¡Ay, Dalai!

Dalai Lama

Andamos siempre buscando personas de referencia que nos ayuden a difundir este o aquel mensaje, que sirvan de imagen y de espejo y, sobre todo, que colaboren con sus palabras a crear un mundo más justo, más equitativo y más igualitario.

El Dalai Lama es el personaje más popular del mundo además de ser considerado una de las figuras políticas y religiosas más importantes. En su poder está el Premio Nobel de la Paz y es un activista de la lucha por los derechos del pueblo tibetano. El título de Dalai Lama corresponde a la encarnación del anterior, que a su vez es  una emanación del Buda Avalokiteshvara. Según el budismo tibetano, la conciencia sutil del anterior Dalai Lama se reencarna en un nuevo niño. Por tanto, se elige al Dalai Lama observando ciertas señales, como el reconocimiento por parte del pequeño de algunos objetos del fallecido.

En el año 2015 el Dalai Lama afirmó que le gustaría que la siguiente persona que ocupase su lugar fuera una mujer, una mujer muy guapa concretamente porque «de lo contrario, no sería de mucha utilidad”. Hace unos días insistió en esta idea y a la pregunta de una periodista acerca de si continuaba pensando que su sucesora debería ser una mujer atractiva, el líder espiritual y aseguró: “Si viene una Dalai Lama, entonces ella debería ser atractiva. Si no -apunta antes de hacer una mueca- creo que la gente preferiría no verla, esa cara”.

Un 78% de la población afirma que hay un problema de sexismo cuando se valora a la mujer por su aspecto físico. Las palabras del Dalai Lama son un claro ejemplo de sexismo que está muy alejado de lo que un líder espiritual que guía a hombres y mujeres debería tener.

Hace un flaco favor a la lucha por la igualdad y por un trato digno hacia las mujeres quien viene a decir que aquellas que no entran dentro de los cánones de belleza establecidos no pueden alcanzar cargos públicos. El Dalai debería ser un ejemplo. Un mal ejemplo es lo que ha sido con sus degradantes comentarios.

¡Ay, Dalai, qué patinazo!

3 comentarios sobre “¡Ay, Dalai!”

  1. Pero qué esperábais de un iluminado? Por favor…y además varón.
    Basta de líderes epirituales y demás zarandajas!!! Yo desconfío de los que «tienen la verdad» y se postulan como guías del rebaño(y nunca mejor dicho lo de los rebaños).

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