Maider Irisarri, madre, futbolista y sin convenio

No es noticia que un futbolista sea padre. Nos enteramos de su condición de rebote o si les da por vender alguna exclusiva para que lo sepamos. Sin embargo, ahora que Maider Irisarri, jugadora del Osasuna, ha vuelto a los terrenos de juego después de ser madre, su nueva faceta ha ocupado los titulares deportivos.

Está bien que así sea porque viene a demostrar que vamos dando pasos firmes hacia la igualdad y que cada vez nos importa menos si está bien aceptado que una mujer se reincorpore a su puesto de trabajo cuanto antes después de ser madre. Somos nosotras las que decidimos si, sea cual sea nuestro trabajo, volvemos antes o después.

El caso de Maider es especial porque es la primera mujer que ha entrenado e incluso disputado algún encuentro embarazada. La mujer ha renunciado históricamente a la maternidad por cumplir sus sueños de deportista. Son muchas las que han abandonado temporalmente su carrera deportiva cuando han sentido que ya no querían esperar más y querían tener descendencia. Y no son pocas las que han renunciado definitivamente porque edad y deporte de élite no casan demasiado bien.

Maider ha dado un golpe en la mesa. No ha querido elegir y se ha quedado con sus dos deseos, ser madre y jugar al fútbol. Ella habla de algunos de los valores de los que ha tirado para conseguirlo: persistencia, esfuerzo y continuidad. Tanto durante el embarazo como después de tener al niño no se ha saltado ni un día el entrenamiento. A los 15 días de dar a luz ya empezó su recuperación. Se levantaba a las 6 o 7 de la mañana para el entreno en un proceso largo, con mucho trabajo diario y siendo muy persistente.

Conciliación es la palabra que más utiliza Maider cuando habla de su condición de madre y futbolista. Sin la implicación del padre del niño no sería posible que cada tarde cumpla con su entrenamiento y cada fin de semana con los partidos. El de esta pareja es un buen ejemplo de cómo trabajando en equipo todas las partes ganan.

La futbolista del Osasuna se ha convertido ya en referente para todas las mujeres profesionales que no ven otra forma de ser madres que abandonando el deporte. Para que esto no sea así es necesario que se ponga en práctica el convenio regulador que las futbolistas acordaron con la federación tras la huelga del pasado año pero que aún no se ha firmado a pesar de haber pasado ya la fecha prevista para hacerlo. Se hablaba ahí de la necesidad de proteger laboralmente a las mujeres embarazadas con medidas, por ejemplo, como la que insta a que en caso de embarazo de una futbolista durante su última temporada de contrato, ésta puede renovar una temporada adicional en las mismas condiciones que tenía.

Al parecer, la retransmisión de los partidos es el caballo de batalla que ha impedido firmar el convenio pactado hace meses y que puede desembocar en una nueva convocatoria de huelga en el fútbol femenino.

Maider Irisarri ha abierto una puerta que ya no se va a cerrar. Gran gol el logrado por Maider. Enhorabuena.

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