Yo no os creo

Ya está presentado el recurso de apelación en el que Agustín Martínez Becerra -abogado de cuatro de los cinco miembros de ‘La Manada’- pide la absolución de sus defendidos e insiste en el argumento de que ellos pensaban que fueron unas relaciones sexuales «consentidas». El letrado, que destaca su «absoluta adhesión» a todos los puntos del voto discrepante emitido por el magistrado Ricardo González, alega que ha habido una «vulneración del sacrosanto principio de presunción de inocencia» de los jóvenes, que habrían sufrido un «juicio paralelo». En su recurso, asegura que se ha dado «una auténtica cacería mediática, con la difusión de mensajes, conversaciones, grabaciones e imágenes que han ido directamente a minusvalorar hasta niveles infrahumanos la condición personal de los mismos».

Presentado este documento, y como cabía esperar, comienza el desfile de familiares de los acusados por los medios de comunicación. Se sienten fuertes. Un juez les ha dado la razón y la culpa de todo la tuvo la chica que “buscó” a los sevillanos por ser “muy guapos”: “Podía con 5 y con 25”. Son las palabras del padre del conocido como “el prenda”. Según dice, el “tropiezo” no lo tuvo su hijo ni sus otros cuatro amigos condenados: “Lo tuvo ella. Ella es la culpable”.

También los amigos de los encausados hablan y manifiestan su hartazgo. “Estoy ya quemado con este tema. Yo entiendo que se pegaron una fiesta y se les fue de las manos, porque le quitaron el teléfono a las 3 de la mañana en una ciudad que no es la suya. Cuando le preguntaron qué le pasaba, ella no iba a contar que se había acostado con cinco personas”, asegura uno de ellos.

Estos mensajes no hacen sino responsabilizar a la víctima de lo ocurrido. De ir a por “los guapos” y de querer ocultar una relación que consideran “consentida”. Ellos, en cambio, solo hicieron una cosa mal: quitarle el teléfono. Malotes.

Mientras todas estas declaraciones aparecen en los medios, la joven de Pozoblanco que denunció a los mismo acusados por agresión sexual y por grabar y difundir el vídeo sin su consentimiento en diferentes chats de whatsapp, se reafirma en su declaración por tercera vez.

Conviene que este caso no caiga en el olvido. Que los recursos de la defensa sean conocidos y que sepamos si la justicia modifica su decisión o si continua en la consideración de que, pese a las evidencias, no hubo agresión sexual sino abusos. Es el momento de continuar clamando contra sentencias como la de la manada para que no se oiga únicamente las voces de quienes la apoyan. Seguimos siendo muchos y muchas quienes decimos “yo sí te creo”.

 

4 comentarios sobre “Yo no os creo”

  1. Y yo también. Yo creo a la víctima y no a esa panda de cazurros borreguiles, y sus familiares y amigos. Son muchos los indicios y pruebas ya que explican lo que pasó. A la cárcel!! Y que se les caiga muchas veces el jabón en la ducha.

  2. Lo que no deja claro la peridista, es que version de las varias que dio la presunta victima es la buena, dando por hecho de que no hay una sola posibilidad de que sin haber estado allí ella ( la periodista, ninguna de las personas que se han manifestado desde el minuto uno), todo ha sido como nos lo han contado los medios de comunicación.
    Mi opinión es que ni ellos eran tan malos ni ella era tan buena, pero en un país donde la hipocresía de una lucha por la igualdad, pasa por unas leyes que solo corresponden a un genero, hace que la sombra del sinsentido haga estos gestos a la sociedad.

    1. Las declaraciones tanto de la víctima como las de los acusados han sido públicas y las hemos podido leer palabra por palabra en los medios. La interpretación que cada persona haga de ellas es otra cosa. Yo lo tengo claro. Gracias por leer.

  3. Yo tampoco les creo a esa pandilla.
    Si además, la idea de que “las fiestas son para follar” como he oído comentar en Bilbao y no se lo he oído a un hombre, está ampliamente extendida, no me parece que ayude gran cosa a que se respete el “¡No, es no!”.

    Desgraciado y más que lamentable episodio de fiestas de Pamplona. La duda para mi es la siguiente, ¿cuantos episodios, cuantas agresiones, cuántos ataques similares a ese se producen en España y quedan impunes?
    No quiero una sociedad con ese nivel de brutalidad, no quiero ni un solo caso. Y ojalá todas nuestras mujeres tuvieran la capacidad técnica para quebrarle el cuello al primer tipo que no entendiera, que no respetara que su ¡No, es no!

    Salud y saludos.

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