Es de locos

Me resulta asombroso todo lo que leo y oigo en relación con Jesús Eguiguren y sus devaneos con la izquierda abertzale ilegalizada. El sr. Eguiguren tiene todo el derecho del mundo a hablar con miembros de esa izquierda abertzale. También lo tiene a expresar en un juicio, como testigo, lo que le parezca que ha de manifestar. En otro momento escribí acerca de [Enlace roto.], del que yo creo que es el propósito que anima sus actuaciones. Y no me parecen mal, ni tampoco bien. Él es un político profesional y hace política. Y no dudo de que su propósito sea que desaparezca el terrorismo y que lo haga cuanto antes.

El aluvión de calumnias que le ha caído encima es injusto, por supuesto. Pero hay algo que debiera dar que pensar a su partido, el PSE, y a él. Esas calumnias no vienen de sus adversarios políticos. El principal adversario político del PSE y, en tanto que presidente del mismo, también de Jesús Eguiguren, es el PNV. Pero las críticas no le llegan de ese flanco. Le llegan desde el PP y aledaños.

El PSE, y con él el PSOE, tiene una papeleta muy difícil. Para ocupar el poder en Euskadi no le ha quedado más remedio que pactar con quien más daño político le ha hecho, le hace y le hará. Es de locos hacer como que quien te calumnia desde Madrid no tiene nada que ver con quien te sostiene en Vitoria. ¿Hasta dónde podrán mantenerse en la esquizofrenia? ¿A qué precio?