Me gusta San Valentín

Pues la verdad es que a mi me gusta el día de los enamorados. Claro que también me gusta el de la madre, el del padre, el de la mujer… me gusta cualquier cosa que nos haga pensar en ella al menos una vez al año. Sí, el día del amor tiene que ser todos los días, no hay que dejar que decaiga y bla, bla, bla, bla. A ver quién es el guapo o la guapa que se levanta a primera hora de la mañana, hace mil cosas, curra todo el día, atiende llamadas, responde correos, acude a reuniones, entrena, cocina y cuida y que entre una cosa y otra se para a hacerle ojitos a su pareja.  Igual te apetece más tumbarte en el sofá o meterte en la cama y convertirte en un ovillo.  Amor a saco todos los días … no lo veo.

Por eso me parece chulo que, una vez al año, los pequeños le dibujen un corazón a sus enamoradas o viceversa, la gente ande con ramos de flores por la calle o las señoras pidan en la panadería  una barra y seis galletitas con forma de corazón.

Probablemente no todos los que celebran este día están enamorados. Parémonos a imaginar , por un minuto, lo que supondría vivir permanentemente en ese estado. Estar todo el día pensando en la otra persona, idealizar situaciones y relaciones, sentirnos desubicados, hormonas alocadas … bufff. Creo que nada funcionaría bien . Menos mal que el enamoramiento es transitorio. Luego, como nos dice en La Tarde nuestro experto en relaciones de pareja, Manuel Pérez,  queda el amor. O la querencia, q no es lo mismo. Dice que querer es algo así como que te vaya más o menos bien y estar acostumbrado al otro. Amar es desear el bienestar del otro tanto como el tuyo. A ver en qué grupo os incluís.

De esto del enamoramiento nos ha contado Manuel cosas curiosas como que, por mucho que tengas una pareja a la que amas, puedes enamorarte. No depende de ti. De repente se dan las circunstancias y zas!, te enamoras. Cuenta que hay muchas personas a las que les pasa, pero no quieren cambiar de pareja ni mucho menos. Y de hecho la otra persona, la destinataria de esa pasión, ni se entera. Simplemente se comen su enamoramiento solitas, lo padecen (porque es silencioso) dos o tres meses y vuelven a su vida. Es complicado esto del amor.

No me gusta que a alguien ilusionado por celebrar este día le digan que nos es más que el de los grandes almacenes. Hombre! Dejen que cada cual celebre lo que quiera. No es un cursi, solamente quiere decirle a su pareja lo mucho que le quiere, precisamente el 14 de febrero. Y quien no lo celebra, pues olé;  obligaciones las justas.

Por cierto, no me ha gustado nada la campaña publicitaria de una cadena de esas que venden discos, libros, aparatos electrónicos, etc. “Déjate de flores y ven a F….” , dice su lema. Oigan , vendan ustedes lo que quieran pero dejen en paz a las flores.  Esto de las flores nos daría para hablar de ese 70% de mujeres que trabajan en su recogida en condiciones precarias  y mal remuneradas.  De eso hablamos otro día.

mafalda

Viva la radio !

Yo siempre he querido trabajar en la radio. Nunca me he planteado otra opción, así que se puede decir que, en eso, soy una mujer con suerte.

Mi padre trabajaba en la radio y para mi, el día que iba a esperarle a la salida, era el mejor de la semana. Subía a la radio como quien va a descubrir un misterio. Me dejaban acercarme a los estudios y veía desde la pecera ( el sitio desde el que las/os técnicos controlan los programas) a quienes “hablaban por la radio”. Sólo ver esa lucecita roja encendida y saber que aquello que yo escuchaba lo estaban escuchando en miles de hogares me parecía fascinante. Aquellos a quienes veía hablar contaban historias y decidí que yo, también quería hacerlo.

Mi primer programa en la radio lo hice con dos veteranos de verdad, Paco Blanco y Sara Estevez. Se llamaba “El Kiosko” y lo hacíamos en RNE. Aprendí muchísimo con ellos y, aún hoy, sigo haciendo los guiones como me enseñó Sarita hace 26 años. Qué cosas tiene la vida!. A Sara se le sigue conociendo como “maratón”. Fué la primera mujer que hizo deportes en Bizkaia.

Hoy he preguntado a mis compañeros qué es para ellos/as la radio. Han sido respuestas muy emocionantes con un denominador común: la radio es pasión y ocupa un puesto muy alto entre las prioridades de nuestra vida. Han contado historias muy bonitas, como la de Forki. Pasó parte de su infancia en un internado y su mayor tesoro era un transistor. Un día, el cura del centro se lo quitó aduciendo que “por ahí solo puedes aprender cosas malas”. Tal fue el disgusto de Forki que su padre acudió al centro a pedirle al cura que le devolviese la radio a su hijo.

Cada uno de nosotros tenemos nuestra particular historia con la radio. Yo no entiendo un día sin radio. Y reconozco que a veces, cuando estoy de vacaciones y escucho a mis compañeros, siento envidia y pienso: “Cómo me hubiera gustado contar eso a mi!”.

El misterio de ¿quién estará detrás de esa voz?, ya no lo es tanto. Las redes sociales han hecho que se nos conozca, los oyentes pueden ver como somos y como trabajamos… Había una frase en la radio que decía” si te enamoras de una voz, no vayas a conocer a su dueño/a”. Cada uno se hace su propia imagen de quien tiene esa voz y conocerle puede decepcionarle. O no. Hoy ha perdido vigencia esa frase, pero sigue existiendo la magia de la radio.

Hoy es el Día Mundial de la radio , mi gran compañera.

La radio es la vida.

Viva la radio!

radio

Sí, yo también hablo de las 50 sombras

Ya sabía yo que lo de las 50 sombras de Grey se nos iba a ir de las manos. No se ha estrenado aún en las salas de cine y ya hay quien está aprovechando el tirón. Vamos a ver cosas muy raras de aquí a que pase la furia. Por ejemplo, los padres de un centro escolar de Pennsylvania han presentado una queja porque al alumnado, menor de edad, se le ha repartido un juego para adivinar palabras, la sopa de letras de toda la vida, inspirado en la famosa trilogía. Se trataba de encontrar términos como “nalgas”, “sumisión” o “esposas de cuero”.

Hoy, sólo en el Estado, hay 180.000 entradas vendidas para el estreno de mañana. La revolución que se armó con los libros se va a quedar pequeña comparada con lo que supondrá la peli. Una peli, por cierto, que ayer pudieron ver en un pase especial los periodistas que cubren la Berlinale. No va a concurso sino que ha sido un pase promocional porque querían que las críticas se hiciesen antes de San Valentín. He hablado con una de las que vieron el pase. Me ha dicho que fue muy divertido, que le parece una comedia romántica para adolescentes y que hay escenas muy poco creíbles. Bueno, eso ya lo pudimos ver en los libros, aunque confieso que no pasé del primero. Tuve suficiente. Pero para hablar con propiedad de la peli, habrá que verla. Sin prisa.

Tras la publicación de la trilogía, que han leído más de 100 millones de personas, recuerdo haber sabido, incluso, de algún caso de divorcio . Una mujer le pidió el divorcio a su marido porque, según contó la abogada, ella estaba tan fascinada con las experiencias sadomasoquistas que relata el libro que trató de ponerlas en práctica con su marido. Éste se opuso y culpó “al maldito libro” de los nuevos gustos sexuales de su esposa. Qué se vayan preparando en urgencias!.

Hoy hemos hablado en el programa de todo esto.

Carlos Resa, director de cine para adultos, cree que el éxito de la película dependerá de lo que muestre, si erotismo o pornografía. Opina que lo que nos va es el porno.

Manex Rekarte, dueño de “La juguetería Erotic Toys”, nos ha contado que existe un kit 50 sombras en el que hay inmovilizadores para la cama, cremas para paliar los efectos de los cachetes, látigos, esposas, antifaces… La mayoría de las compras se hacen por internet, aunque vivas a seis calles de la tienda, porque el temor a que te vean en un sexshop sigue ahí. Dice que son las mujeres las más lanzadas a la hora de poner en marcha sus, hasta ahora, fantasías inconfensables y que ellos entran en la tienda un poco perdidos y sin saber muy bien lo que quieren.

Y Eros Doma, creador de la Escuela de Sado “Dominax Escuela de Sumisión” asegura que las 50 sombras han puesto al BDSM ( bondage, disciplina, sumisión y masoquismo ) en el mapa. Hemos aprendido que a las relaciones en las que no se incluye el sadomasoquismo les llaman “vainillas” y que para quienes lo practican, la cesión de la voluntad sexual a un tercero es el placer de los placeres.

Por si os apetece leer algo de literatura erótica, pero erótica de verdad, yo os recomendaría el libro con el que Almudena Grandes ganó el Premio La Sonrisa Vertical, “Las edades de Lulú”. Creo que también la llevaron al cine, pero no la ví. Si recuerdo el texto. Es muy bueno. Y en plan más actual, con escenas sexuales muy detalladas, el de Elisabeth G. Iborra, “ El amor me persigue, pero yo soy más rápida”.

#BésameEnElBotxo

Este titular merece una explicación. Lo sé. 

Para quienes leéis esto desde fuera de Bilbao y no conocéis algunas de las peculiaridades de nuestro lenguaje, tenéis que saber que el Botxo, así, con mayúscula, no es otra cosa que nuestra ciudad, Bilbao. Le llamamos así porque está ahí abajo, entre montes, El Botxo y sus habitantes, los botxeros, están rodeados del Pagasarri, Artxanda, Arraiz, Arnotegi, Santo Domingo, Monte Abril, Pikotamendi y Banderas. Estamos metidos como en un agujero, un botxo que decimos nosotros. 

Tenemos muchas más palabras bilbaínas de uso habitual. En mi casa siempre se le ha llamado «chiva» al policía municipal, «txirene» a esa persona graciosa, bromista, un casta vamos ( no se si a día de hoy se le puede decir a alguien que es un casta o se lo tomará como un insulto tal y como está la cosa) o se ha dicho que tal o cual es un sinsorgo, alguien con poco fuste. Claro, habiendo nacido mi madre en Iturribide , mi padre en la calle Nueva y yo en la Gota de Leche de Indautxu, no queda otra que hablar como buena bilbaína. 

Lo que os quería contar hoy, al grano, si, al grano, es una iniciativa que con el día de los enamorados como horizonte, ha puesto en marcha Nerea Apráiz. Le ha puesto este título tan sugerente: #BésameEnEl Botxo. La idea surgió de la típica charla sobre los vascos, las vascas y el ligoteo. Decidieron salir a la calle y fotografiar besos en las calles de Bilbao emulando a tres películas: Titanic, Spiderman y Ghost. Querían demostrar que en Euskadi, también nos besamos. Se trata de que enviemos a las redes sociales nuestras fotos besándonos con el hastag #BésameEnElBotxo. Si os animáis …  Ah! entre quienes envien foto sortearán una cena en un restaurante de esos que tienen estrella. 

#5000besos

Pero no quedan ahí los besos de hoy. Desde Stop Sanfilippo nos invitan a participar en su campaña #5000besos. El viernes y el sábado estarán en el Casco Viejo bilbaíno ( C/ Correo esquina Víctor) vendiendo packs de cerverza La Salve. Quieren vender 5000. Todos los beneficios serán para la asociación. Aún necesitan un millón de euros para conseguir traer a Euskadi le ensayo clínico que permita vivir a los niños y niñas con el Síndrome de Sanfilippo. El tiempo juega en su contra, pero nosotros peleámos a su favor. 

Ya veis. Tarde de besos hemos tenido. 

besos

La primera vez de Belén y Ana

Hoy ha sido la primera vez de Belén y Ana.  Se han levantado a las 06.00 de la mañana , se han puesto el chubasquero ( por si acaso), las mallas y las zapas. Todo nuevo, a estrenar. Mezcla de pensamientos y sentimientos: “pero, ¿qué hago yo saliendo a estas horas?”, “¿quién me habrá mandado a mi decir que si, que salgo?”, “hoy es el principio de algo grande”, etc, etc, etc. Querer y no querer. Sentir alegría, sorpresa, incredulidad, fuerza… una mezcla de sensaciones con las que, a las 06.30, han salido a correr. Por primera vez en su vida.

zapas

Cuando me dijeron que iban a probar, me dio una satisfacción enorme. No, yo no les he presionado en ningún momento para que salgan. Sólo les he contado lo que yo siento cuando corro y ellas ven lo feliz que me hace. Me han acompañado a muchas carreras y creo que de tanto ver a otras mujeres cruzar la línea de meta, se han contagiado.

En EEUU y Canadá, el número de mujeres en las carreras ha superado ya al de hombres. El 52% de mujeres frente al 48% de hombres. Por aquí aún estamos lejos de eso, pero dadnos tiempo. Cada vez somos más las que nos colocamos en la salida. Seguimos siendo pocas, si.  Andamos por el 10% de los participantes en las competiciones, pero día a día vamos ganando terreno. Y kilómetros.

¿Porqué Belén y Ana han salido a las 06.30 am?. Por dos motivos: uno, porque el horario laboral de Belén no le permite salir a otra hora y ha preferido darse el madrugón a quedarse en casa. Dos, y este es el motivo de Ana, porque no quiere que , por el momento, la gente le vea correr por su pueblo. Parece una tontería de motivo, ¿no?. Pues no, es uno de los motivos que a más mujeres deja en casa. Se ponen las mallas, se calzan las zapas y en el momento de salir se vuelven a casa porque creen que la gente les va a mirar y va a fijarse en sus muslos, en su culo, en su forma de correr de novata, en sus bamboléos …  Conocí a una mujer que cada vez que se cruzaba con alguien mientras corría se paraba y disimulaba haciendo como que miraba el paisaje.

Hoy Belén y Ana han dado, sin saberlo, un paso de gigante. Son otras dos mujeres que corren. Se han despegado de las sábanas con 3 grados en la calle, han hecho cinco series de 5 minutos andando y 2 corriendo y se han sentido felices. Dicen que el próximo viernes volverán a salir. Se que lo harán. Me dice Belén que sentía mucha envidia cuando veía corredores/as y que ahora sabe cómo se sienten, como se ha sentido ella: libre.

Quiero ver chicas corriendo en las calles, en los montes, en las carreras. Quiero que todas crucen un arco de meta al menos una vez en su vida. Quiero que se sientan fuertes y poderosas.  Quiero que sepan que pueden con todo.

Y , cuando empecéis a correr, vosotras también lo vais a saber.  Gooo

chicas