Yo me acuso

Me acuso de ser un ciudadano occidental; de tener la piel no demasiado oscura; de ser varón; de tener formación universitaria; de ser funcionario del estado; de tener una vivienda en propiedad; de vivir, sin excesos, con cierto desahogo; de conducir, a veces, un automóvil; de comer todo tipo de alimentos -carne incluida-; de comprar en supermercados productos llegados de muy lejos; de adquirir bienes fabricados en lugares remotos por compañías multinacionales; de tener un plan de pensiones; de formar parte de una familia corriente y que me quiere; de querer, ante todo, lo mejor para mi hijo y para mi hija; de disfrutar de un razonable grado de seguridad física y jurídica; de poseer miles de libros, muchos de los cuáles quizás no llegaré a leer; de respirar aire limpio; de tener algunos, no muchos, buenos amigos; de sentirme esencialmente libre.

Me acuso, en definitiva, de ser razonablemente feliz, y lo que es más grave aún, de querer que todo esto siga, en lo que a mí y a los míos respecta, más o menos como hasta ahora.

Me acuso de todo eso y me acusaría de muchas otras cosas de las que ahora no me acuerdo. No me siento especialmente orgulloso de ello, pero tampoco siento ninguna vergüenza; no tengo propósito de la enmienda ni, por lo tanto, albergo intención alguna de hacer actos de contrición.

5 comentarios sobre “Yo me acuso”

  1. Este Pérez Iglesias no es Zola ni me parece que pretendia emularlo.
    No es por el idioma, tampoco por el «me» intercalado en el título que convierte en reflexivo lo que Zola quiso más bien transitivo.
    No es por la mínima extensión de este escrito frente a la generosa extensión del de Zola, no.
    ¿Dónde está la desinteresada «grandeur» en este breve texto? No la encuentro en parte alguna, ya lo siento J.I., ya lo siento.

    Un relato excessivamente plano para salir de su mente, que tengo por bastante más generosa…

    ¿Basta con no sentirse «pecador» por disfrutar del buen y còmoda nivel de vida de que goza para defenderlo eficazmente ante las amenazas del rampante e irracional teocratismo? No, tengo para mi que no basta en absoluto.

    La mejora de las condiciones de vida y el creciente respeto a la dignidad humana no van a manar de los exaltados arrebatos de quienes invocan «¡Ala akbar!» antes de lanzarse al degüello o al asesinato masivo de quienes no pueden defenderse de su brutal e irracional crueldad.

    Proteja’monos de la ingenuidad, de la indiferencia y de la inconsciencia ante los riesgos y amenaza que nos rondan.

    Salud y saludos.

    1. No pretendía emular a Zola.
      Sólo pretendía declararme inocente de cualquier villanía de la que se me pueda considerar culpable por el simple hecho de ser quien soy, de haber nacido donde lo he hecho y de llevar una vida normal y sin demasiadas complicaciones. Y lo hacía ante la manía que le ha dado a bastante gente de decir que la culpa de los atentados la tiene Occidente, o sea, los occidentales.
      Salud
      JIP

  2. La Francia republicana con presidente y gobierno socialista al frente, se protege.
    Sin complejos.
    Su Asamblea Nacional aprobó de inmediato, con una enorme mayoría, la adopción de la legislación de excepción que requiere la situación creada tras los atentados del 13 N en París.
    Y ha invocado el artículo 15 de la Carta del Consejo de Europa para dejar en suspenso la protección de derecho humanos que, pensada para la mejor convivenvia de los ciudadanos en unas sociedad libre y democrática, operaba – en el contexto actual – dificultando las labores de prevención y combate del terrorismo yihadista.
    La sociedad francesa, que también tiene en mente su propio calendario electoral y la realidad política de un Frente Nacional pegado al cogote del partido gobernante en las encuestas, si no es sobrepasandolo en intención declarada de voto, esa sociedad ha asumido que sin seguridad no hay libertad.
    Mientras, en España, varios partidos remolonean ante la más que razonable demanda de apoyo activo y leal al pacto contra el terrorismo yihadista. El PNV jugando a que «la prisión permanente revisable» no le gusta (tampoco le gusta la igualdad fiscal); a ERC ni está en ese pacto, ni se la espera; a lo que reste de CDC, empantanada entre los delirios de Mas con la desconexión y la creación de estructuras del «Nou Estat català», por un lado, y la «creación» de un eslogan publicitario digerible para sentar a algunos fieles en las Cortes Generales tras el 20 D, sigue jugando a eso tan descriptivo y plástico que decimos en catalán: «fent la puta i la Ramoneta»; de Podemos, què decir…, se acercan pero sin meterse en faena, no vaya a ser que para «asaltar los cielos» no baste con los votos, como ilustró en su día el materialismo histórico y anuncian en versión venezolana, los bolivarianos de Maduro; IU, des colocada también. Los de la izquierda patriòtica, escandalitzados con Francia y enfrascados en usar su poder local y tal para imponer su «relato».

    ¡Qué tropa!

  3. El 10 D es el Dia de los DD HH.
    Pretendemos que los DERECHOS HUMANOS sean UNIVERSALES. Ni lo son, ni los Gobiernos de los Estados musulmanes admiten que lo sean.
    Y asi, en este momento, el palestinos ASHRAF FAYAD está condenado A MUERTE, por APOSTASIA y otras ofensas a la religión musulmana, según relatan los medios que consulto. Que tamaño atentado a uno de los DERECHOS HUMANOS, el de poder profesar o abandonar una fe religiosa, lo lleguen a perpetrar en Arabia Saudí invocando » la ley islámica», resulta una burla cruel para mi sentido de la justicia.
    No quiero cruzarme de brazos.
    He protestado por escrito ante la Embajada de Arabia Saudí en Madrid. Sin respuesta.
    Me he sumado a la Petición abierta en Change.org «Liberen a ASHRAF FAYAD» que ya han firmado, en España, más de 154.000 personas.

    Nada de todo ello es suficiente, ni lo será mientras no libren al poeta palestino ASHRAF FAYAD y a cuantas personas corran riesgos similares por motivos análogos, de condenas tan injustas.

    Le animo, a usted y a los visitantes de su blog, a unirse activamente a las campañas contra tan flagrante violación del Derecho Humano sobre la libertad de profesar o no profesar una fe religiosa, de cambiar de credo o de no profesar ninguno.

    Espero de su tolerancia que admita aquí este comentario, poco ligado a su entrada.

    Muchas gracias.

    Salud y saludos.

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