El escándalo “Contador”

La absolución de Alberto Contador por la Feederación Española de Ciclismo es un escándalo. La UCI, como bien [Enlace roto.], está escandalizada. La prensa internacional es muy expresiva en sus titulares e informaciones al respecto. Y cualquiera que tenga un mínimo de objetividad, tiene muy claro que se ha cometido una arbitrariedad intolerable. Lo que para otros deportistas no vale, vale para algunas figuras por lo que “representan”. Algunos medios y algunos políticos hicieron de Contador, en su día, un héroe. Y luego ha resultado que el héroe no lo era tanto, que se ayudaba a sí mismo con algún producto químico que otro.

La historia de la chuleta o del solomillo es de chiste. Estoy convencido de que los especialistas en dopaje han podido reconstruir la secuencia de hechos relevantes desde meses atras. Saben que se ha cometido una falta, y saben cómo. Quienes debieran haber impuesto un castigo no lo han hecho, y no lo han hecho por razones de carácter estrictamente político. Con esto más de uno dormirá tranquilo, de momento, pero le han hecho un daño tremendo al deporte y a la lucha contra el dopaje. Porque de ahora en adelante, no habrá deportista “cazado” que no invoque una chuleta o, para el caso, un pirulí. Y me pregunto con qué autoridad les dirán luego a los cazados que para ellos no valdrá lo que para un ilustre español valió.

También le han hecho un daño tremendo a la imagen del deporte español, y aquí entran todos, vascos incluídos. ¿Cómo serán considerados en adelante los ciclistas españoles en las competiciones internacionales? Van a ser, más que sospechosos, culpables de salida. Son ellos, los deportistas, los que más pierden. Son ellos los más interesados en que estas cosas no ocurran. Debieran ser ellos los que se rebelaran ante la arbitrariedad. Pero no lo harán, me temo.