Impresiones

1ª impresión: Uno de los dos asesinos de mujeres que han ejercido este fin de semana ha intentado, dicen, suicidarse. Sorprende en estos tipos el nivel de acierto a la hora de cargarse a su pareja y el escasísimo éxito que tienen cuando tratan ellos mismos de quitarse de en medio.

2ª impresión: No he leído la sentencia del caso Bateragune, entre otras cosas porque no entiendo algunas expresiones propias de esos textos. Estoy bastante harto de la tremenda banalidad, -banalidad del mal, esta también-, que se ha instalado en el mundo de la justicia. He visto en acción a la jueza que ha presidido el tribunal del caso; declaré como testigo en la Audiencia Nacional hace ya varios años ante un tribunal presidido por ella. Me fui pensando que la actuación que había visto era un mal sueño. Por lo visto no lo fue.

3ª impresión: España es campeona de Europa en baloncesto; tengo entendido que ya era campeona de algo muy grande también. Y qué decir del fútbol y la roja; también es campeona de todo. Nadal en tenis es muy bueno; Alonso ha sido campeón del mundo de fórmula 1 hace pocos años y en ciclismo varios corredores españoles han ganado las grandes vueltas durante los últimos años. Y yo me pregunto: ¿Todos estos éxitos no tienen nada que ver con que España esté en la ruina, endeudada hasta las cejas y al borde del colapso?

Normas de conducta

Un blog dedicado a comentar la actualidad es un espacio para compartir reflexiones y debatir ideas. En ocasiones puede producirse algún acaloramiento que otro; es comprensible. Lo que no es aceptable es que se recurra a la descalificación de quien opina, sea éste el autor del blog o alguna de las personas que remite algún comentario. No estoy dispuesto a que este blog se convierta en un buzón de improperios e inmundicias verbales tan al uso en los foros de la prensa digital.

El respeto y la educación han de ser, por lo tanto, ingredientes básicos en este espacio. La palabra gruesa, el insulto, la ofensa, la descalificación, sólo pretenden humillar al otro y amedrentarlo. No estoy dispuesto a aceptar eso.

En este país, durante décadas, cuadrillas de niñatos que se dicen patriotas han ofendido, intimidado y, -cuando han podido-, agredido a quien les ha venido en gana simplemente porque no les han dicho amén a lo que piensan (si es que piensan algo) o a lo que hacen. Estoy harto de eso. Y por lo mismo, no estoy dispuesto a que en un foro donde lo que se pretende es compartir reflexiones y contrastar ideas se recurra a formas de expresión barriobajeras.

Explico todo esto porque he decidido censurar los comentarios de uno de los más asiduos comentaristas de este blog. Se trata del sr. Martínez-Labegerie.  Reproduzco a continuación, los cuatro últimos comentarios que ha enviado a este blog, y cuya publicación no he permitido:

4/11/10 10 h 23 min:

Oh! De verdad significa eso en castellano ‘tea party’? Y de verdad no es un partido ese movimiento político por el hecho de que no esté registrado como tal en la oficina estatal o federal correspondiente, en su caso? Conoce el significado de la palabra ‘partido’?

Quién es Vd. para borrar nada de nadie? Que no acepte términos ofensivos está muy bien, yo tampoco lo hago, pero me agunto con paciencia -antiquísima virtud.

Un fatxa popularmente es quien borra términos ofensivos o de cualquier índole aprovechando su posición de fuerza, por tanto Vd. se coloca en esa categoría con su advertencia.

4/11/10 10 h 45 min:

Por si le sirve de algo, sr. Untalpérez titular de este grato Blog, le dejo este enlace:

http://www.txemaoleaga.com/index.php/2010/10/seguridad-de-los-edificios/comment-page-1/#comment-60818

Es el Blog de un concejal de Bilbao, de un partido -perdón, de un signo- político distinto al tuyo, sobre el papel más alejado de mí aún que Vd., pero con una actitud personal que me parece más sabia, a pesar de dejarle en evidencia y de haber sido “ofensivo” definitivamente.

Le llamo de todo, le humillo, le pongo con el culo al aire, pero ele concejal bilbaíno acepta correr delante del toro. No pasa nada.

5/11/10 11 h 7 min:

Se repite la misma historia en este Blog que en el del ultra I Gurruchaga, corresponsal de El Correazo en Londres, que también me expulsó.

Cantábrico, desde la Florida, fan de Besugoiti, podrá escribir todas los delirios que le parezcan sobre Euskadi, pero Donatien Martinez-Labegerie será vetado.

Un tal Pérez = fascista.

5/11/10 11 h 8 min:

Digo Cantábrico porque ese pobre hombre escribe también en ese otro Blog citado. En el de Erkoreka apareció el otro día para decir simplemente: “yo creo que Basagoiti sería un gran político como presidente vasco”.

Pérez = energúmeno.

Por lo anterior, en adelante no publicaré ningún comentario de ese señor, y seguiré la misma norma con cualquier otra persona que se comporte de ese modo. Quien quiera utilizar esas formas lo puede hacer allí donde le dejen, aquí no.

… un tal Pérez

En el año 98 (o quizás en el 97, no recuerdo bien), siendo vicerrector de euskera de la Universidad del País Vasco, no tuve mejor idea que proponer que cualquier estudiante que lo desease pudiese optar por escoger la lengua en que cursar las asignaturas que se ofertaban en nuestros dos idiomas oficiales, vasco y español. Resultó ser una pésima idea. A partir de aquel momento se desató una feroz campaña en contra de mis propósitos, campaña que desembocó en una ocupación del Aula Magna mientras se celebraba un claustro universitario, con la consiguiente suspensión de la sesión. Se me acusó de querer acabar con el euskera en la universidad.

Pues bien, en aquel contexto de movilizaciones y declaraciones subidas de tono, un periodista preguntó a uno de los estudiantes “movilizados” por la persona responsable de tales desmanes contra el vascuence, respondiendo aquél que el culpable era “un tal Pérez”. Desde entonces, un reducido círculo de amigos utiliza esa expresión para aludir a mi persona cuando se quieren referir a alguna de mis ideas u ocurrencias más extrañas. Y esa es la razón por la que he optado por esta denominación para el blog, porque lo que escriba a partir de ahora aquí lo escribirá un tal Pérez, un tipo que tiende a pensar de casi todas las cosas como muchas otras personas, pero al que a veces se le ocurren ideas raras, ideas que pueden llegar a provocar hasta algún amotinamiento.