La liga del LOL (Lot of Laugh)

LOL, ese es el acrónimo de Lot of Laugh o reírse a carcajadas, que es lo que significa en español.  Ese acrónimo es el que utilizaban un grupo de periodistas franceses para designar a su grupo en facebook y que tenía como objetivo burlarse de sus colegas mujeres. Uno de los integrantes del grupo, el periodista Henry Michel, ha confesado que en este grupo «estaban reunidos los mejores talentos de Twitter de esa época».

Según el periódico Libération, diario que destapó el escándalo, el grupo tenía como blanco predilecto a las mujeres y a las feministas. Sus montajes fotográficos, vídeos de burlas y bromas ofensivas en las redes sociales tenían como protagonistas a periodistas que ahora han iniciado un #metoo de la profesión. 

«Soy quizás una de las numerosas víctimas de la ‘Liga del LOL’ que comienzan a hablar», escribió la periodista Léa Lejeune. No es la única. A Capucine Piot le llovieron burlas constantes sobre su físico. «Llegué a un punto en el que me odiaba. Tuve ideas oscuras. A fuerza de leer cosas horribles sobre mí en las redes sociales, pensaba que no valía nada», afirma. Como estos, cientos de manifestaciones. 

Cuenta la periodista Paula Rosas, que se ha encargado de investigar al grupo, casos como el de Florence Porcel, a la que hostigaron con montajes fotográficos pornográficos y a quien en una ocasión llamaron por teléfono fingiendo una oferta de trabajo que después se convirtió en objeto de mofa en las redes. «Lloré de miedo, vergüenza y humillación durante meses».

En todo eso los fundadores del grupo no ven «obsesión antifeminista» y opinan que el LOL no debía haber salido de la esfera privada. Claro.

No será fácil condenar a los integrantes del grupo que han cometido delitos de injuria, calumnia y acoso. Los dos primeros delitos pueden ser sancionados con cárcel y fuertes multas. Respecto al acoso, la ley establece diferencias entre el moral, el provocado en «manada» y el sexual. El problema está, como en tantas otras ocasiones, en la prescripción de los delitos.

La conclusión que se extrae de todo esto es que no parece que haya un sector libre de acoso. El MeToo se extiende a tantos ámbitos como profesiones existen. Hay que seguir sacando a la luz estos abusos.