Justicia deportiva

Este verano ha sido uno de los mejores en la historia del deporte femenino, deporte que lleva ya muchos años generando resultados. El 2018 será recordado como el del tricampeonato mundial de bádminton de Carolina Marín, la plata de la nadadora Jessica Vall, el tercer puesto del equipo de natación artística o los bronces conseguidos por la selección de hockey hierba en el Mundial y por Júlia Takács en los 50 kilómetros marcha del Europeo, además del oro de María Pérez o el bronce de las maratonianas.

Mientras las mujeres obtienen éxitos incontestables, hemos asistido a flagrantes discriminaciones como la vivida hace una semana en la Subida al Peñón en el municipio vizcaíno de Zierbena. Por increíble que parezca, el primer clasificado recibió el trofeo, la ‘txapela’ y los 150€ de premio, el segundo los 100€ que le correspondía y el tercero, 50€. La primera clasificada recibió únicamente un trofeo y una cena en un restaurante de la zona. Ni premio económico ni la tradicional ‘txapela’. No es esta la mejor forma de fomentar la participación femenina en estas pruebas.

Pero hay esperanza. La encontramos ahora en Donosti. Por primera vez desde que las mujeres compiten por la Bandera de la Concha hace diez años, los premios para las remeras tendrán la misma dotación económica que los de los hombres. Así, la tripulación femenina que se haga con la Bandera de La Concha será premiada con 24.000 euros, la segunda clasificada con 15.000 y la tercera con 12.000, las mismas cantidades que las que recibirán las traineras de hombres.

Hasta ahora, los ganadores recibían esos 24.000 euros mientras ellas eran premiadas con 9.000. Los segundos se hacían con 15.000 y las segundas con 12.000. En el tercer puesto, la diferencia entre ellos y ellas era de 2.000 euros.

Acabar con esta discriminación era uno de los principales retos  para esta edición de la Bandera de La Concha. Reto conseguido. Eso sí, el siguiente paso tiene que ser necesariamente equiparar la distancia que recorren hombres y mujeres en esa prueba para que la igualdad sea real. Es el único deporte en el que existe tal diferencia. En breve me enfrentaré a los 42.195 metros de la maratón de Berlín. Nadie me quita un metro por ser mujer. Ni quiero, claro.

Ahora toca seguir denunciando las diferencias. Por justicia.

 

 

2 comentarios sobre “Justicia deportiva”

  1. estando de acuerdo que las mujeres ganen lo mismo,siempre que hagan lo mismo,ya que las distancias que recorren en donosti no son iguales,ni el nivel(de esto hablaríamos un rato),ya séa preparatorio o de esfuerzo(sin menospreciar a nadie,pero no hay la misma competitividad dentro de una trainera masculina y en una femenina).,ya que a maradona le tachaban de gordo y a ronaldo tambien,el nivel físico de muchas las chicas deja que desear,y no es mi intención hacer mofa sino crítica.
    creo que muchas de las igualdades no son más que hipocresia,por lo menos en el deporte,ya que será igualdad cuando haya equipos mixtos .

    1. Completamente de acuerdo en que hay que equiparar la distancia. Las propias remeras están a favor de hacerlo. Llegará, seguro. ¡Gracias por leer!

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