Policía ciudadana

Playa de Arrigunaga, Getxo. 20/05/2020. 18.00 horas.

Querido diario:

Andaba yo dándole vueltas a esa nueva policía ciudadana que ha surgido en calles, plazas y balcones que se dedica a vigilar a sus vecinos para comprobar si cumplen con lo que marca cada fase de la desescalada o no y de repente siento que me he convertido en una de esas policías. No, mi intención no ha sido increpar a nadie en concreto ni denunciar a tontas y a locas una actitud que no se a ciencia cierta si es buena o mala. Mi intención ha sido dar a conocer ante la opinión pública una forma de actuar que nos coloca a los y las humanas en una posición bastante deplorable.

Resulta que paseaba yo con mi perro Pantxo a las seis de la tarde por el entorno de la playa de Arrigunaga, en Getxo, cuando al mirar hacia el arenal me he encontrado con cientos de personas tumbadas al sol, cuadrillas en corro charlando animadamente sentadas en la arena y niños y niñas entrando y saliendo del agua disfrutando de sus primeros chapuzones del año. Me he empezado a liar yo misma pensando si es que habíamos cambiado de fase de la desescalada y no me había enterado, yo que no me pierdo un informativo y que leo los periódicos con mucho interés para no dejar de enterarme de las cosas importantes. Al ver ese gentío gozando del sol, la arena y el mar no sabía si estábamos en fase 1, en la 2, la 3 o directamente si ha sido todo un mal sueño y me he imaginado una pandemia que mataba solo en España a más de 28.000 personas. Pero no, me he parado, me he pellizcado para comprobar que no era un sueño y he pensado en los 67 días de confinamiento, el estado de alarma, los miles y miles de trabajadores/as que se han quedado sin empleo, en los comercios cerrados, la crisis sin precedentes que se avecina y, sobre todo, en el personal sanitario que cada día se deja la piel para que no caigamos como moscas. Sí, también en esas 28.000 personas a las que el coronavirus ha matado.

Pensar en eso me ha hecho sacar mi móvil, grabar esas imágenes y hacerlas virales a través de las redes sociales. En nada han llegado a las televisiones y todo el mundo ha comenzado a opinar sobre el asunto. Por suerte, la mayoría ha mostrado su enfado por una actitud, la de las personas que se saltan las normas y nos ponen en riesgo a todos/as por darse un baño, insolidaria y egoísta.

Y me ha pasado algo curioso. He sentido una punzada de culpabilidad cuando al correr las imágenes como la pólvora, la policía local ha desalojado la playa. Me he sentido como una chivata, como una aguafiestas que ha estropeado la tarde soleada a cientos de personas. Afortunadamente, querido diario, me ha durado poco ese sentimiento. Más bien creo que he hecho lo que debía, denunciar ese comportamiento tan irrespetuoso para con las personas que están en primera línea intentando salvarnos la vida. No, a las ocho ya no les aplaudimos porque mientras ellos/as están en los hospitales nosotros estamos en las playas. Qué tristeza.

Podéis ver el vídeo en mi cuenta de Twitter: @begoberistain

2 comentarios en «Policía ciudadana»

  1. Desgraciadamente se ve que ciertas personas(no pocas)estan dando un ejemplo deplorable a la hora de mantener unas normas que se han implementado para que el proceso vaya de una forma positiva y no tengamos que sufrir otro confinamiento por culpa de que no mantengamos una actitud ciudadana correcta.

  2. Hola querida bloguera.

    No se quien eres, ni te sigo, ni nada. Sólo quiero compartir contigo «out of the blue» según he leído este artículo que los policías ciudadanos o «balconazis» como nos llaman algunos modernos somos sólo ciudadanos que apechugamos con nuestra parte (a veces en solitario) mientras otros jetas desaprensivos se pasan sus responsabilidades por el forro del chaleco y nos siguen poniendo a todos en peligro. Ha sido muy difícil mirar por la ventana estos dos útimos meses.

    Gracias por hacerme sentir un poco menos solo.

    Patxi

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