatciones «democráticas».

    Io:
    Usted es el típico ciudadano honrado, demócrata, que solo ve la vida y los conflictos como una estrategia, un interés de derrocar, y un vencer y ganar, está lejos, muy lejos de lo que usted defiende un estado democrático, donde la convivencia entre diferentes sea posible.

    1. Completamente de acuerdo, Luisma.
      El señor Pérez me dijo ayer que no me iba a responder porque no tenía tiempo, pero espero que sí lo tenga para responder a una pregunta muy sencilla. Jon Landa propuso en Deia un “Mecanismo proactivo de verdad” en el que “se pongan medios personales y materiales, con independencia y autoridad moral, a buscar la verdad. A ayudar a las víctimas a que puedan decir su verdad. Eso requiere que la Comisión tenga capacidad de investigación por encima y al margen del Gobierno y autonomía financiera y de medios a su disposición”. ¿Está de acuerdo con esa proposición? Me bastaría con un simple sí o no.
      El PNV también debería decir claramente si apoya o no esa propuesta y vuelvo a decir que el PNV tiene muchísimas menos cosas que ocultar que el PP y el PSOE, y que haría bien en pensárselo dos veces antes de oponerse a tal proposición, porque tienen mucho más que ganar apoyándola que oponiéndose.

    2. No sé si me debiera gustar lo de sentirme llamado «típico ciudadano honrado, etc». Lo cierto es que no me supone halago alguno; me tengo por un ciudadano con voluntad de ejercer de tal. Así de simple.

      La convivencia entre diferentes, ¿qué abarca? ¿La zorra y la gallina en el mismo corral?¿El menor necesitado de protección y el pederasta activo, en la misma tienda del campamento juvenil?

      No será eso, Luisma.

      Me niego a aceptar que pueda ser eso la convivencia entre diferentes a la que usted alude. También entiendo que un comentario no da mucho margen para matizar, pero es que la propaganda para fines perversos también se construye con hermosas palabras. Y eso lo manejan bien los creadores de propaganda etarra.

      Aspiro a poder convivir en libertad y en paz con quienes acepten las reglas del juego democrático en lo político y estén dispuestos a defender ese marco de convivencia mientras no inventemos otro con mejores resultados.

      Saludos.

  15. Io:
    Los zorros y las gallinas siempre han estado en las cercanías unas de otras,lo mismo que lobos y corderos.
    Pederastas y niños no solo han estado en campamentos han disfrutado de trato diario en Colegios Religiosos, hasta que un día se denunció un caso y siguieron cientos de e llos.
    Décadas han tenido que pasar para que la Iglesia Católica reconozca los abusos y violaciones cometidas y pida perdón.
    ¿Cuándo pedirá perdón la Guardia Civil por el asesinato de Lasa y Zabala?
    Usted que es un ciudadano honrado y capaz, quizá pueda debido a sus aspiraciones a convivir en libertad con las muertes de ciudadanos vascos torturados y violados, y sea capaz de pisar la alfombra democrática aplastando esqueletos que no ve, le asegur que yo no.
    Sus reglas del juego son de un juego sucio y trampeado de antemano.
    Ya conocemos y hemos escichado discursos como el suyo desde la transición, buenas palabras para mirar para otro lado.
    Tan cobardes ustedes como tantas veces, el valor para criticar al poder de sus malas artes es indispensable, pero a usted se le ve el afán revanchista, el derrotar ,ganar y vencer.

    Xabi:
    Tiene usted mucha razón, hay una simple respuesta.
    Saludos.

    1. La pregunta sobre el asesinato de Lasa y Zabala diríjasela a la GC, no a mí, o a quien usted considere que es responsable de aquellos delitos, que no soy yo.
      Hay muchos discursos que se repiten, es algo en lo que estoy de acuerdo con usted. A mí aburren los de los «tiempos nuevos» anunciados por caras muy curtidas en anunciar «tiempos nuevos», por caras y por encapuchados con boina.

Responder a txika lista Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *