Faltaba la otra mitad

Colección «Mujeres protagonistas»

Sí, en los libros destinados a divulgar conocimiento faltaba la otra mitad, faltaban las mujeres. En muy pocas ocasiones hemos tenido la posibilidad de acceder a los logros, los éxitos, los trabajos y los descubrimientos de las mujeres. Por eso es muy de agradecer que la editorial Santillana haya tirado de ese hilo y haya publicado una colección de libros en los que se cuentan todas esas historias protagonizadas por mujeres y que hasta ahora han permanecido escondidas.

Enfocan bien la colección cuando se amparan en que nuestra realidad, nuestro mundo, el saber universal lo hemos construido y lo construimos tanto mujeres como hombres. Sin embargo, durante siglos solo hemos tenido el relato de lo que han hecho los hombres, contado por los propios hombres. Existe una nueva conciencia social que demanda contar qué han hecho las mujeres, cuándo, cómo y para qué ha servido.

El proyecto se centra en tres ejes fundamentales: el papel de las mujeres con una biblioteca cada día creciente, el relato de la vida de mujeres, una recopilación de biografías para dar a conocer cómo vivieron, pensaron, trabajaron y crearon mujeres de todas las épocas, de todos los rincones del mundo y de todos los ámbitos sociales y culturales. El tercer espacio es «la voz de las mujeres», un lugar de comunicación virtual donde poder encontrarnos en torno a diferentes facetas del saber. Este espacio alberga webs, blogs, foros, canales…, para difundir el saber que ha sido y es generado por las mujeres. Un espacio para tener a nuestro alcance información abierta, plural y en permanente actualización sobre aspectos globales y particulares que definen el saber de las mujeres.

Por poner algún ejemplo, en esta colección podemos encontrar la historia de Enriqueta Basilio Sotelo, Mexicali (México) 1948. Su vida estuvo ligada al atletismo siempre pero no contó con grandes oportunidades profesionales. Con 20 años se convirtió en la campeona nacional de atletismo de México en la categoría de 80 metros vallas. Su sueño era ser una atleta olímpica pero no contaba con la experiencia suficiente. La fama que alcanzó en su país supuso que el Comité Olímpico la seleccionara para portar la antorcha olímpica de Juegos de México en 1968 en la ceremonia de inauguración. Ninguna mujer antes había sido la última persona en portarla.

Este es solo un botón de muestra pero hay cientos de historias protagonizadas por mujeres que pueden ser un buen acompañamiento para estos días de relax y asueto. Un gran momento para conocer a mujeres que inspiran.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *