Codo con codo

El director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ya nos dijo en marzo que lo de saludarse chocando los codos no era una buena idea. Ahora nos lo ha recordado asegurando que saludarse con el codo no permite guardar la distancia de seguridad de 1,5 metros. Afirma que «al saludar a la gente es mejor evitar chocar el codo porque te pones a menos de un metro de distancia de la otra persona. A mí me gusta poner la mano en el corazón para saludar a la gente estos días porque al chocar los codos puede haber transmisión del virus».

Leo esta recomendación de toda una autoridad en la materia cuando veo imágenes en la televisión que me ponen los pelos de punta: centenares de persona haciendo cola en una de las cimas pirenaicas para hacerse una foto, montoneras en las piscinas naturales de un paraje paradisiaco, playas que se ven obligadas a cerrar porque ya no cabe ni un bañista más, fiestas clandestinas que concitan a más de cien personas que bailan y beben hasta el amanecer, botellones de 500 jóvenes que apelan al «carpe diem» para seguir con su vida de joven, etc, etc, etc. Todos, todas, sin mascarilla, sin distancia de seguridad, olvidándose del virus y sus consecuencias.

Necesitamos que nos enseñen más historias postcovid19, que los medios nos cuenten cómo viven algunas personas los meses posteriores a sufrir la enfermedad: dolores musculares, de cabeza, fatiga crónica, problemas respiratorios… No, no lo hemos enseñado lo bastante como para que la población sienta el peligro cerca. Mientas nos digan que de esta salimos más fuertes y no nos muestren las consecuencias reales del coronavirus no vamos a tomárnoslo en serio.

Hoy mismo Israel vuelve a confinarse totalmente por los malísimos datos de la segunda ola de la pandemia. Los datos de España no van por buen camino pese a que nos digan que sí, que hay más contagiados pero que lo sabemos porque se hacen más pruebas PCR. No, hay más contagiados porque el virus campa a sus anchas. Se detectan antes pero no significa que el problema sea pequeño.

El choque de codos es un problema menor. El mayor sigue siendo que, pese al enfado de los y las sanitarias por nuestro comportamiento, nuestros gobernantes se empeñan en no mostrarnos la realidad y la ciudadanía mira para otro lado.

Seguimos en pandemia. Cuidado.

3 comentarios en «Codo con codo»

  1. EL SHOW DE LA PLANDEMIA. “EL PERIODISMO”. Cuando el periodismo era una profesión decente era de gran utilidad, aunque ahora con fines mucho menos edificantes. Ahora los medios de comunicación y los periodistas que los conforman son simplemente sicarios y mamporreros de sus pagadores. Ya no hay prensa libre, ya no existe el periodismo de investigación que en tiempos pretéritos ha ayudado a destapar a gobiernos e instituciones con planes muy oscuros como los que hoy nos está tocando vivir. La plandemia en la que estamos inmersos es en buena medida fruto del periodismo. Ahora los periodistas son licenciados en ciencias de la información, debe de estar aquí la madre del cordero, ya no son periodistas, ahora son otra cosa. Tenemos la inmensa desgracia de vivir tiempos en los que no hay ni un solo medio de comunicación, que haya tenido la decencia de investigar e informar a la gente de lo que está pasando. Asistimos a diario desde hace meses a una terrorífica campaña mediática sin precedentes. Los medios manipulan sin tapujos y aterrorizan a la población sin descanso. supuestos expertos bien pagados asisten a tertulias y debates diarios en los que se demoniza a cualquier disidente, se le ataca sin piedad, se le ridiculiza y desprecia. Sabemos que la Plandemia es una maniobra de los gobiernos para quitar las libertades y para someter a la población, sabemos que las muertes han sido provocadas por malas praxis médicas; tratamientos impuestos por la OMS que no solo no ayudaban a los enfermos si no que directamente provocaban o aceleraban las muertes. Sabemos que la mayoría de los muertos que ha habido han sido gente mayor en residencias, gente que han sido abandonadas a su suerte y que han pasado solos los últimos días de sus vidas sin contacto con otras personas, sin poder ver a sus familiares, sin tratamientos médicos, asustados, aislados, malnutridos, desesperados, aporreando puertas cerradas con candados pidiendo auxilio. Han muerto por miedo y abandono. Sabemos que gracias a unos médicos italianos que se saltaron la prohibición de la OMS de realizar autopsias que la gente estaba recibiendo tratamientos inadecuados y que murieron a consecuencia de ellos. Sabemos poco del supuesto virus, pero poniéndonos en el caso de que sea una mutación de un coronavirus, recordemos que, según los virólogos oficiales, los coronavirus son virus comunes, muy comunes, tan comunes como que son los virus que provocan las gripes y resfriados desde siempre. Sabemos que las personas que más se vieron afectadas estaban previamente vacunadas de la gripe y o sufrían patologías previas Sabemos que la tasa de mortalidad del virus es muy baja y que por tanto en ningún caso están justificadas las medidas que se han tomado Sabemos que las vacunas de la gripe no son efectivas Sabemos que los test que se hacen para detectar lo que han venido en llamar nuevos rebrotes, son inespecíficos, pueden detectar cualquier patógeno, con lo cual la posibilidad de dar positivo es muy alta, pero no necesariamente detectan coronavirus. Sabemos que el inventor del test PCR dijo en varias ocasiones que se estaban utilizando los mismos para algo para lo que no fueron diseñados. Lo ha denunciado públicamente en varias ocasiones. Sabemos que lo que realmente buscan con la realización de test PCR es crear la sensación de una rápida expansión de una epidemia inexistente Sabemos que ahora a una persona sana se le puede colgar la etiqueta de asintomático. Sabemos que tienen la intención de utilizar estos supuestos rebrotes para seguir con su estrategia de recorte de derechos y libertades, terminar de hundir la economía y llevarnos a la más absoluta de las ruinas. Sabemos que las mascarillas no sirven absolutamente para nada, bueno si, para que la gente inocente que confía en lo que dicen en las televisiones crea que está haciendo una labor impagable hacia los demás ciudadanos. Sabemos que las mascarillas son muy perjudiciales para la salud. Sabemos que la distancia social no es más que una medida que provoca mucho sufrimiento y que va en contra de la salud mental de las personas Sabemos que el arresto domiciliario, confinamiento, no ha servido para nada, ha sido una medida destinada únicamente a la destrucción del tejido productivo y al empobrecimiento general de la población Sabemos que los políticos nunca se han preocupado de la salud de la población, ¿por qué iban a hacerlo ahora por primera vez en la historia? Sabemos que los medios de comunicación son los responsables directos de insuflar y propagar un terror en la población que está causando un daño irreversible Sabemos que el daño psicológico que toda esta pantomima va a causar en los niños va a ser muy grave. Sabemos mucho, sabemos demasiado como para dejar que nos sigan tomando el pelo. Sabemos que esto no es una pandemia sanitaria. Es una PLANDEMIA criminal orquestada para destruir y someter naciones. Tenemos datos, evidencias, testimonios, grabaciones y ciencia de la de verdad que nos respalda. Tenemos la razón y la verdad de nuestro lado. Todo lo que ya sabemos lo sabemos gracias al esfuerzo personal en buscar información que no se encuentra en los medios del sistema y que se trata de ocultar y censurar constantemente. Si todo esto ya lo sabemos miles de españoles y millones de personas de todo el mundo. ¿Cómo es posible que ningún periodista lo sepa? Pregunto: ¿No queda ningún periodista en España que se atreva a informar a los españoles de lo que realmente está ocurriendo? Ya hay un numeroso grupo de médicos que hacen lo posible para informar de la realidad, incluso sabiendo que se exponen a quedarse sin trabajo. Si logramos entre todos difundir la realidad de la PLANDEMIA, cuando todo esto acabe vamos a tener que pedir responsabilidades a todos los medios de comunicación por cómplices de los políticos. Estamos en una guerra y los medios de comunicación en España son la propaganda del sistema.

  2. carreras ciclistas atestadas de gente donde los participantes van en pelotón sudando y pegados el uno al otro que cuando llegan a meta se ponen la mascarilla o gente llenando terrazas, porque alguien les ha dicho que ahí son inmunes, que son capaces a los tres minutos de ir al super con fleómetro a ver quien no guarda la distancia de seguridad. Podía seguir con 27000 anécdotas. No somos más tontos porque no entrenamos.

  3. Por Dios, ¿de dónde ha salido el subnormal de “andoni ortiz sancha” que ha escrito el primer comentario? ¿Es que cualquier imbécil con ideas neurasténicas spuede entrar a comentar en este blog?
    ¿Es que Deia se va a convertir en un panfleto conspiranoico de extrema derecha?
    Por favor, filtren ustedes todo comentario posterior de ese imbécil peligroso.

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