Pijopopulistas y Covidiotas

Querido diario:

Se va a tener que poner a trabajar a marchas forzadas la RAE para incluir en el diccionario todos los nuevos conceptos que han venido a nuestro lenguaje para quedarse. Hay dos que se han convertido en estrellas: desescalada y nueva normalidad.

La primera, y por cierto la que más nos gusta porque nos acerca a la libertad, es una palabra que la Real Academia de la Lengua no consideraba acertada para su uso hasta que Pedro Sánchez la acuñó para referirse a la eliminación progresiva de las medidas de confinamiento. Veían los académicos demasiado «británica» la palabra desescalada pero al final, de tanto usarla, ha contado con su aprobación
por tratarse de un «derivado opuesto de ‘escalada’.

Lo de la nueva normalidad es ya algo más difícil de encajar. Sobre todo porque es un oxímoron, es decir, una figura retórica de pensamiento que consiste en complementar una palabra con otra que tiene un significado contradictorio u opuesto. Si es nueva no es lo normal, que se equipara a lo habitual. Somos muchos los que estamos utilizando otros términos para referirnos a esta nueva forma de vivir y de relacionarnos que, de momento, no es la «normal».

Hemos ido adoptando otros términos que ya tenían reflejo en la lengua y el imaginario del español pero que ahora han adoptado otra fórmula. Hablamos del «Covidiota», ese término que se utiliza para designar a aquellas personas que se saltan las normas porque son más listas que los y las profesionales sanitarias y que saben que el cumplimiento de lo establecido no sirve para nada. Se permiten el lujo de dudar del equipo técnico y científico que dirige los efectos de la pandemia y considera que el gobierno lo ha hecho todo, TODO, mal; si le hubieran dado a él o a ella la dirección de la crisis otro gallo hubiera cantado. Ya sabemos que hablando de fútbol todo el mundo tiene dentro a un entrenador. Ahora hemos comprobado que también llevamos en nuestro interior a un epidemiólogo. Creo que «covidiota» y «cuñadismo» son sinónimos.

El término «pijopopulista» no es de nueva creación. Ya se le había aplicado a Pablo Iglesias cuando compró la casa en la que vive con su familia. Ahora, la palabra vuelve a saltar a las calles para referirse a quienes las últimas tardes se han lanzado a las calles en Madrid, en el Barrio de Salamanca, no en cualquier barrio, para pedir que les dejen cambiar de fase aún sin cumplir con los parámetros obligatorios. Piden libertad, se autoproclaman «la resistencia» y se permiten llenar las calles sin respetar ningún tipo de distancia mientras entonan «Bella Ciao», la misma canción que los partisanos cantaban mientras luchaban contra el fascismo. Manda narices lo atrevida que es la ignorancia. Se han quedado en «La Casa de Papel» sin preguntarse de donde viene la canción. ¡Ay si los partisanos levantaran la cabeza y vieran a ese hombre repantingado en su descapotable llamando a la revuelta megáfono en mano!

Por cierto que ‘pandemia’, ‘cuarentena’, ‘confinar’, ‘resiliencia’, ‘epidemia’, ‘virus’, ‘morgue’, ‘triaje’ o ‘cuidar’ son algunas de las palabras más buscadas en el diccionario durante el último mes. Además se mezclan en las búsquedas con términos médicos como  ‘asintomático’, ‘infestar’, ‘disnea’, ‘enfermedad’, ‘infectar’, ‘intubar’, ‘afectar’ o ‘hipocondría’. También otras palabras más específicas, como ‘mascarilla’ o ‘pangolín’ han recibido un número superior de visitas.

Cómo se nota lo que nos preocupa, querido diario. Otra de las palabras más buscadas en este último mes ha sido «ERTE», que no aparece en el diccionario de la RAE pero sí en el Diccionario del Español Jurídico. Al final lo que más nos preocupa es lo que nos ayuda a vivir, la salud y el trabajo. Lo del amor ya….


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