El tren de alta velocidad, no tan buena idea

alta velocidadNada es gratis publicó la semana pasada una nueva entrada sobre el tren de alta velocidad. La entrada pretendía desmontar los argumentos –falaces, según el autor- que se han venido vertiendo en días pasados contra la postura de Ciudadanos y la fundamentación económica de dicha postura. No es la primera vez que en Nada es Gratis se publica una anotación contraria al tren de alta velocidad basada en argumentos económicos.

Mi opnión sobre la alta velocidad ha variado con el paso de los años. Al principio era entusiasta a favor. La idea de podernos desplazar rápidamente desde el centro de una ciudad a otra se me hacía irrestitblemente atractiva. De hecho, lo sigue siendo. Y en el caso de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV), con el deplorable estado en que se encuentra el transporte público entre sus capitales, el atractivo era aún mayor. Daba por hecho que desde el punto de vista económico el proyecto tenía un sustento más que suficiente. Soy de los que, en general, tiene confianza en sus autoridades; de hecho, pienso que las autoridades de la CAV han acertado con las decisiones que han tomado en materia de infraestructuras casi siempre.

Hace unos pocos años leí en The Economist que el tren de alta velocidad había tenido el inesperado efecto de concentrar en las grandes urbes la actividad económica, dada la gran facilidad con la que personas residentes en la periferia pueden desplazarse a ellas. Al parecer, ese efecto ha acentuado el peso específico de las grandes urbes en el terreno económico, y ha dejado como ciudades dormitorio a las pequeñas o medianas ciudadades a su alcance. Eso explicaría el relativo retraso que han sufrido esas ciudades y las regiones en que se encuentran durante los últimos años, a la vez que aumentaba la pujanza económica del centro de la red de transporte de alta velocidad. Esa información hizo que germinara en mí la semilla de la desconfianza, pues si bien creo muy necesario un trasporte rápido y cómodo entre las capitales vascas, me parece muy peligroso para el País Vasco que se produzca el fenómeno descrito por el semanario británico.

A mis reticencias anteriores se han añadido otras nuevas últimamente. A lo largo de la crisis han sido varios los estudios económicos que han puesto de manifiesto que la alta velocidad española es ruinosa y que no tiene justificación ni económica ni social, ni siquiera la línea Madrid-Barcelona. Así pues, la semilla que hizo germinar en mí el semanario británico no ha dejado de crecer desde entonces y hoy soy de los que piensa que antes de avanzar por esa vía –y nunca mejor dicho- hace falta contar con estudios de viabilidad económica que avalen la conveniencia de gastar más dinero en vías y trenes de alta velociad.

Tengo la esperanza de que las cosas en la CAV, a pesar de todo, sean algo diferentes. El hecho de que todavía hoy se necesite más de una hora para ir de una capital a otra, junto con lo peligrosas y caras que son las autopistas que las unen quizás haga que nuestra Y resulte más rentable que las otras vías. Lo que, desde luego, empiezo a tener meridianamente claro es que la conexión con Madrid o con París no debe hacerse por ese medio. Quizás sea mucho mejor utilizar conexiones ferroviarias rápidas pero de ninguna manera recurriendo a trenes de alta velocidad.

Post scriptum 1: Desde el momento en que ETA puso las obras del TAV, así como las empresas, empresarios y trabajadores en su diana, mi postura se hizo acríticamente favorable al TAV bajo cualquier circunstancia. Me ocurrió lo mismo con la autovía de Leizarán y con cualquier otro proyecto al que se opuso la organización terrorista. Y si algo parecido volviera a ocurrir, mi actitud sería la misma que entonces. Porque por encima de cualquier otra consideración está el principio de que las decisiones que toman los poderes legítimos solo pueden ser revocadas por ellos mismos o por los tribunales. Nunca por la presión de una organización terrorista.

Post scriptum 2: Me divierte comprobar el alborozo con el que personas normalmente críticas y contrarias a las ideas que se transmiten desde Nada es gratis y medios similares han recibido los estudios o artículos contrarios al TAV. Parece que la credibilidad de un medio está en función del grado de coincidencia con nuestras propias ideas.

3 comentarios sobre “El tren de alta velocidad, no tan buena idea”

  1. Pues mis más sinceras felicitaciones porque pocos habrá como tú que se atrevan a reconocer que no era oro todo lo que brillaba. Tan solo te ha faltado,sin ánimo de crítica, un pequeño reconocimiento a todas esas personas que por una u otra razón siempre han dicho que esta infraestructura era una auténtica locura para el bolsillo de los vascos pero sobre todo para su entorno natural y social. Ya que has hablado de que varios medios te están abriendo los ojos permíteme que te ofrezca más datos para poder así abrirlos un poco más. Comentas que te atraía el recorte de tiempo entre las capitales , pues bien, según datos oficiales el viaje entre Bilbao y Donosti será de 55 minutos !! entre Bilbao y Vitoria 43 y entre Vitoria y Donosti 53 !! Si son los datos oficiales imagínate cuales serán los reales. De aquello de sacar 100,000 camiones al año de las carreteras vascas mejor ni hablar, pero era buena escusa para los «pro» (nunca habrá trafico de mercancías en la Y vasca ). Del precio del billete ni hablan pero no me extraña porque por ley debe ir en relación al coste de la obra y no olvidemos que nuestro querido AVE vasco es el más caro del Estado. Europa solo subvencionará obras que se demuestren que puedan ser rentables o por lo menos no deficitarias, en España es matemáticamente imposible. El mantenimiento al año de cada kilómetro del AVE es de 100.000 euros. Florentino , sí , el del Madrid, se adjudicó la línea Paris -Barcelona del AVE y en varios años (vaya chollo !! ) pero ya acumula una deuda de 475 millones , deuda que pretende que pague o por lo menos avale el Estado. Del destrozo ecológico, paisajístico y agrosocial tendríamos para escribir un libro. Francia casi con total seguridad no prolongará el TAV hasta Euskadi, Portugal ya lo ha descartado aunque parece que a nuestro actual alcalde ,Ibon Areso, no le ha llegado la noticia. Por cierto, un vecino de Eibar donde cogería el TAV? en Bilbao ? en Donosti.? Otra más, si este tren era tan esperado y querido por los vascos porqué no se realizó o apoyó referemduns en los pueblos afectados ? Y así podríamos seguir unas cuantas decenas de líneas más…Perdona por la «chapa» pero eme gustaría referirme al próximo «TAV» vasco que se nos viene encima y en el que no se si tienes los ojos abiertos o cerrados…el fracking. Esperemos que esta vez hagan un poquito de caso a los que ya lo vienen avisando.

  2. Magnífica reflexión y autoanálisis.

    Comento lo que discrepo contigo. Te expresas con toda claridad cuando afirmas que “por encima de cualquier otra consideración está el principio de que las decisiones que toman los poderes legítimos solo pueden ser revocadas por ellos mismos o por los tribunales. Nunca por la presión de una organización terrorista”. No estoy de acuerdo; de ningún modo pueden tener el mismo valor ético las decisiones tomadas por los poderes legítimos que las tomadas por los tribunales, así, en general. Como muy bien sabes hay tribunales, como el Constitucional o la Audiencia Nacional, cuya composición está tan condicionada por los poderes políticos que sus sentencias a menudo no nos merecen ningún respeto. ¡Cuántas veces nuestros legítimos poderes han visto revocadas sus decisiones por sentencias políticas del Constitucional!

    A mi modo de ver, tu declaración podría modificarse diciendo “las decisiones que toman los poderes legítimos solo pueden ser legítimamente revocadas por ellos mismos”, lo que implica que cualquier otro medio de revocación carece de legitimidad y por tanto de valor ético. Más aún, por supuesto, si esa revocación viene impuesta por la presión de una organización terrorista. Sin embargo, frente a la posición -legítima o no- de los intransigentes que, por ejemplo, anteponen que el terrorismo no obtenga ningún triunfo político a salvar la vida de una persona secuestrada, prefiero salvar a esta. Recordarás el caso del capitán de farmacia Martín Barrios secuestrado y asesinado por ETA. La organización terrorista ponía como condición para no matarlo el que se publicase un comunicado en televisión y prensa escrita. De haber estado en mi mano, sin duda alguna hubiera cedido a la presión del terror, la fuerza y la injusticia para salvar la vida del militar español. Odio la política de los duros, los halcones que no han traído más que desgracia al mundo.

    De modo que no comparto contigo lo de “por encima de cualquier otra consideración”; ojalá que no seas demasiado coherente con lo que dices y tú tampoco opines así siempre. Ya ves que, en el caso del tren de alta velocidad, algunas de las críticas de los que nos oponíamos no eran tan disparatadas como se decía desde el Gobierno Vasco. Ya es triste que no hayan valorado las opiniones en contrario porque también ETA se oponía. Por encima de cualquier otra consideración decidieron sacar adelante el proyecto, cuya financiación está hoy está cada vez más cuestionada. Quizás estaban completamente convencidos de su viabilidad económica, pero de ser así, convendría repasar los informes técnicos; estoy convencido de que muchas asesorías técnicas sólo pretenden justificar lo que piensan que quieren quienes las contratan. Y lo malo es que, tal vez, no puedan hacer otra cosa, ya que quienes les contratan probablemente no volverían a hacerlo si el informe técnico fuera contrario a su proyecto.

    Y es que es inevitable que demos más credibilidad a quienes comparten nuestra forma de pensar que a quienes la critican.

    1. Gracias por tu comentario, Txema. Sigo pensando que lo que escribí es correcto. Si los tribunales no pueden revocar decisiones de otros poderes, por legítimos que sean, tendríamos un muy serio problema de articulación de la convivencia. La objeción que pones tiene peso, pero creo que menos que la razón por la que no la comparto.
      Y no sé si soy demasiado coherente; seguramente no, pues como dice un amigo, la coherencia es virtud de mentes pequeñas. 😉
      Salud.

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