Eutanasia, personal e intransferible

El momento populista que vivimos salpica a todos los ámbitos: el paro, el divorcio, el aborto, la inmigración… todo sirve para lanzar un mensaje de brocha gorda que cale en personas poco acostumbradas a contrastar puntos de vista para formarse el propio.

Ahora, la eutanasia es el nuevo eje sobre el que giran los exabruptos, especialmente de la derecha más reaccionaria. Y no, no quiero decir que posicionarse a favor de la eutanasia sea lo progre y lo bueno, lo de izquierdas. Lo que quiero decir es que no se si por casualidad o no, son las personas de extrema derecha las que tienen una posición más radicalmente contraria a que alguien pueda ejercer su derecho a decidir sobre su vida.

Pero no nos equivoquemos, que es precisamente lo que pretenden las voces que más alto gritan contra la eutanasia. Ejercer el derecho a morir dignamente no tiene nada que ver con el suicidio ni convertirla en legal va a suponer que «cualquier adolescente con mal de amores pida la eutanasia y lo matemos». Suena fuerte y poco creíble que alguien piense que esto vaya a ser tal cual; sin embargo, las cuentas de tuiter de políticos y comunicadores acostumbrados a regalarnos perlas de estas están llenas de mensajes como ese.

Hay algunos aspectos básicos que no debemos olvidar. Nadie va a poder pedir la eutanasia por nosotros, es personal e intransferible. De repente no vamos a poder eliminar a todo aquel o aquella que nos moleste. La propuesta de ley lo deja muy claro:

La petición debe realizarse de forma autónoma, consciente e informada y además debe encontrarse en los supuestos de enfermedad grave e incurable o enfermedad grave, crónica e invalidante causantes de un sufrimiento físico o psíquico intolerable.

Además, la solicitud debe realizarse por escrito y estar firmada por el paciente que, además deberá ratificarla en el plazo de 15 días. El documento, que puede revocarse en cualquier momento, se firmará en presencia de un médico. Una comisión de control y evaluación comprobará el cumplimiento de todos los requisitos.

Los dos párrafos anteriores dejan claro el sentido de la futura ley que, en caso de aprobarse, garantizará una muerte digna para todas las personas, por mucho que la Presidenta de la Comunidad de Madrid diga que la muerte es muerte, ni digna ni indigna. Lo indigno, digo yo, es permitir que alguien sufra hasta límites insospechados.

Mi tuit en torno a este asunto (en @begoberistain) decía: «Mi madre tuvo ELA y jamás hubiese pedido la eutanasia porque le daba más miedo la muerte que el sufrimiento. A mi me pasa justo lo contrario, prefiero morir a sufrir así. Dos posturas respetables. Yo quiero poder pedirla y me hubiera gustado que ella hubiese podido elegir no hacerlo». Tal cual.

El podcast: Julio Molina, 100.000 kms en las piernas

Llega una nueva entrega de #elpodcastdebegoberistain. Esta semana mantenemos una charla tranquila, íntima, entrañable, con Julio Molina. Es un corredor que en pocos días, el 23, va a correr su maratón número 100. ¿Qué le lleva a alguien a acumular semejante número de kilómetros en sus piernas? ¿Porqué correr y correr? ¿Qué le ha aportado como deportista y como persona?

Julio es un corredor humilde y generoso como poco. Esos dos valores son los que yo más aprecio en alguien que corre.

Esscúchale. Lo vas a disfrutar. En el link te lo dejo.

https://www.ivoox.com/podcast-begoberistain-protagonista-julio-molina-audios-mp3_rf_47568369_1.html

Maider Irisarri, madre, futbolista y sin convenio

No es noticia que un futbolista sea padre. Nos enteramos de su condición de rebote o si les da por vender alguna exclusiva para que lo sepamos. Sin embargo, ahora que Maider Irisarri, jugadora del Osasuna, ha vuelto a los terrenos de juego después de ser madre, su nueva faceta ha ocupado los titulares deportivos.

Está bien que así sea porque viene a demostrar que vamos dando pasos firmes hacia la igualdad y que cada vez nos importa menos si está bien aceptado que una mujer se reincorpore a su puesto de trabajo cuanto antes después de ser madre. Somos nosotras las que decidimos si, sea cual sea nuestro trabajo, volvemos antes o después.

El caso de Maider es especial porque es la primera mujer que ha entrenado e incluso disputado algún encuentro embarazada. La mujer ha renunciado históricamente a la maternidad por cumplir sus sueños de deportista. Son muchas las que han abandonado temporalmente su carrera deportiva cuando han sentido que ya no querían esperar más y querían tener descendencia. Y no son pocas las que han renunciado definitivamente porque edad y deporte de élite no casan demasiado bien.

Maider ha dado un golpe en la mesa. No ha querido elegir y se ha quedado con sus dos deseos, ser madre y jugar al fútbol. Ella habla de algunos de los valores de los que ha tirado para conseguirlo: persistencia, esfuerzo y continuidad. Tanto durante el embarazo como después de tener al niño no se ha saltado ni un día el entrenamiento. A los 15 días de dar a luz ya empezó su recuperación. Se levantaba a las 6 o 7 de la mañana para el entreno en un proceso largo, con mucho trabajo diario y siendo muy persistente.

Conciliación es la palabra que más utiliza Maider cuando habla de su condición de madre y futbolista. Sin la implicación del padre del niño no sería posible que cada tarde cumpla con su entrenamiento y cada fin de semana con los partidos. El de esta pareja es un buen ejemplo de cómo trabajando en equipo todas las partes ganan.

La futbolista del Osasuna se ha convertido ya en referente para todas las mujeres profesionales que no ven otra forma de ser madres que abandonando el deporte. Para que esto no sea así es necesario que se ponga en práctica el convenio regulador que las futbolistas acordaron con la federación tras la huelga del pasado año pero que aún no se ha firmado a pesar de haber pasado ya la fecha prevista para hacerlo. Se hablaba ahí de la necesidad de proteger laboralmente a las mujeres embarazadas con medidas, por ejemplo, como la que insta a que en caso de embarazo de una futbolista durante su última temporada de contrato, ésta puede renovar una temporada adicional en las mismas condiciones que tenía.

Al parecer, la retransmisión de los partidos es el caballo de batalla que ha impedido firmar el convenio pactado hace meses y que puede desembocar en una nueva convocatoria de huelga en el fútbol femenino.

Maider Irisarri ha abierto una puerta que ya no se va a cerrar. Gran gol el logrado por Maider. Enhorabuena.

El podcast: Jon Zubeldia, rey de la ginebra

En el podcast de esta semana charlamos con Jon Zubeldia, alma mater de Bodegas Astobiza. Tras alcanzar un enorme éxito con su txakoli investiga junto a su equipo hasta dar con una ginebra hecha con productos kilómetro cero y que le ha llevado a posicionarse como la mejor ginebra de España. El día 27 de febrero estará en Lóndres para competir por ser la mejor ginebra del mundo.

Esta es una charla amable y pegada a la tierra. Descubrir a Jon Zubeldia es adentrarse en el paisaje de Okondo y sus viñedos.

Aquí lo tienes:

https://www.ivoox.com/podcast-begoberistain-episodio-3-jon-zubeldia-audios-mp3_rf_47433536_1.html

Enero negro


Dibujo realizado por un niño. Forma parte de la exposición organizada por la Comisión para la Investigación de los Malos Tratos a Mujeres 

Recién terminado el mes de enero hacemos balance y vemos que se ha convertido en el mes más negro para las mujeres de los últimos años. Y nadie se alarma. 7 mujeres y una niña asesinadas en el primer mes del año. Que 8 personas de un mismo grupo hayan sido asesinadas en 30 días no ocupa portadas, ni abre informativos. Nada. Se cuenta el asesinato el día que se produce y hasta la siguiente.

Imaginemos qué pasaría si en vez de ser 8 mujeres fuesen 8 futbolistas, 8 políticos u 8 repartidores de butano. Lo que sea. Nos echaríamos las manos a la cabeza preguntándonos porqué tantas personas de un mismo colectivo están siendo asesinadas. Pero son mujeres y, al parecer, su asesinato se ha normalizado.

El famoso Pacto de Estado contra la Violencia de Género pretendía frenar esta lacra pero aún no se ha puesto en marcha. ¿A qué esperan? Vaya usted a saber, pero la lista de mujeres asesinadas crece y crece sin parar. Lejos de disminuir, aumentan los casos. Falla la educación, falla la justicia, falla la implicación política, falla la conciencia social, fallamos los medios de comunicación pero las que mueres son ellas. Me hubiera gustado ver cómo en el final del mes de enero algún periódico hubiese ocupado toda su portada con la cifra, 8 asesinadas, pero nadie lo ha hecho. Tenemos una enorme responsabilidad que no estamos ejerciendo como debiéramos.

Entre esas 8 mujeres había una niña. Sí, niños y niñas también son víctimas de la violencia de género. Por eso, desde el Gobierno Vasco se está trabajando para modificar la Ley de Igualdad y crear una ayuda específica para los y las menores supervivientes a sus madres asesinadas, ayuda que cobrarían hasta cumplir la mayoría de edad. Su cuantía está por definir aunque la intención es que ronde los 5.000 euros anuales. Esta indemnización se sumaría a la pensión de orfandaz a la que ya tienen derecho los y las hijas de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas y que asciende a 600 euros.

La situación en la que quedan estos niños y niñas cuando su madre es asesinada es terrible: madre muerta, padre en la cárcel o suicidado. Al drama familiar se suma el económico porque ya no tienen quien les sustente. Esto es lo que se pretende paliar con el cambio en la ley.

Según los datos del Consejo General del Poder Judicial, solo en los dos últimos años 102 menores perdieron a su madre por violencia machista.

Y mientras ayuntamientos de distintas partes de España asumiendo los postulados de VOX, cambiando un acuerdo mundial de lo que se llama violencia de género por violencia intrafamiliar y provocando un negro retroceso que solo da alas a los maltratadores y su machismo.

Febrero tampoco ha comenzado demasiado bien. El día 1, una mujer de 34 años fue asesinada en Sevilla. #BastaYa