#AgurETA

En la tarde de ayer twitter era un hervidero de mensajes que presagiaban un declaración de ETA. Esta vez, al contrario de lo que ocurrió a comienzos del pasado enero, el comunicado llegó a la hora prevista. Y twitter ardió al anochecer: miles de trinos (tweets) con la etiqueta #AgurETA fluyeron a partir de las siete de la tarde en la línea temporal.

La coreografía se ha desarrollado tal y como, al parecer, estaba previsto. Los acontecimientos de las últimas semanas han desembocado en el objetivo perseguido y, aunque algunos, -quizás muchos-, vascos hubiésemos preferido que no se hubiera dado a ETA la satisfacción de la escenificación del pasado lunes en San Sebastián, es indudable que el comunicado de la organización terrorista ha sido recibida con alborozo.

Es cierto que de la declaración de la organización terrorista emana el hedor a que nos tiene acostumbrados su estúpida, hueca y grandilocuente retórica. Así es, pero eso era inevitable y realmente es lo de menos. Al final, la realidad, contundente realidad, es que el comunicado de ETA es la constatación de una derrota. La organización terrorista ha sido derrotada. Ninguno de sus objetivos estratégicos está hoy más cerca que hace treinta años, ni que hace veinte, ni que hace diez. La historia de ETA es, de hecho, la historia de un fracaso. Y ninguna retórica, por grandilocuente que sea ni escenificación acompañante, lo va a poder ocultar. La mayoría de los ciudadanos y representantes políticos vascos con su rechazo al terrorismo, la actuación de jueces y policías con su persecución a los terroristas y, en los últimos años, la ilegalización de la izquierda patriótica, han acabado conduciendo a la organización a la condición de grupúsculo. Esos han sido los agentes y factores que nos han conducido hasta el día de ayer.

El fracaso se ha consumado después de una secuencia macabra de muertos, centenares de muertos, casi novecientos. Además de los muertos, los mutilados y los heridos, miles de personas han vivido bajo la amenaza, y centenares han sido sometidas a extorsión. En barrios y pueblos, una estructura mafiosa ha atemorizado, coaccionado o agredido a quienes no comulgaban con su proceder o sus ideas. La política vasca se ha visto envenenada como consecuencia de la existencia del terrorismo: los miembros de los partidos de ámbito español, -además de ver a compañeros asesinados-, han visto gravemente mermada su libertad de acción política, y la causa nacional vasca ha sufrido el desprestigio derivado de la asociación con los terroristas que, en demasiadas ocasiones, tan injustamente se ha asignado a todos sus partidarios. Muchos movimientos sociales han sido parasitados por los tentáculos de la mafia. Y la actividad económica del País Vasco ha experimentado las consecuencias negativas de la persistencia del terror. Ese es el legado de la actividad de ETA; ese y ningún otro. En efecto, como dice Íñigo Urkullu, no les debemos nada; si acaso, nuestro más absoluto desprecio.

Llegará un día en que pensemos en el pasado y no seamos capaces de verlo con nitidez, tal y como fue. Pero hay cosas que no debiéramos olvidar nunca; no debemos olvidar a los centenares de asesinados y los miles de vidas rotas por el terror: como dijo ayer Rodríguez Zapatero, “…no sin memoria”. Y quizás por eso, ayer tarde, cuando vi en twitter la noticia de la declaración me vinieron a la cabeza unos versos; con esos versos termino hoy: “yo pisaré las calles nuevamente, de lo que fue Santiago ensangrentada, y en una hermosa plaza liberada, me detendré a llorar por los ausentes”.

De cómo Iñaki Uriarte se convirtió en un terrorista fugado y otras cosas de twitter

Iñaki Uriarte, a quien acaban de conceder el Premio Euskadi de Literatura en su modalidad de ensayo en castellano, ha tenido mala suerte. Le han ido a dar el premio en la misma edición en que se le concede a Joseba Sarrionandia. A estas alturas, todo el mundo sabe que Sarrionaindia se fugó de la cárcel hace muchos años, introduciéndose en un equipo de sonido que se sacó de la prisión tras un concierto de Imanol, cantautor vasco ya fallecido.

Sarrionandia ha sido, durante todos estos años, una referencia mítica para buena parte de la comunidad cultural que se expresa en vasco. Sus libros han sido grandes éxitos de ventas, y aunque ha obtenido algunos galardones (premio de la Crítica en más de una ocasión si no recuerdo mal), nunca había recibido el premio más importante que se otorga en Euskadi.

A mí, de su producción literaria, lo que más me ha gustado ha sido “Lagun izoztua”. Me gustó mucho.

Pero no voy a hablar de literatura aquí, sino de otra cosa. Como he dicho al principio, Iñaki Uriarte ha tenido mala suerte. No hay más que echar un vistazo a los medios en Internet para comprobar que casi solo hablan de Sarrionandia. Se da la circunstancia de que el pasado martes tuve la oportunidad, -gracias a mi amigo Pedro Ugarte-, de coincidir en una cena con Uriarte, cena en la que celebramos la reciente aparición del último libro de cuentos de Pedro. Lo pasamos muy bien.

El caso es que hoy he querido reivindicar el premio concedido a Iñaki Uriarte y, a la vez, por qué no decirlo, fardar de haber cenado con el escritor. Y para ello he puesto un mensaje en twitter con el texto que verán más adelante. La cosa no ha quedado ahí. Alguien ha interpretado que era Sarrionandia la persona con la que yo había cenado, y ello ha generado un curioso malentendido, que se hubiera quedado en una simple gracia si no fuera porque el tuitero que ha malinterpretado mi mensaje ha denunciado, mediante el mismo procedimiento, a la policía nacional mi encuentro con el “escritor terrorista”. La verdad es que no me ha hecho gracia, porque uno nunca sabe cómo acaban estas “gracias”.

Para quien no me conozca en twitter, mi sobrenombre en esa red social es Uhandrea, y el de la persona que ha malinterpretado mi mensaje, es Pepeluibiza. En la secuencia que sigue, unos nombres no van precedidos de @; esos son los de quien envía el mensaje; cuando la @ precede al nombre, esa es la persona (o entidad) a quien va dirigido el mensaje; y las letras RT indican que el mensaje ha sido redifundido, aunque con alguna modificación en el texto.

Ahí va la secuencia de tweets en twitter:

Uhandrea Juan Ignacio Pérez

Premio Euskadi de literartura (ensayo en castellano) a Iñaki Uriarte, x sus diarios [el martes cené con él] (no todo es Sarri en el paisito)

Pepeluibiza Pepelu Saliquet

@Uhandrea el martes cenastes con el Etarra en fuga y captura? Y no avisastes a la policia?

Pepeluibiza Pepelu Saliquet

RT @Uhandrea: Premio Euskadi de literartura (ensayo en castellano) a Iñaki Uriarte, x sus diarios [el martes cené con él] @policianacional

Uhandrea Juan Ignacio Pérez

@Pepeluibiza ¿usted sabe quién es Iñaki Uriarte? ¿o está usted gravemente enfermo?

Pepeluibiza Pepelu Saliquet

@Uhandrea me va usted a perdonar, he cometido lamentable error

Uhandrea Juan Ignacio Pérez

@Pepeluibiza se dice cenaste, no cenastes; y sí cené con él, con Iñaki Uriarte

Pepeluibiza Pepelu Saliquet

@Uhandrea errores de la tecnologia, los iphones y sus teclados tactiles a veces juegan malas pasadas

Uhandrea Juan Ignacio Pérez

@Pepeluibiza y por supuesto no se lo dije a la @policianacional; no creo que mi cena con ese señor fuera asunto de su incumbencia

Pepeluibiza Pepelu Saliquet

@Uhandrea como ya habra ud. Supuesto me referia al tal Josdba Sarrionandia, lamento el error

Pepeluibiza Pepelu Saliquet

@Uhandrea @policianacional evidentemente no, puede ud cenar con quien quiera, y mas con ese ilustre escritor, una vez mas mi disculpa

Uhandrea Juan Ignacio Pérez

@Pepeluibiza y qué hago yo ahora si la @policianacional decide hacerme unas preguntas?

Pepeluibiza Pepelu Saliquet

@Uhandrea @policianacional si yo estuviese en su posicion hablar en libertad, y si fuese poli, no haria caso al tweet, pues es de Uriarte..

Uhandrea Juan Ignacio Pérez

@Pepeluibiza disculpas aceptadas @policianacional

Pepeluibiza Pepelu Saliquet

@Uhandrea @policianacional una vez mas reitero mi error y le envio mis disculpas señor Perez

Hasta aquí la historia.

Estrambote: Mi contertulio en twitter en este intercambio de tweets me ha hecho notar mediante un comentario que se puede leer en la sección de comentarios que no había mantenido la secuencia real de tweets. Es posible que así sea, porque en conversaciones como esta a veces se entrecruzan comentarios y entran en la línea temporal en momentos diferentes al de su emisión. Por esa razón me ha parecido bien modificar la secuencia siguiendo su comentario. Y le agradezco la observación, por supuesto.