¿Dónde esta el bebé de Carolina Bescansa?

fotonoticia_20160222213211_1280

La reunión entre el PSOE, Podemos, IU y Compromís para alcanzar un acuerdo de gobierno en España me ha dejado una reflexión acerca de la conciliación de la vida laboral y familiar.

Escucho al representante de IU decir que las negociaciones no han terminado y que se volverán a reunir hoy martes a las 20.00 horas. Inmediatamente se me viene a la cabeza la imagen de Carolina Bescansa con su bebé en brazos en la sesión de constitución del Congreso  como gesto reivindicativo de la conciliación y de Pablo Iglesias e Iñigo Errejón atendiendo al bebé durante la formación de la cámara. Me pregunto si alguno/a de quienes asisten a esas negociaciones se llevarán a sus bebés a las ocho de la noche o tendrán que hacer juegos malabares para conseguir que alguien se ocupe de sus hijos durante las horas que se prolongue la cita. Por cierto, que Carolina Bescansa debió de encontrar quién cuidara de su bebé ayer, porque no lo llevó a la reunión.

Y es que yo creo que no son horas, que el día tiene 24 y que no hay que esperar a las últimas del día para iniciar una reunión que se alargará hasta bien entrada la noche. Eso no casa con la conciliación.

Precisamente tres de los asistentes a estas reuniones firmaron durante la campaña electoral una petición impulsada por el Club de Malas Madres en la que solicitaban al gobierno ayudas fiscales para las pequeñas y medianas empresas que fomentasen la conciliación. Alberto Garzón, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias firmaron. Y van y colocan una reunión a las ocho de la noche. ¡Mira qué ejemplo!

En España, cuando la mayor parte de Europa se acuesta, los españoles se ponen a cenar, ven la tele, navegan por internet, etc. Muchos europeos terminan su jornada laboral cuando los trabajadores españoles terminan de comer y vuelven a su trabajo. Nos acostamos tarde, dormimos poco, trabajamos en jornada partida, prolongamos los horarios muchas veces sin motivo y así es difícil avanzar en la conciliación.

Las propuestas que hasta ahora se han hecho en clave de conciliación han quedado en agua de borrajas por la crisis. Parece que siempre hay temas más urgentes que éste.

Ayer, cuando Alberto Garzón anunciaba la hora de la reunión de hoy, los periodistas resoplaban con fastidio. No es de extrañar; también ellos y ellas tendrán que acomodar su vida familiar y laboral. No hay forma de conciliar así.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *