Coronavirus: querido diario

Querido diario:

Apenas llevamos doce días de confinamiento y lo que eran risas y memes se están convirtiendo en terapias psicológicas a distancia, multas e incluso arrestos. Tenía gracia eso de pasarse quince días en casa sin más que hacer que ver la tele, fundir Netflix, asaltar sin cuartel la nevera o haciendo todas esas labores para las que nunca encontramos tiempo. Pero día a día, hora a hora, la realidad se impone, el aburrimiento empieza a hacer mella en nuestra psique y solo pensamos en ese momento en el que abriremos las puertas de nuestra casa y nos lanzaremos a asaltar los bares, las pistas de atletismo, los estadios de fútbol, los cines o los centros comerciales. Saldremos a la calle a disfrutar de la recién estrenada primavera y nos besaremos, nos abrazaremos, nos daremos la mano y sonreiremos incluso a aquellas personas a las que vemos todos los días pero en las que nunca hemos reparado. Pero para eso queda mucho después de la aprobación definitiva de la prórroga del estado de alarma hasta el 11 de abril, de momento.

Sin embargo y mientras esos momentos felices vuelven, nos descubrimos como somos, con nuestra luces y nuestras sombras. Y resulta que tenemos sombras a tutiplén. ¿Qué se decreta el estado de alarma? Pues para los demás, que eso no va conmigo. ¿Qué los supermercados tienen escasez de algún producto? Pues voy yo y arramplo con lo poco que haya. ¿Qué me dicen que me quede en casa para frenar los contagios? ¿En puente festivo? ¡Anda ya!Yo con una casita en la playa y me voy a quedar metido en mi pisito de ciudad. Ni hablar. Y lo de pasear ¿habiendo tanto campo como hay voy a quedarme encerrado? Ya me camuflaré de alguna forma para darme una vuelta. En mi vida he visto tantos ciclistas con la barra de pan a la espalda e incluso corredores con mochila llena de productos básicos disimulando un entrenamiento.

Acabo de conocer la historia del astronauta de la NASA, Scott Kelly. Pasó nada más y nada menos que 340 días en el espacio, solo, sin gravedad y flanqueado únicamente por paneles solares. A su vuelta a la tierra escribió un libro, titulado Resistencia, en el que contaba que lo que más había echado de menos era sentir el agua de la ducha, ver pasar un perro o dejar descansar el peso del cuerpo sobre una silla. Eso y el espontáneo canto de un pájaro, el olor de las verduras recién cortadas y, claro, el contacto con la familia y los amigos.

Kelly ha querido en este tiempo incierto y un tanto oscuro compartir con toda la humanidad sus trucos para afrontar el confinamiento. Para él es como colocarse ante un reto que debemos superar con orden y, sobre todo, mucha calma.

Su fórmula incluye establecer un horario, realizar actividad física, alimentar nuestros hobbys para mantener la salud mental y escribir un diario. A esto último es a lo que yo me agarro. Decía Kelly:
“Si te encuentras contando los eventos de los días (que, en estas circunstancias, pueden volverse repetitivos), intenta describir lo que estás experimentando a través de tus cinco sentidos o escribe sobre recuerdos. Incluso si no terminas escribiendo un libro basado en tu diario como lo hice yo, escribir sobre tus días te ayudará a poner tus experiencias en perspectiva y te permitirá mirar más adelante sobre lo que ha significado este momento único en la historia”.

Así que cada día, mientras el confinamiento continúe, escribiré sobre lo que siento, lo que pienso de esto y aquello o sobre aspectos del día a día que han pasado desapercibidos. Será mi forma de afrontar el encierro. Por supuesto, lo voy a compartir a través de este blog.

Hasta mañana, querido diario.

4 comentarios en «Coronavirus: querido diario»

  1. Gracias Bego por tus palabras siempre tan acertadas, por tus posts que nos enseñan siempre. No concibo la vida sin escribir, sin los versos y sin la poesía querida en mi caso, que libera, salva, te hace soñar y alimenta el alma.
    Un beso enorme amiga mía¡

  2. Parece mentira que en un pais como el nuestro donde tenemos tantos marinos, no tengamos alguno que no haya hecho un viaje Roterdam/Golfo Persico/Roterdam o que no haya ido a pescar bacalao a Terranova o a Gran Sol, etc.
    Pues bien Sales de Roterdam y a los 17 dias (mas o menos) llegas a Cape Town port off limits, donde llega una embarcacion que te trae leche fresca, fruta y verduras, alguna revista en aleman, holandes o african que solo las abres para ver si traen algun boyo en su interior que te ayude a descargar la ansiedad.
    A la media hora seguimos para el golfo y al cabo de 17 dias pues llegas al destino unas boyas en alta mar (tierra ni ves ) el practico viene con el loading master y unos trabajadores que conectan las mangueras y te cargan el barco, cuando terminan vuelve una embarcacion con el practico y el representante del cargador se hacen las cuentas de la carga recibida te dan el Bean laden(jijijiji) (bilt of loading o algo asi, manifiesto de carga) damos el O.K. te desconectan las mangueras y a vavegar ahora como vamos con la tripa llena 18 dias para Cape Town donde de nuevo viene una embarcacion con leche fresca y verduras y nuevas revistas y otra media hora y a seguir para Roterdam otros 18 dias.
    Ah se me olvidaba decir que en el viaje igual podias hacer alguna llamada a casa via Pozuelo, donde te pasabas el rato diciendo «chata chata, me oyes cambio, te oigo lejos cambio, chata yo te oigo entre cortado, cambio pues yo ahora mucho mejor cambio que tal estais cambio todos estamos bien cambio pues me alegro nosotros estamos llegando a Cape Town llegamos en un par de dias cambio te vuelvo a oir mal repiteme cambio que estamos llegando a Cape Town el radiotelegrafiasta me dice que nos estamos quedando sin cobertura asi que dales unos muxux a los niños y otro para ti cambio no te he oigo bien que me has dicho cambio pero ya no se oye.
    El radiotelegrafista seguia buscando mejor cobertura y de nuevo te ponias a la cola para que cuando consiguiera establecer contacto poder volver a llamar.
    Asi que ya sabeis faltan dos dias para llegar a Cape Town, si tenemos suerte tendremos leche fresca, fruta y verduras y alguna revista.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *