Williams, su novia y el vídeo

Sacamos chispas a las cámaras de nuestros teléfonos móviles. Trabajan a destajo. No hay momento disfrutado que no quede registrado para la posteridad, o más bien para llenarnos la memoria del aparato porque rara vez volveremos a visualizar todo lo almacenado. Pero hay momentos a los que algunos intentan sacarles partido más allá del disfrute personal.

Dejando de lado el contenido del famoso vídeo en el que el jugador del Athletic Iñaki Williams discute acaloradamente con su novia y lo que suponen esas imágenes en lo que a respeto y educación se refieren, el intento de venta de la grabación es uno de los hilos de los que tirar en este asunto.

Como seguramente saben, las imágenes se han hecho públicas a través de las redes sociales esta madrugada. Sin embargo, quien las grabó había iniciado un intento de venta de las mismas en los medios de comunicación, a quienes la oferta les llegó el miércoles. Al no conseguirlo decidió que chantajear al propio futbolista era la mejor forma de sacar partido a su película. Con lo que seguramente no contaba era con que aquella primera persona con quien compartió el vídeo, no lo mantuvo en secreto. Esa sensación de tener algo importante que contar, ese poder que da tener imágenes de una famoso haciendo algo reprobable, es demasiado tentadora como para guardárselo para uno mismo. Y como esa sensación es natural en el ser humano, las imágenes han corrido como la pólvora, el grabador original no ha pillado ni un euro y se enfrenta hasta a cinco años de cárcel, que es el castigo que impone la ley por los delitos de extorsión.

Quien tenga entre sus amigos a un paparazzi sabrá que aquella época dorada en la que unas imágenes valían su peso en oro pasaron hace ya algunos años. Hoy, una foto exclusivísima puede reportarte una cantidad ínfima. Los móviles y la posibilidad de que cualquiera grabe a quien sea han provocado el declive de esa profesión. Intentar que hoy un medio pague un dineral por imágenes tomadas en la calle es no saber de qué va la cosa. Me imagino a quien grabó el vídeo de la discusión entre Williams y su novia frotándose las manos y pensando que había hecho “el agosto”. Pobre infeliz.

Insisto que al margen de lo que se ve en el vídeo, que nos daría para otro post de temática diferente, lo preocupante es la merma de libertad que supone para cada uno de nosotros/as la posibilidad de que alguien utilice el móvil como un arma. Y si eres famoso, y además futbolista, “las has cagado”.

Me alegro de que la Ley tenga contempladas estas acciones como delitos. El gran hermano al que estamos sometidos se ha complicado aún más con la aparición de quienes juegan a “ser periodistas” y dan noticias sin saber ejercer el oficio. ¡Cuánto daño está haciendo el periodismo ciudadano!

Debemos aprender a utilizar nuestra libertad de fotografiar y grabar en la calle y a respetar la libertad de los y las demás a no ser grabados en cualquier situación y lugar. Y saber que la difusión de imágenes ajenas, no es libre.

Podríamos hablar también de la necesidad de enseñar a los jóvenes “famosos” a comportarse de manera adecuada durante las 24 horas del día. Son un ejemplo al que siguen miles y miles de personas. Pero eso también nos daría para otro post.

3 comentarios sobre “Williams, su novia y el vídeo”

  1. Admito que es un asunto complicado por la convergencia de dos temas importantes. Pero me sorprende que elijas poner el foco en el de la intimidad de la pareja, dejando al margen (lo dices un par de veces) el que atañe a los hechos que se ven en el video.
    Dices que ello daría para otro post…pero eliges dar prioridad a lo otro. Respetable pero me parece contradictorio con tu postura mucho menos flexible sobre este tema en otras ocasiones.
    Ciertamente lo que marca la diferencia es el supuesto intento de extorsión pero…¿de verdad es para ti lo esencial de este caso? Me sorprende.
    Porque me sorprende también que trates estos hechos que se ven el video como una cuestión de falta de educación y de respeto. Por supuestísimo. Faltarías más. Pero te quedas ahí.
    Entiendo, por tanto, que no consideras nada lo que se ve en el video como maltrato. Es una mera cuestión de malas formas que quedan en la vida privada de las personas, en lea esfera de su libertad.
    Sinceramente creo, estoy seguro, de que en otras circunstancias irías más allá. Creo que normalmente, por lo que te suelo leer, considerarías como maltrato que un miembro de la pareja empuje y zarandee e insulte al otro y también considerías maltrato que uno le escupiera a su pareja.
    ¿Crees que si vamos por la calle y vemos a un hombre escupir a la cara a su mujer hay que pasar de largo ya que es una cosa privada de la pareja en la que no hay que meterse?
    ¿Crees que son cosas de chavales? Pues peor aún lo que apunta eso a futuro, ¿no?
    Por supuesto que es denunciable que la reacción sea grabarlo con fines lucrativos pero ¿de verdad crees que si vemos una escena así en la calle hay que pasar de largo por ser algo, un poco zafio, eso sí, que queda en el ámbito privado de las relaciones personales?
    No me cuadra con otros posicionamientos tuyos.

    1. Gracias por tu comentario, Larry, muy interesante y bien argumentado, como siempre. Sí, he priorizado uno de los asuntos que me parecen graves de este tema. Podría hablar mañana de la violencia intrapareja, que es lo que me sugieren las imágenes que yo he visto. Me ha parecido falta de respeto, mala educación y violencia por las dos partes. Ni me gusta que una mujer empuje ni me gusta que un hombre escupa. No puedo en este caso, al margen de que sea un futbolista famoso o no, que eso ni lo contemplo, ponerme de una parte o de la otra. Es una pelea en la que intervienen, insultan y agreden dos personas de distinto sexo, hombre y mujer.Si pensase que ha sido una agresión a una mujer por género, lo denunciaría, pero creo que no lo es. Insisto, creo que es violencia intrapareja. ¿Qué hay que condenarla? Claro que sí, pero en el sentido de falta de respeto en las dos partes. Así es como yo lo veo. Gracias por leer!

  2. Impresentable la actitud de Williams y la de su novia.
    Impresentable la grabación de algo que no tiene más interés que hacer público algo privado, con fines lucrativos.
    Impresentable la extorsión.
    Impresentable que hablemos tanto de ello.
    Demasiadas cosas impresentables alrededor de algo tan bello, sano, y lleno de buenas intenciones como es el deporte, la diversión, la juventud. Algo empieza a oler a podrido.

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