La responsabilidad de la tele

La vestimenta, otra forma de invisibilizar a la mujer en Arabia Saudí

Apoyo totalmente la decisión de Televisión Española de retirar la candidatura que había presentado para competir por los derechos de emisión de la Supercopa de España de fútbol tras la decisión de la Federación Española de celebrarla en Arabia Saudí. Argumentan a la hora de explicar esta decisión que no sería coherente hacerlo teniendo en cuenta que la corporación pública apuesta por el deporte femenino mientras el anfitrión del evento deportivo es conocido por su «historial de vulneraciones de derechos humanos», en concreto de las mujeres.

El presidente de la Real Federación Española, Luis Rubianes, ha defendido a capa y espada que la presencia española en ese país serviría como herramienta de cambio social para que las mujeres y los hombres acaben teniendo los mismos derechos. Se olvida de señalar que el feminismo, junto con el ateísmo y la homosexualidad por ejemplo, son delitos según el Directorio General para Combatir el Extremismo.

Pese a lo que los intereses económicos de Rubianes quieren hacernos creer, lo cierto es que en  Arabia Saudí, las mujeres y las niñas son víctimas diarias y están desprotegidas ante la violencia sexual. Aún hoy están jurídicamente subordinadas a los hombres en relación al matrimonio, el divorcio, la custodia de los hijos, la herencia, etcétera. Todavía necesitan la autorización de un tutor varón –ya sea su padre, esposo, hermano o hijo– para matricularse en un centro de enseñanza superior, buscar empleo o viajar, es decir, un hombre decide todo por una mujer. Arabia Saudí está situada en la posición 141 en relación a 144 países de todo el mundo en lo que a derechos de las mujeres se refiere.

Hasta el año pasado, las mujeres de Arabia Saudí no podían conducir, ni siquiera con el permiso de alguno de los varones de su familia. Entre las reformas impulsadas por el monarca absolutista, las mujeres hoy pueden solicitar un pasaporte sin la autorización de un hombre, informar sobre la muerte de un familiar o registrar el nacimiento de sus hijos. Se pretende con esto que la comunidad internacional piense que el país está realizando avances en materia de derechos y libertades de las mujeres. Nada mas lejos de la realidad diaria.

Hay miles de casos como este que nos contaba InfoLibre hace unos meses. La joven saudí Rahaf Mohamed al Qunun huyó de su familia aprovechando un viaje familiar a Kuwait. Víctima de abusos por parte de su progenitor, decidió huir y pasó una semana atrincherada en la habitación de un hotel del aeropuerto de Bangkok antes de poder sortear la deportación dictada por las autoridades tailandesas y conseguir llegar hasta Canadá, país que le proporcionó asilo tras recibir el amparo del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados.

Y esto solo en lo que a las mujeres se refiere. Estamos hablando de un país en el que la tortura es práctica habitual y la represión contra los críticos al gobierno es brutal. Los juicios se celebran sin asistencia ni abogados y la libertad de expresión es una quimera.
 ¿Más ejemplos? Arabia Saudí es uno de los países que más ejecuciones realiza y la técnica más utilizada esla decapitación: en 2018, se llevaron a cabo 149 ejecuciones, de las cuales 50% fueron a extranjeros, mientras que, en lo que va de año se tiene constancia de la ejecución de al menos 120 personas, de las que por lo menos 58 eran extranjeras.

Recordar también que a día de hoy, un año después del asesinato del periodista Yamal Jashogi en el interior del consulado saudí en la ciudad turca de Estambul todavía no se ha condenado a nadie y tampoco se han hallado los restos del periodista crítico con el príncipe heredero saudí, Mohamad bin Salmán, a quien las pruebas de la investigación apuntarían, junto a otros altos cargos saudíes, como responsables del asesinato.

El presidente de la Federación de Fútbol ha demostrado que los 30 o 40 millones que va a embolsarse por llevar la competición a Arabia Saudita son lo suficientemente importantes como para blanquear los ataques a los derechos humanos o directamente la nula existencia de estos derechos en el país. Afortunadamente el fútbol no lo puede todo y sin la visibilidad de TVE será difícil mantenerlo allá. Esperemos que no haya otra cadena poco comprometida con la responsabilidad social que le compete que se salte los límites.

Un comentario sobre “La responsabilidad de la tele”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *