¿Y mi calle pa´cuando?

Sin contar a las vírgenes o a las santas, el número de mujeres a las que se les ha dedicado una calle es escaso. En Algodonales, Cádiz, el área de cultura del Ayuntamiento se hizo estas preguntas: ¿dónde están todas esas mujeres científicas, médicas, matemáticas, intelectuales, profesoras y maestras? ¿cómo enmendar este agravio e invertir la poca representación femenina en su callejero?

Tras la pregunta surgió una divertida idea: reunir a más de 100 mujeres de la localidad para realizar un vídeo reivindicativo. Con la base de la famosa canción de Jennifer López ‘Y el anillo pa’cuando’, un centenar de féminas han logrado un compromiso serio por parte del Ayuntamiento  para compensar el desequilibrio nombrando calles de mujeres.

Aquí os dejo este vídeo rodado por mujeres que también quieres estar en el callejero. Atención a la letra. Olé por ellas.

#MeToo llega al Parlamento Europeo

La Eurocámara, sus trabajadoras y algún trabajador, se suman al movimento Me Too y han puesto en marcha el blog colaborativo #MeTooEP. A través de esta nueva plataforma darán a conocer casos de abuso y acoso en el seno del Parlamento Europeo y reivindicarán que se pongan en marcha las medidas adoptadas en 2017 para combatir las actitudes sexistas que se dan en esa institución.

Sí, a la vista de lo que las mujeres están contando en ese blog, esas actitudes se dan con mucha frecuencia. A veces parecen escenas sacadas de una película, pero no, son reales como la vida misma. Los casos están recogidos en www.metooep.com

“Comencé a trabajar para un grupo político en mayo de 2016. Había escuchado de mis colegas que a un diputado en particular del mismo grupo le gustaba invitar a nuevos asesores a las cenas de oficina en Estrasburgo, así que cuando me invitó no pensé mucho en ello y agradecí. Cuando llegué, me di cuenta de que no era una cena de oficina, sino una cena íntima para dos en un restaurante muy elegante. Me senté con la esperanza de que sus asistentes se unieran en algún momento. A medida que avanzaba la cena, me sentía cada vez más incómoda. Al final de la cena, comenzó a felicitarme de diferentes maneras, y en un momento dado dijo; “Es increíble que una mujer tan hermosa como tú haya decidido realizar este tipo de trabajo”, “Estoy seguro de que tienes muchos pretendientes”. Luego me preguntó si quería ir al bar “Les aviateurs”. Me negué y él insistió en que me llevara a casa. Al final no pasó nada, pero tenía miedo. A continuación, comenzó a enviar mensajes. Siempre estuvieron vagamente relacionados con el trabajo, pero siempre aleatorios y enviados fuera del horario de oficina. Su comportamiento conmigo se volvió tan extraño que mis colegas lo convirtieron en una broma al decir que “le gustas”.

“Me mandaron a una misión oficial y decidí compartir mi airbnb con un compañero. Una noche, estaba en la cama y oí tocar en la puerta. Estaba cansada y no respondí. De repente, se abrió la puerta y mi compañero entró en calzoncillos. Me enfadé e insistí en que se fuera. Sin embargo, se metió en mi cama. Estaba tan asustada que me enrollé sobre mí misma y le rogué que se marchara. Pero, en lugar de eso, decidió atacarme. Me tocó mis pechos y apretó mis pezones. Me dolía, pero no paraba. A continuación, se frotó sobre mí. Estaba erecto. Después de cinco minutos así, harta de que le rogara, se paró, me riñó por no ser receptiva y, para mi alivio, se marchó. Rellené una queja con la autoridad competente el 3 de octubre de 2017. Aún estoy esperando la respuesta”. 

“Una vez recibí un mail a las dos de la mañana de un asesor político del Parlamento Europeo –conocido por su pasión por la fotografía lujuriosa–. El mail enviado desde su cuenta de correo del trabajo incluía una serie de fotos de mí en el trabajo sin mi consentimiento ni conocimiento. ¿El asunto del mail? ‘Tengo más fotos tuyas”.

Estos son solo algunos de los testimonios que se recogen en este blog con el que se pide que el Parlamento actúe y que haya una asesoría externa e independiente, así como formación obligatoria para los eurodiputados y eurodiputadas. El Parlamento Europeo debe ser un lugar ejemplar y actuar ante los casos de abuso y acoso.

Un paso más.

Mandatarios terroríficos

Combatir a quienes no respetan los derechos humanos. Ese debe ser el objetivo de quienes en estos momentos se encuentran a un paso de tener un presidente homófobo, machista y racista. Hablo de Jair Bolsonaro, el parece futuro presidente de un país, Brasil, que acaba de obtener el 46 % de los votos en la primera ronda de votaciones. La segunda, la que se celebrará el 28 de octubre, será la definitiva.

Preocupa extraordinariamente la posibilidad de que un líder de la ultraderecha llegue a ser el máximo mandatario de un país que encabeza a los “brics”, países con mayor proyección y capacidad de desarrollo: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

A Jair Bolsonaro, un capitán de la reserva del Ejército, le definen sus palabras. Ahí van algunas de sus frases más “célebres”:

«Jamás te violaría porque no te lo mereces» (2003, a una diputada en la Cámara Baja).

«No emplearía (hombres y mujeres) con el mismo salario. Pero hay muchas mujeres competentes» (2016, en una entrevista en TV).

«Sería incapaz de amar un hijo homosexual. No voy a ser hipócrita aquí. Prefiero que un hijo mío muera en un accidente a que aparezca con un bigotudo por ahí» (2011, en una entrevista en una revista).

«No voy a combatir ni discriminar, pero si veo a dos hombres besándose en la calle los voy a golpear» (2002, en entrevista).

«Estoy a favor de la tortura. Y el pueblo está a favor también» (1999, en entrevista en TV).

 «No corro ese riesgo porque mis hijos fueron muy bien educados» (2011, en entrevista en TV respondiendo a la pregunta sobre cuál sería su reacción si alguno de sus hijos se enamorase de una mujer negra).

 «Es una desgracia ser patrón en este país, con tantos derechos para los trabajadores» (2014, entrevista en diario).

«El afrodescendiente más flaco allá pesaba siete arrobas. No hacen nada. Creo que ni para procrear sirven más» (2017, tras visitar un «quilombo», poblado en donde viven personas de descendencia africana, y comparándolos con vacas).

Pero no solo preocupa que alguien así llegue al poder en Brasil. Lo que inquieta de verdad es saber que cada vez encontramos más mandatarios del mismo corte. Solo hay que recordar la relación de Donald Trump con las minorías, las mujeres o las personas migrantes. O el impulso que en Francia ha cogido Marine Le Pen o en Italia Matteo Salvini, retratados igualmente por sus palabras y sus hechos xenófobos, racistas y anti derechos humanos. Más cerca aún, este fin de semana escuchábamos al líder de VOX, Santiago Abascal, denunciar ante casi diez mil personas “la invasión de la inmigración ilegal”, que “los criminales son mayoritariamente extrajeros” o que quieren “recuperar la dignidad de las mujeres que nos quieren quitar con políticas de cuotas”.

Tenemos al enemigo dentro. Gobernantes o representantes políticos de ese calado solo merman las libertades, provocan división social y utilizan el populismo para ganarse a una sociedad que no les merece.

 

 

¡Baja el tampax!

Por fin!

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha expuesto en el Senado algunas de las novedades en materia fiscal que incluirán las cuentas de 2019. Una de las principales tiene que ver con la igualdad de género porque tiene que ver con la  fiscalidad de productos femeninos. La intención del gobierno es gravar tampones y compresas como un bien de primera necesidad, de manera que pasarán de tener un IVA del 10% al 4%.

Hace algún tiempo escribí sobre la  “pobreza menstrual”, término que se refiere a la incapacidad económica de algunas mujeres de utilizar productos adecuados y en la cantidad necesaria para cubrir sus reglas mensuales.  Contaba que solo en el Reino Unido hay un 10% de mujeres de entre 14 y 21 años que no pueden permitirse productos sanitarios durante su regla. Una de cada siete pide prestados tampones o compresas a amigas para poder utilizarlos. Al menos el 12% ha tenido que improvisar una solución higiénica al no poder permitirse estos productos y el 19% ha cambiado el uso de productos por otros menos idóneos pero más baratos. No tener acceso a productos o instalaciones adecuadas cuando las mujeres tienen la regla acarrea problemas de higiene y salud, pero también absentismo escolar o su reclusión en espacios privados. Y no solo ocurre en países de  África, Asia o América Latina. La pobreza menstrual existe también en Europa.

En  España, las mujeres pedíamos desde hace tiempo una rebaja de estos impuestos feminizados que  nos vemos obligadas a pagar por el mero hecho de ser mujer y menstruar. Parece que defitivamente se han tomado cartas en el asunto y pagaremos un IVA superreducido en artículos de primera necesidad para nosotras.

Aplauso para la decisión y para todas aquellas mujeres que de una u otra manera han trabajado por conseguirlo.

 

La mujer no tiene credibilidad

Para cuando me siento en el teclado a escribir sobre algún tema que tiene que ver con el sexismo, el machismo o la violencia de género ya me han llegado otros muchos temas del mismo campo que eclipsan al anterior. No me extraña que haya lectores/as que me digan que el día a día me hace el artículo solo.

Quería yo denunciar la estupidez del alcalde de Torrox. Ofrecer una rueda de prensa en la que se lamenta de un crimen machista, en el que una mujer de su localidad ha sido asesinada, y decir que el lado positivo es que “que “independientemente del dolor”, siente “orgullo” de que Torrox haya sido objetivo en los medios de comunicación a nivel nacional es absolutamente despreciable.

Declaraciones como esta nos dan una idea de la importancia que a la violencia de género se le concede en algunas instituciones. Ya es bastante doloroso saber que la ciudadanía coloca en el puesto número 19 entre sus preocupaciones este tema. O que 4 de cada 5 jóvenes consideren que se se habla “demasiado” de la violencia de género, pero que sea el regidor de una institución quien busque un lado positivo al asesinato de una vecina es insultante.

Como insultantes son las palabras del juez que instruye el caso de una mujer que tuvo incluso una valoración policial de riesgo extremo tras una de sus denuncias. No solo se mofó de la víctima sino que le llamó “bicho” e “hija puta”. La cámara del juzgado le jugó una mala pasada y todas sus palabras fueron grabadas de manera accidental. La conversación, en la que se pone en tela de juicio la credibilidad de la denuncia, fue secundada por otra mujer, la fiscal del caso.

Además de los insultos, el juez hace otro tipo de comentarios como “verás el disgusto que se va a llevar la María Sanjuan cuando vea que tiene que darle los hijos al padre” o “estará por la noche en el Sálvame poniéndome de vuelta y media”.

Tras la denuncia presentada por la víctima, el Consejo General del Poder Judicial  ha anunciado que va a abrir diligencias informativas al titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 7 de Madrid, Francisco Javier Martínez Derqui.

Además del asco que provoca saber que desde la propia judicatura se hace mofa de la desgraciada situación personal de una persona que busca en la justicia una solución a su vida, preocupa la escasa credibilidad que se otorga a las denuncias de las mujeres. Los últimos asesinatos vinieron precedidos de denuncias, pero no se tomaron en consideración. Ahora vemos que nuestra credibilidad está por los suelos y que ni la propia Justicia nos respalda.

Miedo da todo esto, mucho miedo.

Os dejo el comunicado emitido por la Asociación de Mujeres Juristas Themis  “ante las manifestaciones de injusticia patriarcal, en las sentencias y resoluciones judiciales, que en estos últimos días se han dado a conocer .