El capitán Araña ha llegado a la enseñanza

lomce

Nuestra comunidad autónoma se ha dotado de un nuevo modelo pedagógico para su sistema educativo. Se llama Heziberri e introduce dos grandes novedades. La más importante es que está concebido sobre la base del perfil formativo que se pretende que adquieran los adolescentes al completar la educación obligatoria, y ese perfil se define en términos de competencias más que de conocimientos. Y el segundo es que la enseñanza primaria -que hasta ahora se estructuraba en tres ciclos de dos años cada uno- se articula a partir de ahora en dos ciclos de tres años. Por esa razón, Heziberri contempla dos evaluaciones diagnósticas, una en tercero y otra en sexto curso de esa etapa educativa.

Las evaluaciones que está realizando el Departamento de Educación del Gobierno Vasco se enmarcan en el contexto académico del nuevo modelo. Son parte del mismo y nada tienen que ver con las reválidas que prevé la LOMCE. Algunos datos al respecto son esclarecedores: La LOMCE sólo prevé la evaluación de la competencia lingüística en las lenguas oficiales y de la competencia en matemáticas. Heziberri, sin embargo, prevé la evaluación de la competencia lingüística en las dos lenguas oficiales y -al igual que otras seis comunidades autónomas- también en inglés, pero se diferencia de todas las demás en que sólo aquí se evalúa -mediante muestras- la competencia oral. Y además, nuestra comunidad no sólo evalúa la competencia matemática, también evalúa la científica; es la única que lo hace.

De las pruebas diagnósticas que está realizando el Departamento de Educación se han dicho muchas cosas. Se ha dicho que se pretenden utilizar para elaborar clasificaciones que, posteriormente, servirían para calificar, por ejemplo, a unos centros de buenos, a otros de regulares y a otros de malos. Se ha dicho que servirán para segregar a los alumnos en función de su rendimiento. Y también que esas evaluaciones tendrán consecuencias académicas. Pues bien, todo eso carece de la más mínima base. Es más, evaluaciones diagnósticas se han hecho desde hace tiempo y nunca se han utilizado con esos propósitos. Curiosamente, nadie ha explicado por qué lo que no se hace hoy mediante la evaluación en cuarto curso se pretende hacer con una evaluación en tercero.

La oposición que se está ejerciendo desde algunas instancias a la realización de las pruebas carece de fundamento pedagógico. Es más, puede tener profundas consecuencias antipedagógicas. Es una oposición de pura y dura naturaleza política partidaria. En el Parlamento Vasco está liderada por dos conocidas militantes sindicales que, por otra parte, pertenecen a EH Bildu. Cualquiera que se moleste en seguir la pista de los llamados “agentes educativos” implicados -verdaderos grupos de presión de inspiración netamente ideológica- podrá comprobar dónde está el origen de la oposición a las evaluaciones. Digámoslo claro: no se trata de oponerse a unas pruebas en concreto; es el modelo Heziberri el objetivo a batir, o sea, el Departamento de Educación del Gobierno Vasco. Y su fundamento es de índole puramente partidaria.

La izquierda patriótica y sus aledaños han sido siempre nuestro capitán Araña. Exigen que otros no icen la bandera española, pero luego ellos no tienen empacho en izarla allí donde se les ordena. Enarbolan ahora la bandera de la desobediencia en un terreno tan sensible como el de la enseñanza. Recurriendo a la añagaza de exigir la desobediencia a la LOMCE, buscan en realidad que se boicotee el proyecto pedagógico del Gobierno Vasco. No importa a qué coste, porque ese coste no lo pagarán ellos. Lo pagará, de una u otra forma, toda la sociedad vasca, empezando por los estudiantes afectados.

Un comentario en «El capitán Araña ha llegado a la enseñanza»

  1. Que la izquierda patriótica y el PNV andan a la greña a cuenta de todo lo que sea (salvo su común obsesión por tener al Gobierno de la Nación como «su enemigo central») es algo bien conocido.
    La igualdad entre todos los ciudadanos españoles casa mal con el troceado hoy existente en nuestro mundo educativo. Y los resultados son manifiestamente mejorables.
    Es, hoy por hoy, un tema de debate profesional imposible ya que el sectarismo partidario lo maneja con enfoque partidista, tendencioso y doctrinario, lo vistan como lo vistan.
    Penoso pero real.
    Y así nos va.

    Salud y saludos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *