Pobreza menstrual

Hay factores de la pobreza que rara vez se tienen en cuenta. Hablamos de trabajadores pobres, de pobreza energética, de pobres de solemnidad y de otras muchas formas de sufrir la escasez de recursos.

Desde hace algún tiempo se ha empezado a hablar de “pobreza menstrual”, término que se refiere a la incapacidad económica de algunas mujeres de utilizar productos adecuados y en la cantidad necesaria para cubrir sus reglas mensuales.  Solo en el Reino Unido hay un 10% de mujeres de entre 14 y 21 años que no pueden permitirse productos sanitarios durante su regla. Una de cada siete pide prestados tampones o compresas a amigas para poder utilizarlos. Al menos el 12% había tenido que improvisar una solución higiénica al no poder permitirse estos productos. Y el 19% había cambiado el uso de productos por otros menos idóneos pero más baratos.

En España, por las compresas, los tampones y las copas menstruales pagamos un IVA del 10%. Los productos de primera necesidad tributan al 4%. ¿No son los artículos de higiene femenina de primera necesidad? Hay países en los que sí están considerados como tal, pero no es nuestro caso.

En Francia, estos productos tienen un IVA del 5,5%. En Canadá están exentos de impuestos. Precisamente fue este país al que un grupo de mujeres españolas realizó un pedido colectivo para presionar al gobierno y pedirle un IVA superreducido para tampones, compresas y copas menstruales.

Ahora, Escocia se va a convertir en el primer país desarrollado en ofrecer productos sanitarios gratuitos a las alumnas de colegios, institutos y universidades. En total, 395.000 mujeres se beneficiarán de este plan del Gobierno para combatir la pobreza menstrual que costará unos 5,7 millones de euros.

No tener acceso a productos o instalaciones adecuadas cuando las mujeres tienen la regla acarrea problemas de higiene y salud, pero también absentismo escolar o su reclusión en espacios privados. Y no solo ocurre en países de  África, Asia o América Latina. La pobreza menstrual existe también en Europa.

 

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero,  ve necesario rebajar el IVA de estos productos  “por razones de discriminación”. También la asociación de consumidores Facua también ha reclamado que estos artículos estén gravados con el IVA superreducido, porque son productos “básicos para la higiene de las mujeres”.

Las mujeres pedimos una rebaja de estos impuestos feminizados que  nos vemos obligadas a pagar por el mero hecho de ser mujer y menstruar.

Un comentario sobre “Pobreza menstrual”

  1. Qué razón tienes, es una vergüenza. Hace poco leí en Argentina un artículo sobre el incremento de infecciones en mujeres por no poder permitirse productos de higiene femenina adecuados. Y también pasa aquí. Son productos de primera necesidad, no un lujo, como parecen pensar muchos políticos.

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