Mamá lava, papá juega

Le ha caído la del pulpo a Rubén Sánchez, uno de los portavoces de FACUA, por defender en las redes la denuncia por parte de su asociación de dos cuentos infantiles publicados por Todolibro en los que se presenta a la madre como una abnegada limpiadora y cuidadora y al padre como un aventurero, genial compañero de juegos y maestro.

Digo que le ha caído la del pulpo porque la reacción de algunos seguidores tuiteros ha sido virulenta. Que si FACUA se dedica a censurar y a pedir la retirada de libros, que si Vox ha entrado en la organización de consumidores, que si basta ya de analizarlo todo buscando discriminaciones, etc, etc, etc.

Lo traigo aquí para que sean los y las lectoras quienes juzguen si estos cuentos infantiles reproducen estereotipos caducos y pueden inducir a que niños y niñas se hagan una idea equivocada acerca de lo que les pueden aportar sus padres y sus madres.

Si leemos frases como “Te quiero mamá porque lavas mi osito de peluche cuando está sucio” o “Te quiero mamá porque consigues que mi pijama huela a limón” y “Te quiero papá porque sabes jugar a los piratas” o “Te quiero papá porque me enseñas cosas nuevas” la representación mental que nos hacemos de ambas partes es la siguiente: la mamá del cuento aparece retratada en situaciones propias del cuidado del hogar: limpieza de la ropa, cocina o higiene personal del bebé. El papá aparece como un héroe que acompaña en las aventuras y el descubrimiento del mundo.

Si para algo sirven los cuentos infantiles es, entre otras muchas cosas, para que niños y niñas conformen una visión del mundo tal y como es. En este caso, lo que se transmite es que las madres cuidan del hogar y de sus hijos mientras que los padres pueden dedicar su tiempo a jugar porque no tienen otras obligaciones salvo las laborales y de enseñanza, que también se le atribuyen a ellos. Mujeres abnegadas y cuidadoras. Hombres valientes, aventureros, fuertes.

FACUA apunta en su denuncia que el artículo 3 de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, recoge que “el principio de igualdad de trato entre mujeres y hombres supone la ausencia de toda discriminación, directa o indirecta, por razón de sexo, y, especialmente, las derivadas de la maternidad, la asunción de obligaciones familiares y el estado civil”.

Hay quien no ve discriminación es este tema. Quienes vivimos con las gafas de la igualdad puestas sí que la vemos. El imaginario que hoy se forje en nuestros hijos e hijas en torno al papel de padres y madres en la familia servirá para sus interpretaciones futuras. Es en la infancia donde se asumen los roles y si el que se asocia a la madre es el de cuidadora y al padre el de hombre que educa y juega, en el futuro reproducirán los mismo estereotipos.

Estamos en época de compra de juguetes y los catálogos siguen siendo en gran parte rosas y azules. Estos cuentos entrarían también en ese capítulo.

He dicho muchas veces que esto de denunciar las desigualdades que vemos a nuestro alrededor, los comportamientos sexistas o la creación de estereotipos como los que FACUA ha denunciado es muy cansado. Hay quien no lo considera necesario y  te dice que te relajes, que no es para tanto, que tanto feminismo…. Yo estoy firmemente convencida de que si trabajamos por erradicar esos comportamientos y actitudes dejaremos a nuestros hijos e hijas un mundo más justo e igualitario así que, a pesar del cansancio, no voy a quitarme las gafas moradas.

Leticia Dolera, el conflicto laboral

Cuando estalló la polémica sobre si la actriz y directora de cine Leticia Dolera había despedido a una mujer por estar embarazada, un lector me escribió para decirme si pensaba opinar sobre el asunto. Le pregunté que si lo que me estaba pidiendo es que escribiese sobre un conflicto laboral, que es lo que yo considero que ha sido todo este asunto.

Por si alguien no sabe de qué estamos hablando, recordar que Leticia Dolera (militante feminista) está en estos momentos rodando una serie para televisión titulada “Déjate llevar” en la que uno de los personajes  es una mujer que toma la píldora anticonceptiva. Para este papel Dolera contrató a Aina Clotet quien se quedó embarazada durante el rodaje de la serie. Lógicamente una mujer embarazada no puede interpretar a una mujer que no quiere tener hijos y toma la píldora, total que se rescindió su contrato. Clotet no se lo tomó demasiado bien, e hizo público un comunicado en el que denunció los hechos con la intención, dice, de “evitar que las actrices embarazadas puedan sufrir la desprotección legal en la que yo me he encontrado”. Asumió que la producción de una serie marcadamente feminista y que plantea la dificultad de ser mujer y madre en esta sociedad, consideraría todas las opciones para no excluirle  por estar embarazada.

Sin embargo, la directora de la serie ya había explicado a Clotet, en las charlas previas a su despido, que la serie tiene varias escenas de sexo y muestra el cuerpo desnudo de una mujer que toma anticonceptivos con lo que un embarazo era algo totalmente opuesto al personaje.

Yo entiendo todo esto como un conflicto laboral sin más. Lo que me apena es que se haya utilizado como una prueba del supuesto poco y falso compromiso de Leticia Dolera el hecho de haber revocado el contrato a una mujer que no encajaba con el personaje a interpretar.

No es fácil hacer pública tu militancia feminista y mantener el discurso de igualdad. La caverna, especialmente de las redes sociales, se encarga de atizarte sin piedad y de poner en entredicho cada una de tus acciones o postulados. Es este un asunto del que hablamos muy poco, la desprotección que sentimos las mujeres cuando nos manifestamos a diario en contra de la desigualdad. De hecho hay muchas mujeres que sufren de manera constante acoso en redes sociales, lo que coarta su participación en este espacio de debate público. Sobre esto se ha publicado un importante e interesante informe en Pikara Magazine del que hablaré otro día.

Leticia Dolera ha publicado un comunicado en el que insiste en las disculpas hacia Aina Clotet y en el que recuerda, además, que todo este asunto se ha utilizado para desacreditar al movimiento feminista. Por cierto que en esta serie han trabajado cinco mujeres embarazadas, dos de ellas actrices que aparecen estando embarazadas de cinco y ocho meses.

Os dejo el comunicado completo por si queréis saber las verdaderas razones del despido. Seguimos con las gafas moradas puestas. No queda otra.

COMUNICADO DE LETICIA DOLERA

Hola,

Como sabéis, soy la directora de la serie Déjate Llevar, producción que decidió no contratar a la actriz Aina Clotet por no encajar en el perfil del personaje protagonista para el que fue seleccionada en un primer momento.

He tardado dos semanas en escribir estas líneas porque me encontraba en la recta final del rodaje y porque estos han sido días duros para mí y para mi familia.

Se han dicho muchas cosas sobre mí, pero me ha dolido especialmente ver cómo se usaba esta situación para intentar desacreditar al movimiento feminista, tan necesario en nuestra sociedad, o para cuestionar mi compromiso de varios años con el mismo.

Hace casi cuatro años empecé a escribir un proyecto de serie sobre tres mujeres. Conseguí que varias personas creyeran en él y quisieran producirlo (yo no soy productora ni empresaria) y entre abril y mayo de este año abrimos un proceso de casting. A finales de junio, comunicamos a la actriz Aina Clotet que era la seleccionada para uno de los papeles protagonistas.

Días después, cuando todavía no le habíamos pasado los guiones ni habíamos hecho ningún ensayo, Aina nos dijo que estaba embarazada. A los dos días la llamé para decirle que, pese a que veía muy difícil que pudiera encarnar el personaje de Cristina estando embarazada de cuatro, cinco y seis meses durante el rodaje, íbamos a dar todos los pasos para valorar en profundidad si podíamos adaptarlo todo a su nueva situación. Y así lo hicimos durante las dos semanas siguientes.

Paralelamente, el productor le comunicó el problema que estaba teniendo con el seguro y la falta de cobertura que esto suponía cuando se trataba de actrices protagonistas embarazadas. En ese momento, los tres juntos hablamos de buscar soluciones al respecto e incluso aunar fuerzas para denunciarlo, pues nos parecía y nos sigue pareciendo, una discriminación.

Lamento que nuestra falta de entendimiento durante todo este proceso y no haber sabido acompañar mejor a Aina como ella necesitaba, nos haya llevado a esta situación de tensión y exposición pública.

Como ha habido tantas voces opinando sobre el tema sin conocer los pormenores del proyecto, voy a extenderme en compartir lo que se valoró durante dos semanas desde distintos departamentos de esta producción y las razones por las cuales, aunque nos doliera, Aina no podía encarnar este personaje.

1/ El personaje. Cristina toma la píldora anticonceptiva porque no quiere quedarse embarazada. Durante la serie reconecta con su sexualidad y su cuerpo. Se viste y se mueve de una determinada manera. Tiene varias escenas de sexo y muestra su cuerpo desnudo en varias ocasiones.

La profesión de intérprete conlleva una relación muy concreta con el cuerpo, es un handicap al que nos enfrentamos todas. No hablo de mostrar cuerpos normativos, evidentemente, sino de que con el cuerpo también construimos nuestros personajes. Hay muchos ejemplos de transformaciones físicas de actores o actrices para interpretar determinados personajes y eso es porque nuestro cuerpo también cuenta la historia. En este caso, un embarazo era algo totalmente opuesto al personaje de Cristina.

2/ El estilo narrativo. El estilo visual y narrativo de la serie, cámara en mano y buscando el realismo, nos impedía utilizar una doble de cuerpo. Tampoco veíamos posible rodar una serie entera de 8 capítulos de 30 minutos y rodada toda en escenarios naturales (que no en plató), usando sólo planos cortos. Tampoco podíamos recurrir a los planos cortos sólo en las escenas de una de las tres protagonistas (distinto sería si fuera un papel secundario), pues el lenguaje visual de una serie debe tener coherencia en su conjunto.

3/ No era posible un plan de rodaje alternativo. Esta serie se rueda en 62 localizaciones naturales, con 94 actrices y actores. Adaptar, mover y encajar el plan de rodaje a las escenas de una actriz no era factible. Malograba el trabajo ya realizado del equipo de arte y producción, que estaba incorporado al proyecto desde hacía meses, pero sobre todo, implicaba la no contratación de 4 actores ya confirmados.

4/ Imposibilidad de retrasar o adelantar el rodaje de un proyecto ya en marcha. No podíamos retrasar el rodaje medio año para que Aina diera a luz. Eso implicaba que más de cien personas perdieran su empleo.

Tampoco es verdad que pudiéramos adelantar todo el rodaje o rodar antes algunas de sus escenas, de hecho, para los tiempos de una serie, ya estábamos con el calendario muy ajustado.

5/ No podía ofrecerle otro protagonista, pero sí un personaje mucho más corto. Es cierto que el personaje que interpreto yo misma vive un embarazo durante la serie. Nunca se abrió casting para ese papel. Es un personaje que escribí durante más de tres años pensando en mí. Toca temas que me afectan directamente a nivel emocional. Y como autora quería expresar a través de este personaje mis propios miedos, inquietudes y defectos.

De todas formas, tampoco hubiera sido factible que lo hiciera Aina, yo no la veía en ese personaje y los personajes no son intercambiables de manera tan sencilla, hay razones artísticas detrás de cada elección de casting. Además, las escenas de una serie no se ruedan en orden cronológico y mi personaje no aparece embarazada durante la primera mitad de los capítulos.

Desde la producción le ofrecimos un personaje capitular, una aparición corta con algunas secuencias, que prefirió no hacer, cosa que entendí perfectamente.

6/ La imposibilidad de hacer FX. Aina nos propuso invertir su sueldo para costear el coste de post-producción de borrar su barriga de embarazada en los planos donde supuestamente aparecería. Eso no solucionaba todos los contratiempos explicados anteriormente. Dejando de lado que el coste no se cubriría ni de lejos con el sueldo de Aina y que esta no es una gran producción, la productora no se lo planteó porque no le parecía ético (ni legal) que una actriz trabajase sin cobrar en este proyecto.

Además, rodar con efectos especiales a una protagonista en una serie de corte realista tenía condicionantes de tipo creativo, conlleva una complejidad técnica contraria al estilo de rodaje del proyecto (con movimientos de cámara e improvisaciones de los actores) y por lo tanto implicaba cambiar el estilo y diseño de la serie.

En todo este asunto sí cometimos un error de comunicación. Ante el riesgo de no encontrar ninguna solución para que Aina pudiera estar en la serie, en paralelo se activó un proceso de casting alternativo. Se le iba a comunicar a Aina enseguida, pero una tercera persona se nos adelantó. Fue una cuestión de horas. Tanto yo como el productor de la serie le pedimos disculpas en su momento, por teléfono y en persona. Aprovecho para volver a hacerlo, esta vez públicamente. Entiendo la tristeza que esta noticia le causó y me hago cargo de su decepción.

Se han tomado muchas decisiones feministas en esta serie, tanto a nivel de contenido como en la composición del equipo. Lamento mucho que en este caso no lográsemos, pese a intentarlo, una solución ideal para todas las implicadas. Darnos cuenta de que no podíamos contar con Aina para interpretar el papel de Cris fue algo difícil de asumir para mí y para el equipo.

En este equipo, donde somos una gran mayoría de mujeres, tenemos claro que no se puede discriminar a ninguna mujer por una cuestión de género y/o embarazo. En España se producen muchos despidos por este motivo y es una injusticia social muy grave.

En esta producción ha habido cinco mujeres embarazadas. Dos de ellas son actrices que aparecen en la serie estando embarazadas de cinco y ocho meses. Otras dos de estas cinco mujeres fueron contratadas estando su embarazo ya avanzado, sabiendo que tendrían a su bebé en mitad de la producción y asumiendo la contratación de otras dos personas para sustituirlas. El sobrecoste que ello implicaba no fue nunca un problema, faltaría más. Y cuando alguna de ellas lo necesitó puntualmente, cambiamos horarios y nos adaptamos. No pretendo mostrar esto como un acto heroico, lo vivimos en su día con absoluta normalidad, pero lamentablemente no sucede así siempre.

Por último creo, que podemos ver todo esto como una oportunidad para hacer una reflexión colectiva, constructiva, rigurosa y valiente entre profesionales del sector sobre como la maternidad afecta a todas las mujeres de la industria, no solo a las actrices, que en la mayoría de los casos no tienen contratos fijos y son contratadas de forma temporal y que por lo tanto se encuentran en una situación de vulnerabilidad. También valorando la especificidad de las actrices, donde la vulnerabilidad se agrava dado que nuestro cuerpo es nuestra herramienta de trabajo, así como abrir un diálogo con las aseguradoras respecto a las dificultades de asegurar actrices embarazadas.

Podemos abrazar estas reflexiones en los foros adecuados, junto con asociaciones como Cima, Dones Visuals, el Sindicato de Actores, el sindicato Tace, Proa, la Unión de Cineastas, etc.. y decidir colectivamente hacia dónde queremos caminar.

Atentamente,

Leticia Dolera.

ALTERNATIVA

“Alternativa” es el primer capítulo de una web serie desarrollada por el proyecto Zirimiri, un iniciativa de BZMK CREATIVE CONTENTS detrás de la cual se encuentran dos vascos residentes en Bizkaia: Zaira Vicente Adame y Julen Basagoiti. Su objetivo es generar un gran impacto social y transformar la cultura que tolera y sostiene la desigualdad y la violencia de género.

Os dejo la primera entrega.  Hay muchas mujeres que se sienten identificadas con lo que ven. Ya están trabajando en la segunda.

 

 

 

 

River vs Boca

Me ha dicho un argentino esta misma mañana que a este paso a Argentina le van a quitar hasta el tango. Yo le he dicho que no, que nadie les ha quitado nada, que la decisión de jugar ese importante partido de la Copa Libertadores entre el River y el Boca en el Santiago Bernabéu ha sido, bajo mi punto de vista, una mala decisión.

Que dos equipos de un país en el que el fútbol es incluso más que una religión, no hayan sido capaces de frenar los altercados entre sus aficiones y hayan tenido que trasladar su partido a Europa es un fracaso en toda regla y sin paliativos. Quienes opinan que “por la paz un avemaría”, que es mejor trasladar el encuentro a otro país antes de que se produzca una situación ingobernable y que lleve a enfrentamientos violentos están equivocados.

Y ahora viene la pregunta. ¿Es el fútbol un deporte? Al paso que vamos dejará de serlo. Deporte es sinónimo de esfuerzo, superación, perseverancia, igualdad, respeto, deportividad, solidaridad y compañerismo y éxito personal y colectivo entre otras cosas. Deportividad: comportamiento adecuado a las normas de corrección en la práctica de un deporte. Si las aficiones y los clubes no son capaces de trasladar a los seguidores del fútbol este concepto, no es deporte. El juego limpio no debe darse solo en el campo. La grada, la calle, los bares, todo es espacio futbolístico cuando de una situación como la provocada por el encuentro de la Copa América se trata. Cuando un partido tiene que ser disputado sin público deja de ser un encuentro deportivo que merece ser suspendido, no trasladado.

La decisión de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) de trasladar el encuentro fuera de sus fronteras es un error. Puede sonar drástico pero la suspensión hubiera sido una mejor solución y un mejor ejemplo.

España desplegará un dispositivo de más de 5.000 policías para cubrir el evento. Dicen que ha llegado hasta aquí el partido porque Madrid es una de las diez ciudades más seguras del mundo. ¿A  costa de quien? ¿A costa de qué?

Critican que un partido de la Liga española se quiera jugar en EEUU. No pasa nada cuando un partido de la Copa América llega a Europa. Esta muy loco este mundo. Y el del fútbol, más.

 

El humor como terapia

El programa “Vaya semanita” que durante muchos años se emitió en Euskal Telebista, sirvió para que vascos y vascas nos viésemos tal como somos, con nuestras fortalezas y nuestras debilidades, poniendo sobre la mesa estereotipos de los que solemos avergonzarnos pero que reflejan, de manera un pelín exagerada, lo que somos. A través del humor, el programa consiguió que nos relajásemos un poco y gentes tan distintas en Euskadi como los de la derecha y la izquierda nos mirásemos incluso con sonrisa al reconocernos en actitudes y modelos como los que se mostraban en el programa. Aprendimos a reírnos de nosotros mismos.

Se que hay quien considera el gag en el que Dani Mateo se sonaba la nariz con una bandera de España  como una gran ofensa a la patria, la bandera y el sentimiento español. Sin embargo estoy segura de que tras esa interpretación, que es lo que era, no se esconde ningún sentimiento de odio. El humor y la política parecen no llevarse bien. Al menos eso es lo que se concluye de la polémica  suscitada y de la comparecencia del humorista ante la justicia aunque sea para no declarar, derecho que le asiste a Dani Mateo, por cierto. No es que se negase a declarar. Simplemente no lo hizo, que es distinto.

Los y las humanas somos los únicos animales que ríen. Algunos consideran que esta risa es peligrosa. La risa distiende, facilita el encuentro, suaviza cualquier situación incómoda, pero hay quien no la acepta en determinados campos. Creo que las disculpas tanto de Mateo como del director del programa debieran ser suficientes. Yo las dejo aquí por si alguien no las ha visto o escuchado. Una vez que alguien se disculpa ¿qué más hay que hacer? Dos mil programas avalan a la gente de “El intermedio”. La línea entre el humor, la política y el sentimiento patrio es demasiado fina para algunos. Riamos, que algo queda.