Hay mil motivos

Hay mil motivos. Este es uno de los lemas de este 8 de marzo.

Yo hoy me sumo al manifiesto de las mujeres periodistas vascas y lo suscribo punto por punto:

La Asociación Vasca de Periodistas y el Colegio Vasco de Periodistas, con motivo del 8 de marzo y con el recuerdo siempre presente de la lucha de miles de mujeres durante tantos años en pos de los mismos derechos que los hombres, quiere manifestar todo su apoyo a las manifestaciones, movilizaciones, paros y marchas que este día se desarrollen para seguir avanzando hacia la plena igualdad mujer/hombre.

. Porque al tiempo que nos congratulamos de la igualdad legal mujer/hombre prácticamente alcanzada en nuestro entorno, no podemos callar ante la desigualdad real que permanece en la vida cotidiana.

. Porque objetivamente la falta de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres es una batalla aún por ganar.   

. Porque en el ámbito familiar la mujer es todavía la responsable principal de las labores domésticas, la cuidadora principal de niños, de mayores y en su caso de los enfermos.  Y porque en ejercer estos roles no está la desigualdad, sino en el hecho de no poder elegir serlo o no, y porque además no se reconoce que esto es también trabajo.

. Porque siendo mejores estudiantes y obteniendo mejores calificaciones, sus carreras profesionales son más cortas y menos brillantes, con un suelo de barro y un techo de cristal evidentes.

. Porque estar en pareja, estar embarazada o tener hijos aún marca negativamente a la hora de contratar a una mujer.

. Porque hay trabajos feminizados (frecuentemente los peores remunerados) y otros masculinizados, con pocos visos de corregir la tendencia.

. Porque a igual trabajo todavía son muchas las mujeres que cobran menos salario. 

. Porque la presencia femenina en los puestos de decisión política, social y sobre todo del ámbito empresarial y financiero es muy inferior a lo que correspondería a la mitad de la población.

. Porque existiendo una ley contra la violencia de género, las miles de denuncias por maltrato, abusos y agresiones sexuales siguen teniendo como víctimas propiciatorias de forma abrumadoramente mayoritaria a mujeres. Y en la cúspide de la desigualdad, las decenas de mujeres asesinadas a manos de parejas o ex, por el hecho de ser mujer. 

. Porque la explotación sexual, la prostitución y la trata siguen teniendo a la mujer como víctima propiciatoria y principal.

. Porque si en nuestro país la lucha ha arrancado algunos derechos, hay países donde la mujer aún no tiene reconocidos derechos básicos como la educación, el matrimonio libre ni la igualdad civil ante la ley.

. Y en último lugar, aunque no por ello menos importante, ahora que ciertos grupos políticos y sociales proponen sin rubor alguno derogar los derechos conseguidos por las mujeres para llevarlas de nuevo a posiciones de desigualdad, la AVP y el CVP consideran obligado posicionarse a favor del feminismo colaborativo y por la garantía de los derechos ya logrados.

. Porque el feminismo no es un movimiento contra los hombres, sino contra el machismo que subordina a la mujer por el hecho de serlo.

. PORQUE LOS DERECHOS DE LAS MUJERES SON TAMBIÉN DERECHOS HUMANOS

#WeToo

Sí, los chicos también necesitan referentes feministas de su mismo sexo para saber que trabajar por la igualdad no es cosa de mujeres. De la misma manera que nosotras necesitamos referentes mujer en todos los ámbitos para sentirnos identificadas con una u otra acción, ellos los están pidiendo a gritos.

Que una gran parte de los hombres están perdidos ante la llegada de nuevas masculinidades es evidente. Que por suerte hay otros tantos que van dando pasos adelante y se proclaman feministas sin tapujos también es cierto.

Uno de esos hombres es Octavio Salazar, catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Córdoba y miembro de la Red Feminista de Derecho Constitucional. Octavio es el autor de trabajos como «Masculinidades y ciudadanía: los hombres también tenemos género», «El hombre que no deberíamos ser» o «Autorretrato del macho disidente». Ahora acaba de publicar «#WETOO», una guía que sacude los cimientos de esta sociedad y que pretende generar espacios de reflexión.

¿Saben nuestros jóvenes que lo contrario al feminismo es la ignorancia? ¿O qué si no te dicen sí, es no? ¿O qué ellos también son frágiles y lloran? Estas preguntas y muchas más las están viviendo los chicos con desconcierto. Asegura Octavio que mientras las chicas van sabiendo quienes son y lo que valen, los chicos están perdidos entre modelos viejos de masculinidad y la falta de nueva referentes en un mundo condicionado por un machismo que se resiste a desaparecer.

En el epílogo de #WETOO se ofrece un decálogo dirigido a los hombres que deberían ser. Estos son sus propuestas:

.. Asume el feminismo como forma de vida.

.. Ama bien y folla con empatía.

.. Rompe la jaula de la virilidad.

.. Reconoce y valora tu fragilidad.

.. Reconócete como cuidador y necesitado de cuidados.

.. Renuncia a la violencia.

.. Deja de ser cómplice con el machismo.

.. Actúa como agente de la igualdad.

..Sé aliado del feminismo.

.. Disfruta del viaje.

Para construir un mundo en el que ellas se salven solas y ellos puedan pedir ayuda de vez en cuando necesitamos jóvenes comprometidos con la justicia, es decir, con el feminismo.

El mito del amor romántico

Llevamos ya dos semanas edulcoradas. Los escaparates, los centros comerciales, las pastelerías, las floristerías y cualquier espacio en el que se pueda hacer negocio con el amor se han llenado de corazones rojos para recordarnos que el día 14 de febrero es San Valentín.

Cierto es que a mi me gusta celebrarlo todo y si ahora toca celebrar el amor, se celebra. Eso sí, también me parece un momento idóneo para plantarle cara al amor romántico y a esos mitos que siguen convirtiendo en amor aquello que no lo es: el control a tu pareja, los celos, la merma de libertad y todas esas actitudes que están muy lejos de hacerse en nombre de eso que algunos y algunas llaman AMOR.

Es por esto por lo que me he decidido a participar en el experimento social que el jueves llevará a cabo en BilboRock la plataforma Zirimiri, un movimiento social que lucha contra la cultura que tolera y sostiene la Violencia Machista y la desigualdad de oportunidades y que pone en marcha acciones disruptivas para generar debate y reflexión.

En esta ocasión se han propuesto darle un pequeño zasca al amor romántico. A través de un experimento participativo vamos a extraer ciertos  patrones/creencias sobre los mitos del amor romántico y en relación al proceso que se sigue cuando una pareja se inicia en una relación tóxica.

Además contaremos con la participación de Carmen Ruiz Repullo, que nos presentará la historia de Pepa y Pepe, con Ruth Salas, abogada de youtubers y experta en ciberacoso y yo misma, que hablaré de deporte, mujer e igualdad.  También participanrán  Alba y Natalia, más conocidas como Koala Rabioso!

El evento se puede seguir in sito, de 18 a 20.30 en Bilborock, y en las redes con el hashtag #ZIRIMIRICHALLENGE14F.

Las conclusiones que se obtengan formarán parte del proyecto de investigación que impulsa ZIRIMIRI RESERACH en colaboración con la Universidad de Deusto.

 

 

El manifiesto

Más de cien organizaciones feministas se han adherido ya al manifiesto feminista sobre la derogación de medidas de protección integran contra la violencia de género incluida en el programa político de VOX.

Cuanto más lo difundamos, mejor. Yo también me sumo.

MANIFIESTO DE ORGANIZACIONES FEMINISTAS SOBRE LA DEROGACIÓN
DE MEDIDAS DE PROTECCIÓN INTEGRAL CONTRA LA VIOLENCIA DE
GÉNERO (LEY ORGÁNICA 1/2004), INCLUIDA POR LA EXTREMA DERECHA
EN EL PROGRAMA POLÍTICO DE VOX.

Desde que el Mundo es Mundo las mujeres, únicamente por el mero
hecho de serlo, hemos sido discriminadas, ninguneadas, criminalizadas y
maltratadas por una sociedad tradicional, patriarcal y machista en la que todo
gira alrededor del hombre, como sujeto único de derechos.

Gracias al movimiento feminista y a algunos varones cómplices e
igualitarios hemos sobrevivido a estas situaciones, conquistando poco a poco
derechos que en el S. XXI en la Democracia Española nos abren el camino para
llegar a ser ciudadanas de primera, no meros adornos al servicio de la
masculinidad acrítica que postula esta como posesiva, dominadora y opresora
de más de la mitad de la población, nosotras, las mujeres.

La Constitución Española, que ahora cumple 40 años, a pesar de ser
androcéntrica no pudo dejar de proclamar la igualdad de derechos en su art.
14, y como dijo Teresa Revilla, por propia iniciativa, y siendo la única mujer
en la Comisión Constitucional: Las mujeres no vamos a dar las gracias por
ello.

Esta igualdad formal nos ha permitido alcanzar algunos avances: el uso
de anticonceptivos, la Ley de interrupción voluntaria del embarazo, la de
igualdad o la integral de medidas de protección contra la violencia de género.
Pero todavía queda mucho camino por andar, exigimos que no corran riesgos
nuestras vidas, reclamamos una igualdad real y efectiva en todos los ámbitos
de la sociedad, y la desaparición total de las agresiones, violaciones o abusos
sexuales.

En este esbozo del contexto nos encontramos con que VOX, un partido
de extrema derecha, amigo de Le Pen y por los hechos que le asemejan
también del Ku Kux Klan, incluye en su programa electoral un absoluto e
intolerable retroceso en los derechos de las mujeres que nos conduce a la
Época Franquista, a la mujer sumisa, a la esclava paridora al servicio del
varón. No vamos a permitirlo, lucharemos con la razón y con el mismo ímpetu
que lo hemos venido haciendo siglo tras siglo.

VOX, formación política machista, defiende la prevalencia del varón
sobre la mujer y pretende y exige entre otras muchas aberraciones, derogar la
Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género,
continúa insultando a las mujeres de hembristas y de feminazis con el mendaz
y falso argumento de que la violencia de género no existe, acusando, sin dato
ni prueba alguna, como es habitual en el histórico patriarcado, a los poderes
públicos de ocultar la violencia de la mujer contra el hombre y la cifras de
denuncias falsas.

Señores de VOX, sus repugnantes argumentos nunca han podido
sostenerse, ahora tampoco, en primer lugar, porque la Ley Integral de
violencia de género que pretenden derogar con 12 Diputados autonómicos, es
una Ley Estatal y orgánica, aprobada por unanimidad de los integrantes del
poder legislativo, así que para expulsarla de nuestro ordenamiento jurídico
necesitarían ustedes la mayoría absoluta en las Cortes Generales, cosa que en
este momento no tienen, ni van a tener, así que dejen de engañar a la
ciudadanía española. No pueden derogar esta Ley. Nos sonroja incluso que lo
planteen porque el mero hecho de hacerlo demuestra su más absoluta
ignorancia sobre materias que se aprenden en primer Curso del Grado en
Derecho. Dejen de hacer el ridículo, por favor, y si no saben, estudien.

En segundo lugar, es curioso que utilicen el término hembrismo que no
existe en el DLE, y que un partido como el suyo, de extrema derecha, nos
vincule con el nazismo que practican ustedes con sus ideas, que no son otras
que el exterminio público y la anulación del diferente. Lo que somos es
feministas, sí, señores y señoras de VOX, feministas.

Negar la violencia de género es exactamente igual que negar el Holocausto
judío, existe, con cifras alarmantes, y la sufrimos las mujeres por el mero
hecho de serlo, como la consecuencia más brutal de la desigualdad. Pueden
ustedes consultar a la OMS que indica que, en todo el mundo, casi un tercio
(30%) de las mujeres que han tenido una relación de pareja refieren haber
sufrido alguna forma de violencia física y/o sexual por parte de la misma en
algún momento de su vida y un 38% de los asesinatos de mujeres que se
producen en el mundo son cometidos por su pareja masculina.

Si estos datos no les convencen les volvemos a aconsejar que estudien y
para ello pueden acudir, entre otros, a la ONU, UE, EUROSTAT, al Consejo
General del Poder Judicial, a la Fiscalía General del Estado, o al Instituto de
la Mujer y para la igualdad de oportunidades para descubrir las aberrantes
cifras reales de la violencia de género.

Es una violencia diferente propia del contexto patriarcal y machista que
ustedes abanderan y, por ello, en una autentica democracia tiene un
tratamiento legislativo distinto. Que en España ha sido avalado en multitud de
ocasiones por la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

En cuanto a la ocultación de datos, se trata de otra de sus mentiras, muy
sencilla de refutar, las cifras de denuncias falsas se publican por la Fiscalía
General del Estado y por el Consejo General del Poder Judicial y no pasan del
0,01%, y en cuanto a la violencia familiar, el feminismo no niega su
existencia, pero en menor proporción que la de género y con características
distintas, sus datos están a su disposición, por ejemplo, en la página web del
Consejo General del Poder Judicial o en las Estadísticas de Criminalidad del
Ministerio del Interior.

Por todo lo expuesto, les exigimos que dejen de engañar a la ciudadanía
española señores de VOX, digan lo que digan, una mentira no se convierte en
verdad, aunque se repita mil veces. Les advertimos, las mujeres no vamos a
consentir la eliminación de nuestros derechos, siempre nos encontrarán
enfrente, y no se olviden de que somos expertas en luchar contra la opresión
tal y como nos enseñaron desde siglos atrás las feministas que nos han
precedido.

El movimiento feminista es imparable le va en ello su subsistencia
y en cuanto se descuiden les habremos arrollado como hace el viento con un
castillo de naipes.

Enero 2018

Leticia Dolera, el conflicto laboral

Cuando estalló la polémica sobre si la actriz y directora de cine Leticia Dolera había despedido a una mujer por estar embarazada, un lector me escribió para decirme si pensaba opinar sobre el asunto. Le pregunté que si lo que me estaba pidiendo es que escribiese sobre un conflicto laboral, que es lo que yo considero que ha sido todo este asunto.

Por si alguien no sabe de qué estamos hablando, recordar que Leticia Dolera (militante feminista) está en estos momentos rodando una serie para televisión titulada «Déjate llevar» en la que uno de los personajes  es una mujer que toma la píldora anticonceptiva. Para este papel Dolera contrató a Aina Clotet quien se quedó embarazada durante el rodaje de la serie. Lógicamente una mujer embarazada no puede interpretar a una mujer que no quiere tener hijos y toma la píldora, total que se rescindió su contrato. Clotet no se lo tomó demasiado bien, e hizo público un comunicado en el que denunció los hechos con la intención, dice, de «evitar que las actrices embarazadas puedan sufrir la desprotección legal en la que yo me he encontrado». Asumió que la producción de una serie marcadamente feminista y que plantea la dificultad de ser mujer y madre en esta sociedad, consideraría todas las opciones para no excluirle  por estar embarazada.

Sin embargo, la directora de la serie ya había explicado a Clotet, en las charlas previas a su despido, que la serie tiene varias escenas de sexo y muestra el cuerpo desnudo de una mujer que toma anticonceptivos con lo que un embarazo era algo totalmente opuesto al personaje.

Yo entiendo todo esto como un conflicto laboral sin más. Lo que me apena es que se haya utilizado como una prueba del supuesto poco y falso compromiso de Leticia Dolera el hecho de haber revocado el contrato a una mujer que no encajaba con el personaje a interpretar.

No es fácil hacer pública tu militancia feminista y mantener el discurso de igualdad. La caverna, especialmente de las redes sociales, se encarga de atizarte sin piedad y de poner en entredicho cada una de tus acciones o postulados. Es este un asunto del que hablamos muy poco, la desprotección que sentimos las mujeres cuando nos manifestamos a diario en contra de la desigualdad. De hecho hay muchas mujeres que sufren de manera constante acoso en redes sociales, lo que coarta su participación en este espacio de debate público. Sobre esto se ha publicado un importante e interesante informe en Pikara Magazine del que hablaré otro día.

Leticia Dolera ha publicado un comunicado en el que insiste en las disculpas hacia Aina Clotet y en el que recuerda, además, que todo este asunto se ha utilizado para desacreditar al movimiento feminista. Por cierto que en esta serie han trabajado cinco mujeres embarazadas, dos de ellas actrices que aparecen estando embarazadas de cinco y ocho meses.

Os dejo el comunicado completo por si queréis saber las verdaderas razones del despido. Seguimos con las gafas moradas puestas. No queda otra.

COMUNICADO DE LETICIA DOLERA

Hola,

Como sabéis, soy la directora de la serie Déjate Llevar, producción que decidió no contratar a la actriz Aina Clotet por no encajar en el perfil del personaje protagonista para el que fue seleccionada en un primer momento.

He tardado dos semanas en escribir estas líneas porque me encontraba en la recta final del rodaje y porque estos han sido días duros para mí y para mi familia.

Se han dicho muchas cosas sobre mí, pero me ha dolido especialmente ver cómo se usaba esta situación para intentar desacreditar al movimiento feminista, tan necesario en nuestra sociedad, o para cuestionar mi compromiso de varios años con el mismo.

Hace casi cuatro años empecé a escribir un proyecto de serie sobre tres mujeres. Conseguí que varias personas creyeran en él y quisieran producirlo (yo no soy productora ni empresaria) y entre abril y mayo de este año abrimos un proceso de casting. A finales de junio, comunicamos a la actriz Aina Clotet que era la seleccionada para uno de los papeles protagonistas.

Días después, cuando todavía no le habíamos pasado los guiones ni habíamos hecho ningún ensayo, Aina nos dijo que estaba embarazada. A los dos días la llamé para decirle que, pese a que veía muy difícil que pudiera encarnar el personaje de Cristina estando embarazada de cuatro, cinco y seis meses durante el rodaje, íbamos a dar todos los pasos para valorar en profundidad si podíamos adaptarlo todo a su nueva situación. Y así lo hicimos durante las dos semanas siguientes.

Paralelamente, el productor le comunicó el problema que estaba teniendo con el seguro y la falta de cobertura que esto suponía cuando se trataba de actrices protagonistas embarazadas. En ese momento, los tres juntos hablamos de buscar soluciones al respecto e incluso aunar fuerzas para denunciarlo, pues nos parecía y nos sigue pareciendo, una discriminación.

Lamento que nuestra falta de entendimiento durante todo este proceso y no haber sabido acompañar mejor a Aina como ella necesitaba, nos haya llevado a esta situación de tensión y exposición pública.

Como ha habido tantas voces opinando sobre el tema sin conocer los pormenores del proyecto, voy a extenderme en compartir lo que se valoró durante dos semanas desde distintos departamentos de esta producción y las razones por las cuales, aunque nos doliera, Aina no podía encarnar este personaje.

1/ El personaje. Cristina toma la píldora anticonceptiva porque no quiere quedarse embarazada. Durante la serie reconecta con su sexualidad y su cuerpo. Se viste y se mueve de una determinada manera. Tiene varias escenas de sexo y muestra su cuerpo desnudo en varias ocasiones.

La profesión de intérprete conlleva una relación muy concreta con el cuerpo, es un handicap al que nos enfrentamos todas. No hablo de mostrar cuerpos normativos, evidentemente, sino de que con el cuerpo también construimos nuestros personajes. Hay muchos ejemplos de transformaciones físicas de actores o actrices para interpretar determinados personajes y eso es porque nuestro cuerpo también cuenta la historia. En este caso, un embarazo era algo totalmente opuesto al personaje de Cristina.

2/ El estilo narrativo. El estilo visual y narrativo de la serie, cámara en mano y buscando el realismo, nos impedía utilizar una doble de cuerpo. Tampoco veíamos posible rodar una serie entera de 8 capítulos de 30 minutos y rodada toda en escenarios naturales (que no en plató), usando sólo planos cortos. Tampoco podíamos recurrir a los planos cortos sólo en las escenas de una de las tres protagonistas (distinto sería si fuera un papel secundario), pues el lenguaje visual de una serie debe tener coherencia en su conjunto.

3/ No era posible un plan de rodaje alternativo. Esta serie se rueda en 62 localizaciones naturales, con 94 actrices y actores. Adaptar, mover y encajar el plan de rodaje a las escenas de una actriz no era factible. Malograba el trabajo ya realizado del equipo de arte y producción, que estaba incorporado al proyecto desde hacía meses, pero sobre todo, implicaba la no contratación de 4 actores ya confirmados.

4/ Imposibilidad de retrasar o adelantar el rodaje de un proyecto ya en marcha. No podíamos retrasar el rodaje medio año para que Aina diera a luz. Eso implicaba que más de cien personas perdieran su empleo.

Tampoco es verdad que pudiéramos adelantar todo el rodaje o rodar antes algunas de sus escenas, de hecho, para los tiempos de una serie, ya estábamos con el calendario muy ajustado.

5/ No podía ofrecerle otro protagonista, pero sí un personaje mucho más corto. Es cierto que el personaje que interpreto yo misma vive un embarazo durante la serie. Nunca se abrió casting para ese papel. Es un personaje que escribí durante más de tres años pensando en mí. Toca temas que me afectan directamente a nivel emocional. Y como autora quería expresar a través de este personaje mis propios miedos, inquietudes y defectos.

De todas formas, tampoco hubiera sido factible que lo hiciera Aina, yo no la veía en ese personaje y los personajes no son intercambiables de manera tan sencilla, hay razones artísticas detrás de cada elección de casting. Además, las escenas de una serie no se ruedan en orden cronológico y mi personaje no aparece embarazada durante la primera mitad de los capítulos.

Desde la producción le ofrecimos un personaje capitular, una aparición corta con algunas secuencias, que prefirió no hacer, cosa que entendí perfectamente.

6/ La imposibilidad de hacer FX. Aina nos propuso invertir su sueldo para costear el coste de post-producción de borrar su barriga de embarazada en los planos donde supuestamente aparecería. Eso no solucionaba todos los contratiempos explicados anteriormente. Dejando de lado que el coste no se cubriría ni de lejos con el sueldo de Aina y que esta no es una gran producción, la productora no se lo planteó porque no le parecía ético (ni legal) que una actriz trabajase sin cobrar en este proyecto.

Además, rodar con efectos especiales a una protagonista en una serie de corte realista tenía condicionantes de tipo creativo, conlleva una complejidad técnica contraria al estilo de rodaje del proyecto (con movimientos de cámara e improvisaciones de los actores) y por lo tanto implicaba cambiar el estilo y diseño de la serie.

En todo este asunto sí cometimos un error de comunicación. Ante el riesgo de no encontrar ninguna solución para que Aina pudiera estar en la serie, en paralelo se activó un proceso de casting alternativo. Se le iba a comunicar a Aina enseguida, pero una tercera persona se nos adelantó. Fue una cuestión de horas. Tanto yo como el productor de la serie le pedimos disculpas en su momento, por teléfono y en persona. Aprovecho para volver a hacerlo, esta vez públicamente. Entiendo la tristeza que esta noticia le causó y me hago cargo de su decepción.

Se han tomado muchas decisiones feministas en esta serie, tanto a nivel de contenido como en la composición del equipo. Lamento mucho que en este caso no lográsemos, pese a intentarlo, una solución ideal para todas las implicadas. Darnos cuenta de que no podíamos contar con Aina para interpretar el papel de Cris fue algo difícil de asumir para mí y para el equipo.

En este equipo, donde somos una gran mayoría de mujeres, tenemos claro que no se puede discriminar a ninguna mujer por una cuestión de género y/o embarazo. En España se producen muchos despidos por este motivo y es una injusticia social muy grave.

En esta producción ha habido cinco mujeres embarazadas. Dos de ellas son actrices que aparecen en la serie estando embarazadas de cinco y ocho meses. Otras dos de estas cinco mujeres fueron contratadas estando su embarazo ya avanzado, sabiendo que tendrían a su bebé en mitad de la producción y asumiendo la contratación de otras dos personas para sustituirlas. El sobrecoste que ello implicaba no fue nunca un problema, faltaría más. Y cuando alguna de ellas lo necesitó puntualmente, cambiamos horarios y nos adaptamos. No pretendo mostrar esto como un acto heroico, lo vivimos en su día con absoluta normalidad, pero lamentablemente no sucede así siempre.

Por último creo, que podemos ver todo esto como una oportunidad para hacer una reflexión colectiva, constructiva, rigurosa y valiente entre profesionales del sector sobre como la maternidad afecta a todas las mujeres de la industria, no solo a las actrices, que en la mayoría de los casos no tienen contratos fijos y son contratadas de forma temporal y que por lo tanto se encuentran en una situación de vulnerabilidad. También valorando la especificidad de las actrices, donde la vulnerabilidad se agrava dado que nuestro cuerpo es nuestra herramienta de trabajo, así como abrir un diálogo con las aseguradoras respecto a las dificultades de asegurar actrices embarazadas.

Podemos abrazar estas reflexiones en los foros adecuados, junto con asociaciones como Cima, Dones Visuals, el Sindicato de Actores, el sindicato Tace, Proa, la Unión de Cineastas, etc.. y decidir colectivamente hacia dónde queremos caminar.

Atentamente,

Leticia Dolera.