La mujer no tiene credibilidad

Para cuando me siento en el teclado a escribir sobre algún tema que tiene que ver con el sexismo, el machismo o la violencia de género ya me han llegado otros muchos temas del mismo campo que eclipsan al anterior. No me extraña que haya lectores/as que me digan que el día a día me hace el artículo solo.

Quería yo denunciar la estupidez del alcalde de Torrox. Ofrecer una rueda de prensa en la que se lamenta de un crimen machista, en el que una mujer de su localidad ha sido asesinada, y decir que el lado positivo es que «que «independientemente del dolor», siente «orgullo» de que Torrox haya sido objetivo en los medios de comunicación a nivel nacional es absolutamente despreciable.

Declaraciones como esta nos dan una idea de la importancia que a la violencia de género se le concede en algunas instituciones. Ya es bastante doloroso saber que la ciudadanía coloca en el puesto número 19 entre sus preocupaciones este tema. O que 4 de cada 5 jóvenes consideren que se se habla «demasiado» de la violencia de género, pero que sea el regidor de una institución quien busque un lado positivo al asesinato de una vecina es insultante.

Como insultantes son las palabras del juez que instruye el caso de una mujer que tuvo incluso una valoración policial de riesgo extremo tras una de sus denuncias. No solo se mofó de la víctima sino que le llamó «bicho» e «hija puta». La cámara del juzgado le jugó una mala pasada y todas sus palabras fueron grabadas de manera accidental. La conversación, en la que se pone en tela de juicio la credibilidad de la denuncia, fue secundada por otra mujer, la fiscal del caso.

Además de los insultos, el juez hace otro tipo de comentarios como «verás el disgusto que se va a llevar la María Sanjuan cuando vea que tiene que darle los hijos al padre» o «estará por la noche en el Sálvame poniéndome de vuelta y media».

Tras la denuncia presentada por la víctima, el Consejo General del Poder Judicial  ha anunciado que va a abrir diligencias informativas al titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 7 de Madrid, Francisco Javier Martínez Derqui.

Además del asco que provoca saber que desde la propia judicatura se hace mofa de la desgraciada situación personal de una persona que busca en la justicia una solución a su vida, preocupa la escasa credibilidad que se otorga a las denuncias de las mujeres. Los últimos asesinatos vinieron precedidos de denuncias, pero no se tomaron en consideración. Ahora vemos que nuestra credibilidad está por los suelos y que ni la propia Justicia nos respalda.

Miedo da todo esto, mucho miedo.

Os dejo el comunicado emitido por la Asociación de Mujeres Juristas Themis  «ante las manifestaciones de injusticia patriarcal, en las sentencias y resoluciones judiciales, que en estos últimos días se han dado a conocer .

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *