Los perros

Querido diario:

Cada día mi perro Pantxo es mi salvoconducto. Con el puedo salir a dar un mini paseo, a ver el mar y la playa que tengo pegada a casa, a respirar aire fresco, a sentir que el sol me da en las mejillas, a saber que, a pesar de todo, la vida sigue. A otro ritmo, sí, pero continua. Esos diez minutos que tardo en dar la vuelta a la manzana para que Pantxo haga sus necesidades y estire las piernas me dan la vida. Diría que mi perro está marcando los ritmos de mi día a día. El tiene sus horarios y yo los he hecho míos.

Ahora tener un perro es tener un tesoro. Así lo consideran quienes no lo tienen, pero no saben que es así cada día. Desde que entra en tu casa por primera vez, tu perro se convierte en una parte importante de tu vida, en un tesoro que tienes que atender, cuidar, mimar, alimentar, pasear, educar… Adoptar un perro me parece la mejor de las opciones para paliar la soledad de las personas mayores, para que niños y niñas aprendan a cuidar de otros seres vivos y para que todos volquemos nuestro cariño sobre ellos. Saber que tu perro depende de ti para casi todo te hace quererle de una manera especial. Y saber que nunca va a juzgarte hagas lo que hagas es fantástico.

Y resulta que, causalidad, durante este periodo de confinamiento ha aumentado considerablemente el número de personas que quieren adoptar un perro. Me da la sensación de que no lo hacen porque se les haya despertado el instinto perruno sino porque quiere utilizarlo como permiso para salir a la calle. Tanto es así que la Fiscalía va a actuar ante posibles adopciones fraudulentas realizadas con el único fin de tener una excusa con la que abandonar el confinamiento.

Es la Fiscalía de Medio Ambiente la que ha decidido poner la lupa sobre este asunto y su fiscal de sala ha ordenado a todos los fiscales especializados que estén especialmente vigilantes para perseguir
penalmente estas acciones . Una adopción fraudulenta puede ser castigada con multas e inhabilitación para futuras adopciones.

Me temo, como se temen también las autoridades, que cuando todo esto acabe habrá un repunte de los abandonos de mascotas. Cuidar de una requiere un tiempo y una dedicación que en estos días de encierro podemos asumir pero que no tendremos a la vuelta a la normalidad. O no querremos tener, que de todo hay

Utilizar un perro como carta de libertad es una mezquindad . Como lo es poner el que tienes en alquiler para que otras personas puedan escapar de su casa. Desde que se decretó el estado de alarma han proliferado los anuncios en redes sociales ofreciendo todo tipo de perros a quien quiera pasearlos y “saltarse el confinamiento de los cojones”, dicen. Desde 5 euros la hora y hasta unos 25 se pueden encontrar perros “dóciles” “para salir a dar tu paseo diario sin limitaciones”.

Disfrazar de interés honesto el deseo de saltarse las normas es, querido diario, una vileza.


2 comentarios en «Los perros»

  1. Hoy está granizando. Mi perro no es un salvoconducto para que me de a mi el solete en la cara, sino la obligación de llevarle aunque me dé el granizo en la txapela. Con días como hoy, enseguida se les pasará las ganas. A ver quién paga hoy 25 € por pasear al perro entre el granizo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *