Siri, Aura, Irene, Sara …

Imagen de la campaña «Voces en igualdad»

Uno de los regalos estrella durante las pasadas navidades fue el «asistente digital por voz», esos aparatitos capaces de resolvernos cualquier duda e incluso de hacernos la lista de la compra.

Es curioso, o no, el nombre de esos asistentes por voz. El asistente virtual de Apple se llama Siri, el de Windows, Cortana, el de Amazon Alexa, Aura el de Telefónica, Bixby el de Samsung, Irene el de Renfe y Sara el de Correos.

Yo siempre me he preguntado porqué los GPS hablan en su mayoría con voz de mujer y ahora me preguntó porqué los asistentes virtuales tienen nombre y voz de mujer. La respuesta es sencilla; la voz de mujer está relacionada con alguien más sensible y cordial y, sobre todo, alguien dispuesto a cumplir órdenes. Parece que no nos damos cuenta de que los estereotipos de género están instaurados tan en nuestro interior y en el día a día que llegan a pasar desapercibidos. Hay diversas investigaciones que concluyen que los usuarios prefieren interactuar con mujeres porque, atención, «la voz femenina se percibe como servicial, mientras que la masculina se asocia a la autoridad». Con esto lo que se perpetua es la idea de que la mujer tiene que responder solícita a todo lo que cualquier persona necesite. Es un estereotipo de género o, lo que es lo mismo, una forma de machismo.

Ahora, la Confederación Nacional de Mujeres en Igualdad y la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (AHIGE) ha puesto en marcha el programa «Voces en igualdad». Piden que los asistentes virtuales dejen de tener voz de mujer y reivindicar así la igualdad de género. Y no va mal la cosa porque desde que se lanzó la iniciativa, entidades como Correos han decidido poner en marcha una voz masculina en su asistente; se llamará Alberto.

Resulta casi increíble que en el año 2019 las compañías no sean conscientes del grave perjuicio que causan a la igualdad y la no discriminación colocando voces solícitas y cálidas a sus asistentes digitales. Mucho avance tecnológico y poco avance en igualdad.

Que tomen nota las empresas. Las gafas moradas están al tanto de todo.