40 años de la ascensión vasca al Everest

Se cumplen 40 años de la llegada de la primera expedición vasca al Everest. César Llaguno y Ramón Olasagasti, dibujante y periodista respectivamente, han plasmado esa ascensión, protagonizada por el montañero Martín Zabaleta, en el cómic titulado «EVEREST. Todo un pueblo en la cumbre». Anécdotas de la ascensión, de cómo se gestó y lo que significó para el montañismo vasco recogidas en esta charla de #elpodcastdebegoberistain. Aquí os dejo el link para escuchar la entrevista.

https://www.ivoox.com/podcast-begoberistain-protagonista-everest-audios-mp3_rf_51035998_1.html

Decrecer a la fuerza

Querido diario:

Siempre me ha interesado la teoría del decrecimiento y he procurado ir adaptándome a ella a lo largo de los últimos años.

El concepto de decrecimiento preconiza la disminución regular y controlada de la producción con la finalidad de establecer una nueva relación de equilibrio entre los seres humanos y la naturaleza. Muy en básico diríamos que vivir según los parámetros del decrecimiento es vivir con menos, lo que implica un gran beneficio para el planeta y cambiar, de forma estructural y no coyuntural, nuestra forma de relacionarnos en todos los ámbitos.

Si nos ponemos a pensar en la cantidad de cosas que nos sobran, las prescindibles absolutamente, seguro que la lista sale muy larga. Y si al mismo tiempo pensamos en los beneficios que vamos a obtener a cambio de dejar de lado aquello que no necesitamos, la lista es igualmente amplia.

Hay varios aspectos a evaluar a la hora de convertirnos en «decrecionistas». Lo primero, nuestro estilo de vida. ¿Queremos mantener los valores individualistas y consumistas o preferimos sustituirlos por ideales de cooperación? Si aceptamos esa nueva escala de valores tendremos que reestructurar no solo los sistemas de producción sino también las relaciones sociales. Muy unidas a esas relaciones sociales está el consumo. Si simplificamos nuestro estilo de vida, volvemos a lo pequeño, a lo sencillo y valoramos nuestras necesidades de uso veremos que podemos evitar el despilfarro. Si todo esto lo acompañamos con una buena redistribución de la riqueza creo que podremos llegar a alcanzar un nivel de felicidad que no nos hubieramos imaginado.

Pero visto lo visto en estos últimos días, me da que la pandemia no va a servir para que nos paremos y reflexionemos sobre la importancia de decrecer. En cuando han abierto las terrazas de los bares nos hemos lanzado a ellas como si no hubiera un mañana, las tiendas vuelven a recibir clientes ávidos de novedades de todo tipo y nos paseamos por las calles como si el virus nos hubiese dicho bye bye.

Si alguien va a decrecer, querido diario, va a ser a la fuerza. Ha calado hondo el famoso «carpe diem» que nos invita a no guardar para mañana lo que podamos gastar hoy. Mientras, las colas de la Cruz Roja, Cáritas y el Banco de Alimentos no dejan de crecer. Desgraciadamente a ellas no llega el decrecimiento sino todo lo contrario.

Enfermería

Querido diario:

Hoy es el Día Internacional de la Enfermería. La crisis del coronavirus les ha hecho justicia y por fin su trabajo ha sido reconocido.

Durante años las enfermeras, porque mayoritariamente son mujeres, han sido vistas como cuidadoras más que como sanadoras. Nada más lejos de la realidad. Su labor es de primera necesidad y ellas son la puerta de entrada que da acceso a los y las médicas.

Saber cómo han afrontado lo que llevamos de pandemia, cómo se ha vivido en las UCIs y sus sensaciones de cara a los próximos meses es el objetivo de la charla de hoy en #elpodcastdebegoberistain. La protagonista es la Supervisora de las Unidades de Infecciosos y Respiratorio del Pabellón Revilla del Hospital de Basurto, Amaiur Fernández Villate. Escuchar cómo ha pasado las últimas semanas emociona.

Aquí os dejo el enlace.

https://www.ivoox.com/podcast-begoberistain-protagonista-amaiur-fernandez-villate-audios-mp3_rf_50924289_1.html

Vísteme despacio, que tengo prisa

Covid 19

Querido diario:

A veces es necesario ver a la muerte de cerca para hacernos una idea de lo que significa la Covid 19. A quienes no hemos tenido en nuestro entorno a nadie afectado por la cara más dura de la enfermedad nos parece que grave sí, lo es, pero relativizamos su dimensión. Puede que sea un mecanismo de autodefensa, de protegernos ante la crudeza de la muerte y de reafirmar incluso algunas actitudes poco acordes con lo que mandan las normas de la desescalada.

Hoy entramos en la fase 1. En Euskadi, que no somos muy dados a la guasa, decimos con cierta gracia que nos hemos quedado en la fase 0.5 porque hay algunas medidas, sobre todo las referidas a la movilidad, más restrictivas que en otros lugares de los que entran en la misma fase.

Los mensajes que nos llegan desde las autoridades invitan a pensar que pronto habrá pasado todo. Abrirán las puertas los centros escolares, los transportes públicos comenzarán a funcionar al 100%, las tiendas de menos de 400 metros cuadrados trabajarán sin cita previa y en horario habitual, podremos juntarnos con 9 amigos/as o familiares y movernos, por nuestra provincia, los futbolistas ya entrenan en las instalaciones de sus clubes pese a que los test hayan salido positivos ya en seis ocasiones, etc, etc, etc.

Mientras, los y las sanitarias nos dicen que estamos yendo demasiado rápido. Esa sensación de vuelta a la normalidad provoca que la ciudadanía baje la guardie. La presidenta del Colegio de Enfermería de Bizkaia decía ayer que la epidemia está mejor y más controlada pero que lamentablemente esto no ha acabado. Aseguraba que la gente no debe ser optimista porque estamos en la fase 0 y ya parecía que se había terminado la pandemia. Mª José García Etxaniz dejaba la responsabilidad en las personas, a quienes nos pide ser consecuentes . Todas estas semanas de confinamiento nos deben servir para aprender y no para caer en un retroceso.

Volviendo al principio, a lo que cambia nuestra percepción cuando conocemos el alcance real y el impacto del virus en las personas, creo que sería importante que se proyectase una campaña publicitaria, promovida por los gobiernos, en la que se nos mostrase ese impacto. Sería algo así como las criticadas campañas de la DGT para frenar los accidentes de tráfico, aquellas que mostraban la crudeza de un choque con consecuencias mortales. El efecto de esas imágenes en la reducción del número de accidentes fue muy importante. En esta ocasión podría ser beneficioso para que fuésemos totalmente responsables y cumplidores con las normas que nos mostrasen las consecuencias de haber pasado la enfermedad. Ver las historias de personas que han contado su experiencia, cómo han vivido los días de UCI y la posterior rehabilitación, pueden ser un buen ejemplo para que nos concienciemos de la necesidad de seguir las pautas que nos han dictado.

Al parecer, la Covid 19 no nos deja «como trapos» únicamente en los meses posteriores a la infección sino que las consecuencias a futuro son dramáticas. Inflamaciones pulmonares, fibrosis, mayor riesgo de sufrir un ictus, aumento de las enfermedades cardiacas o necesidad de atención cognitiva y psicológica son algunos de los efectos secundarios que puede dejarnos el virus. No es broma, no.

Hoy cambiamos de fase, nos sentimos más liberados y comenzamos a soñar con que esa nueva forma de vivir nos permita hacerlo más o menos como lo hacíamos antes de la pandemia. Ojo que el coronavirus sigue en nuestras vidas. No queramos ir más rápido de lo que debiéramos. Si vamos a vivir de una forma nueva, mejor hacerlo con seguridad. Es la económica la única razón que está precipitando los acontecimientos. Ojalá no tengamos que arrepentirnos.

Prudencia. Esa es la palabra que debe regir los nuevos tiempos. Andoni Orturzar, el presidente del EBB del PNV, decía en una entrevista publicada ayer que Pedro Sánchez ha pecado de «exceso de prudencia». Yo creo, querido diario, que toda prudencia es poca cuanto te enfrentas a la muerte. Hay que caminar lentamente si queremos llegar más pronto a un trabajo bien hecho.

Te van a despedir y lo sabes

Querido diario:

Suena duro eso de «Te van a despedir y lo sabes» pero en estos momentos suena más real que nunca. Con los últimos datos del paro sobre la mesa, la posibilidad de ampliar los ERTE hasta el 30 de junio y más allá y miles de pequeñas empresas con tremendas dificultades para reabrir las puertas, no suena disparatado que pensemos que también nuestro empleo se tambalea.

A Pilar Llácer le han despedido tres veces y ha aprendido mucho de esas experiencias. Es filósofa y profesora en la EAE Bussines School y ha publicado un libro titulado así, te van a despedir y lo sabes.

A lo largo de la charla da una serie de pautas importantísimas no solo para afrontar un despido sino también para reinsertarse en el mercado laboral.

Aquí dejo el enlace para escuchar a Pilar. Es importante que se comparta con aquellas personas que sientan cercana la cola del paro o con aquellas que quieran dar un giro a su actual situación.

https://www.ivoox.com/podcast-begoberistain-protagonista-pilar-llacer-audios-mp3_rf_50843640_1.html