Cuecen habas

Cien días lleva Pedro Sánchez liderando el gobierno de España y ya se ha visto obligado a enfrentarse a varios fuegos de esos que van dejando cenizas a su paso.

Comenzaron muy pronto los incendios. Casi sin sentarse en su silla de ministro tuvo que dimitir Máxim Huerta. Poco después, mientras se presentaba como “gobierno ecologista”, la ministra del ramo decía que el impuesto al diesel no era más que un globo sonda. Ahora, sin haber aclarado el contrato para la venta de armas a Arabia Saudí, se ha dado de narices con la posibilidad de que 6.000 personas se queden sin trabajo si se rompe tal contrato y no se construyen dos barcos de guerra que ya estaban pactados. Para rizar el rizo, eldiario.es publica un artículo en el que se habla de las irregularidades que al parecer se cometieron en el máster que cursó, en la Universidad Rey Juan Carlos I, la ministra Carmen Montón.

Dicen en su informe que Montón superó con nota la mitad de las asignaturas de su máster sin asistir a esas clases y sin tratar con los profesores; pagó la matrícula tres meses fuera de plazo, empezó el curso cuatro meses tarde y “la fecha de su título oficial no coincide con el resto de su expediente”.

La ministra ha salido rápidamente a dar explicaciones que, por supuesto, no coinciden con la información de la que dispone el diario. Previamente a la publicación bomba de hoy, los periodistas se habían reunido con Carmen Montón para contrastar datos. Según nos han contado, la ministra aseguró entonces de forma tajante que asistió a todas las clases. Pero a lo largo de la conversación, corrigió esta primera afirmación: matizó que empezó en octubre, cuando fue admitida; más tarde calcula que noviembre y al final de la reunión confirma que empezó en enero. Empezando en enero, Montón perdió 6 de las 12 asignaturas presenciales de la titulación. Hoy ha asegurado que cursó el máster a distancia.

No tiene el presidente Sánchez mangueras para tanto fuego. Si por algo ha querido distinguirse de “los otros” es por haber conformado un gobierno ético. Lo malo es que todos tenemos un pasado que, a veces, borramos incluso de nuestra propia memoria. Eso es lo que ha debido de pasarle a la ministra Montón. ¿Dimitirá o resistirá como hizo Cifuentes antes de su caída definitiva?

¿Será una nueva víctima de ese chiringuito universitario que es la Juan Carlos I?Y por cierto, ¿habrá algún alumno/a que se haya matriculado en uno de sus másteres? Valen muy poco, la verdad.

Unidos por un reto

Hoy quiero haceros llegar una iniciativa muy chula que se ha puesto en marcha en una de las carreras más bonitas de las que tenemos en Euskadi, la Gernika Bilbao.

En resumen, se trata de poner a correr a dos personas con discapacidad severa que empujados uno por su aita y otro por su fisio, llegarán a la meta con sendos equipos de policías y bomberos. ¿Te suena?

En este enlace puedes encontrar todos los datos de este precioso reto.

https://www.runnea.com/articulos/running-news/2018/09/gernika-bilbao-2018-superando-barrera-3789/

Armas bajo control

Hay pequeños gestos que pueden cambiar el mundo. Uno tras otro. Hoy el mío y mañana el tuyo. La suma de todas esas pequeñas acciones crearán un movimiento más grande que acabará por dar frutos.

Algo así es lo que ha sucedido con el gesto que hace algo más de un año hizo el bombero vizcaíno Ignacio Robles.  El 17 de marzo de 2017 fue llamado a labores preventivas en la carga de toneladas de bombas con destino a Arabia Saudí. Cuando supo de su misión, recordó las imágenes de tantas personas muertas en explosiones y deflagraciones y se plantó. Dijo que no colaboraba en esa misión. Objeción de conciencia.

Aquel plante tuvo sus consecuencias personales porque le expedientaron, pero también humanas porque se dejaron de transportar armas desde el Puerto de Bilbao.

Hoy Ignacio se siente feliz. El ministerio de Defensa ha paralizado un contrato de venta de armas a Arabia Saudí y se ha interrumpido la venta de 400 bombas de precisión láser del ejército español que tenían como objetivo bombardear Yemen.

La decisión ha coincidido con una reunión entre representantes de Amnistía Internacional, FundiPau, Greenpeace y Oxfam Intermón, promotoras de la campaña Armas Bajo Control, con la secretaria de Estado de Comercio, Xiana Méndez, a quien han entregado las firmas recogidas contra la ventas de material de defensa a Israel y Arabia Saudí. Quienes han firmado el documento piden el «cese inmediato» de la venta a estos dos países de armamento que pueda utilizarse «para cometer atrocidades en Yemen o en los Territorios Palestinos ocupados». Sin embargo, aunque se han presentado algunas medidas técnicas para mejorar los mecanismos de control de las armas una vez exportadas (difícil control me parece), el gobierno no se ha comprometido a suspender las exportaciones a Arabia Saudí pese a su implicación en la guerra de Yemen.

No tengo ni idea de cómo se puede controlar que las armas que llegan a países en conflicto sean utilizadas contra la población civil. La manera más eficaz de hacerlo es no enviándolas, pero poderoso caballero es don dinero y solo la paralización del contrato firmado con Arabia Saudí ha supuesto dejar de ingresar 9,2 millones de euros.

2.000 personas mueres cada día a consecuencia de las armas. 2.000. Es para pensárselo ¿no?

 

 

 

 

 

 

Pobreza menstrual

Hay factores de la pobreza que rara vez se tienen en cuenta. Hablamos de trabajadores pobres, de pobreza energética, de pobres de solemnidad y de otras muchas formas de sufrir la escasez de recursos.

Desde hace algún tiempo se ha empezado a hablar de “pobreza menstrual”, término que se refiere a la incapacidad económica de algunas mujeres de utilizar productos adecuados y en la cantidad necesaria para cubrir sus reglas mensuales.  Solo en el Reino Unido hay un 10% de mujeres de entre 14 y 21 años que no pueden permitirse productos sanitarios durante su regla. Una de cada siete pide prestados tampones o compresas a amigas para poder utilizarlos. Al menos el 12% había tenido que improvisar una solución higiénica al no poder permitirse estos productos. Y el 19% había cambiado el uso de productos por otros menos idóneos pero más baratos.

En España, por las compresas, los tampones y las copas menstruales pagamos un IVA del 10%. Los productos de primera necesidad tributan al 4%. ¿No son los artículos de higiene femenina de primera necesidad? Hay países en los que sí están considerados como tal, pero no es nuestro caso.

En Francia, estos productos tienen un IVA del 5,5%. En Canadá están exentos de impuestos. Precisamente fue este país al que un grupo de mujeres españolas realizó un pedido colectivo para presionar al gobierno y pedirle un IVA superreducido para tampones, compresas y copas menstruales.

Ahora, Escocia se va a convertir en el primer país desarrollado en ofrecer productos sanitarios gratuitos a las alumnas de colegios, institutos y universidades. En total, 395.000 mujeres se beneficiarán de este plan del Gobierno para combatir la pobreza menstrual que costará unos 5,7 millones de euros.

No tener acceso a productos o instalaciones adecuadas cuando las mujeres tienen la regla acarrea problemas de higiene y salud, pero también absentismo escolar o su reclusión en espacios privados. Y no solo ocurre en países de  África, Asia o América Latina. La pobreza menstrual existe también en Europa.

 

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero,  ve necesario rebajar el IVA de estos productos  “por razones de discriminación”. También la asociación de consumidores Facua también ha reclamado que estos artículos estén gravados con el IVA superreducido, porque son productos “básicos para la higiene de las mujeres”.

Las mujeres pedimos una rebaja de estos impuestos feminizados que  nos vemos obligadas a pagar por el mero hecho de ser mujer y menstruar.

Otras, Organización de Trabajadoras Sexuales

Las conclusiones del último informe realizado por Cáritas en torno a la prostitución indican que el 90% de las mujeres que trabajan como prostitutas, no lo hacen de forma voluntaria y que el 80% de ellas son extranjeras. Las principales víctimas de este tipo de trata son mujeres nigerianas, rumanas, brasileñas, dominicanas, colombianas, bolivianas y chinas.

No hay un estudio sobre el alcance nacional de la prostitución, pero la policía identificó en un año a unas 14.000 víctimas de explotación sexual que trabajaban para mafias y redes delictivas en clubes de alterne, pisos, polígonos, carreteras o parques, el 95% mujeres. Sin embargo la propia policía calcula que las explotadas son parte de un negocio ilícito que mueve unos cinco millones de euros diarios en España, podrían estar entre 40.000 y 45.000.

Al Ministerio de Trabajo español acaban de meterle un gol importante. Lo ha reconocido la propia ministra, Magdalena Valerio, al confirmar que sin su consentimiento, la Dirección General de Trabajo ha dado el visto bueno, con la publicación en el BOE, a la constitución de la «Organización de Trabajadoras Sexuales».  Según sus estatutos, será el primer sindicato que abordará la defensa profesional de la prostitución, una actividad que no es legal en España y que se ejerce en la clandestinidad.

“Otras” ha nacido en Barcelona, pretende expandirse por todo el Estado y «desarrollará sus actividades en el ámbito funcional de las actividades relacionadas con el trabajo sexual en todas sus vertientes».

El gobierno Sánchez, que se define como “feminista y partidario de la abolición de la prostitución” ha puesto en marcha todos los mecanismos necesarios para conseguir la nulidad de este sindicato. La mayoría de los partidos políticos se han comprometido a impulsar con urgencia una ley integral contra la trata de seres humanos, que en España tiene su aspecto fundamental en el tráfico de mujeres para la posterior explotación sexual.

La legalización/despenalización de la prostitución supone un regalo para la industria del sexo, los proxenetas, los traficantes que se convierten en hombres de negocios del sector servicios. Además, promueve el tráfico sexual, no controla la industria del sexo sino que la expande, aumenta la prostitución de calle, promueve la prostitución infantil, no protege a las mujeres que ejercen la prostitución mientras que si lo hace con el cliente e incentiva a los hombres a comprar a las mujeres por sexo en un entorno social más permisivo y de mayor aceptación.

Aceptar la creación de un sindicato de trabajadoras del sexo supone dar cobertura a una acción ilegal que a día de hoy es delito cuando hablamos de prostitución ilegal, forzosa o promovida por proxenetas.