Montoro y Varufakis

montoro.reformal.fiscal.deia_12033_11No sé por cuál de las medidas adoptadas será recordado el ministro Montoro, pero viendo la deriva que ha adquirido el asunto, no me extrañaría que lo sea por la amnistía fiscal de 2012. Yanis Varufakis, ministro de finanzas griego, también ha dictado una amnistía fiscal, y no es eso lo único que tienen los dos ministros en común. Por supuesto, ambos son, como todo el mundo sabe, quienes se ocupan de la hacienda pública en los gobiernos de sus respectivos países. Pero lo que quizás no sea tan conocido es que los dos son profesores universitarios, provienen de la Academia. Se supone, por lo tanto, que cuentan con una sólida preparación en las materias de las que se ocupan en sus respectivos ejecutivos. Y es aquí donde las cosas empiezan a no encajar como debieran.

Antes de ser ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro defendía que debían bajarse los impuestos. Sostenía el catedrático de Hacienda Pública -y parlamentario en la oposición a Rodríguez Zapatero- que la presión fiscal asfixiaba la actividad económica y dificultaba la recuperación. Había que bajar los impuestos –decía- porque si la gente tenía más dinero para gastar, la actividad económica se recuperaría antes, con lo que a la postre la recaudación sería mayor. Pero fue llegar al gobierno y donde ponía “bajar los impuestos” el ministro escribió “subir los impuestos”. Y se subieron.

efe_20150208_202129_pa0106_20998_1Varufakis, antes de dedicarse a la política, había escrito varios libros sobre Teoría de juegos. En el marco de esa teoría se analiza, entre otras cosas, el comportamiento de agentes –personas, empresas o instituciones- cuando se enfrentan a ciertos dilemas y han de tomar decisiones en contextos en los que sus consecuencias son inciertas y van a depender de las decisiones que adopten los otros agentes que intervienen. La Teoría de juegos ha tenido un importante desarrollo en economía, política y estrategia militar, entre otras áreas, porque a partir de sus postulados se han elaborado modelos que permiten predecir cuáles serían las decisiones más convenientes bajo diferentes supuestos.

Cabe pensar que Tsipras nombró ministro al profesor de Economía pensando que sus conocimientos serían de gran ayuda en la negociación con los acreedores de Grecia. Pero no parece haber sido así. Dicen los que entienden de estas cosas que a partir de ahora Varufakis no será quien negocie en nombre del gobierno griego una posible salida a la angustiosa situación de endeudamiento en que se encuentra su país. Al parecer no ha medido bien las fuerzas y la posición negociadora griega es más débil de lo que él quiso creer. En otras palabras, contra lo que pensaban los gobernantes de Syriza, el posible incumplimiento de los compromisos de Grecia con el resto de Europa no haría demasiado daño a sus acreedores, pero causaría uno catastrófico a su país. El supuesto contrario podía haber sido válido dos años atrás, pero las cosas han cambiado y lo han hecho en perjuicio de los intereses griegos.

Montoro y Varufakis comparten una interesante experiencia: han pasado de la Academia al Gobierno, de la teoría a la práctica, de la comodidad de la tarima universitaria a las dificultades de la arena política. Por eso, me gustaría saber qué piensan ahora de lo que enseñaban y escribían antes. Qué piensa Varufakis de los dilemas acerca de los que escribió cuando era profesor y si, tras su paso por el gobierno, volvería a escribir lo mismo. Y también querría saber qué piensa ahora Montoro, si estaba en lo cierto cuando ejercía de catedrático de Hacienda Pública o si, años después, acertó el ministro. Resultaría instructivo.

2 comentarios sobre “Montoro y Varufakis”

  1. Los griegos con Varoufakis al frente , son los únicos que pueden salvar a los europeos….La alternativa es un Sur de Europa convertido en Bangla Desh y una Europa sin democracia donde rigen las “leyes” del TTIP. a las órdenes de las Grandes Corporaciones Multinacionales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *