#MeToo llega al Parlamento Europeo

La Eurocámara, sus trabajadoras y algún trabajador, se suman al movimento Me Too y han puesto en marcha el blog colaborativo #MeTooEP. A través de esta nueva plataforma darán a conocer casos de abuso y acoso en el seno del Parlamento Europeo y reivindicarán que se pongan en marcha las medidas adoptadas en 2017 para combatir las actitudes sexistas que se dan en esa institución.

Sí, a la vista de lo que las mujeres están contando en ese blog, esas actitudes se dan con mucha frecuencia. A veces parecen escenas sacadas de una película, pero no, son reales como la vida misma. Los casos están recogidos en www.metooep.com

“Comencé a trabajar para un grupo político en mayo de 2016. Había escuchado de mis colegas que a un diputado en particular del mismo grupo le gustaba invitar a nuevos asesores a las cenas de oficina en Estrasburgo, así que cuando me invitó no pensé mucho en ello y agradecí. Cuando llegué, me di cuenta de que no era una cena de oficina, sino una cena íntima para dos en un restaurante muy elegante. Me senté con la esperanza de que sus asistentes se unieran en algún momento. A medida que avanzaba la cena, me sentía cada vez más incómoda. Al final de la cena, comenzó a felicitarme de diferentes maneras, y en un momento dado dijo; “Es increíble que una mujer tan hermosa como tú haya decidido realizar este tipo de trabajo”, “Estoy seguro de que tienes muchos pretendientes”. Luego me preguntó si quería ir al bar “Les aviateurs”. Me negué y él insistió en que me llevara a casa. Al final no pasó nada, pero tenía miedo. A continuación, comenzó a enviar mensajes. Siempre estuvieron vagamente relacionados con el trabajo, pero siempre aleatorios y enviados fuera del horario de oficina. Su comportamiento conmigo se volvió tan extraño que mis colegas lo convirtieron en una broma al decir que “le gustas”.

“Me mandaron a una misión oficial y decidí compartir mi airbnb con un compañero. Una noche, estaba en la cama y oí tocar en la puerta. Estaba cansada y no respondí. De repente, se abrió la puerta y mi compañero entró en calzoncillos. Me enfadé e insistí en que se fuera. Sin embargo, se metió en mi cama. Estaba tan asustada que me enrollé sobre mí misma y le rogué que se marchara. Pero, en lugar de eso, decidió atacarme. Me tocó mis pechos y apretó mis pezones. Me dolía, pero no paraba. A continuación, se frotó sobre mí. Estaba erecto. Después de cinco minutos así, harta de que le rogara, se paró, me riñó por no ser receptiva y, para mi alivio, se marchó. Rellené una queja con la autoridad competente el 3 de octubre de 2017. Aún estoy esperando la respuesta”. 

“Una vez recibí un mail a las dos de la mañana de un asesor político del Parlamento Europeo –conocido por su pasión por la fotografía lujuriosa–. El mail enviado desde su cuenta de correo del trabajo incluía una serie de fotos de mí en el trabajo sin mi consentimiento ni conocimiento. ¿El asunto del mail? ‘Tengo más fotos tuyas”.

Estos son solo algunos de los testimonios que se recogen en este blog con el que se pide que el Parlamento actúe y que haya una asesoría externa e independiente, así como formación obligatoria para los eurodiputados y eurodiputadas. El Parlamento Europeo debe ser un lugar ejemplar y actuar ante los casos de abuso y acoso.

Un paso más.

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