El sueño de Julio y Urtzi

 

Casi nada tan emocionante como ver cruzar una línea de meta a personas que se han tenido que esforzar mucho más que tú para conseguirlo.

El próximo domingo lo vamos a comprobar en la Gran Vía bilbaína, cuando en torno al medio día dos personas con discapacidad alcancen la llegada de la carrera Gernika Bilbao. Os cuento la historia.

Urtzi es un joven que nació con parálisis cerebral. Su padre, Alberto, es corredor y vio que empujar la silla de su hijo durante las carreras que disputa es algo beneficioso para Urtzi. Así que se pusieron manos a la obra y comenzaron a correr juntos. La alegría que se refleja en la cara del joven cuando alcanzan la meta es algo muy difícil de describir. En esta ocasión, Urtzi y Alberto estarán acompañados por un equipo de bomberos que se darán relevos para conseguir que, saliendo desde Zornotza (22 kms y dorsal plata), alcancen la línea de llegada.

Por su parte, Julio, afectado por una enfermedad neurodegenerativa, correrá en su silla de ruedas empujado por su fisioterapeuta de Fekor, Imanol. Ambos son aficionados al deporte, especialmente al ciclismo, y aceptar el reto de correr la distancia que separa Zornotza de Bilbao les ha supuesto un reto increíble. Julio tiene hambre de kilómetros y muchas ganas de llegar el primero a la meta. Quiere ganar y asegura que va a poner toda la carne en el asador para conseguirlo. Julio e Imanol estarán acompañados por un equipo de policías municipales de Bilbao.

Tanto los policías como los bomberos han encontrado en la Gernika Bilbao una oportunidad de ejercer una labor solidaria y de contribuir a visibilizar la discapacidad. Con ayuda, una persona con diversidad funcional  puede plantearse retos exigentes como el que van a superar el próximo domingo Urtzi y Julio. Se trata de convertir en capacidad la discapacidad.

Han sido muchas las personas que se han involucrado en este reto. El domingo, seguirles de cerca en el propio asfalto o a través de la televisión (ETB1 retransmitirá la prueba) será emocionante. Julio quiere ganar. Seguro que Urtzi también, pero sin duda ya han ganado los dos. Dos personas a priori inmóviles en su silla de ruedas se han convertido, por obra y gracia del reto “Unidos por un sueño, superando barreras”, en los protagonistas de una carrera pedrestre.

Seguro que la mayor parte de los ánimos que lance el público van a ir dirigidos a Julio, a Urtzi y a los equipos que les acompañan. No es para menos. Nos están dando una lección de integración y de inclusión que bien vale apostarse en cualquier punto del recorrido para aplaudirles y jalearles.

Hay que agradecer a la organización de la carrera, encabezada por su director, José Bonilla, la disposición, el esfuerzo y la idea de integrar la discapacidad en una prueba deportiva como esta. No ha hecho más que empezar el reto. A partir de ahora serán muchos y espero que muchas también, los y las corredoras que querrán participar en un reto como este.

Una vez más, el deporte demuestra su capacidad integradora y su utilidad con vehículo a través del cual demostrar que, con ayuda, todos y todas podemos alcanzar las mismas metas.

 

Unidos por un reto

Hoy quiero haceros llegar una iniciativa muy chula que se ha puesto en marcha en una de las carreras más bonitas de las que tenemos en Euskadi, la Gernika Bilbao.

En resumen, se trata de poner a correr a dos personas con discapacidad severa que empujados uno por su aita y otro por su fisio, llegarán a la meta con sendos equipos de policías y bomberos. ¿Te suena?

En este enlace puedes encontrar todos los datos de este precioso reto.

https://www.runnea.com/articulos/running-news/2018/09/gernika-bilbao-2018-superando-barrera-3789/