Los bebés vienen de Ucrania

Veinte familias españolas se encuentras atrapadas en Ucrania al no permitírseles salir del país con los bebes nacidos de vientres de alquiler que fueron a buscar. El caso es que desde la entrada en vigor del Reglamento de Protección de Datos, el consulado no registra más menores porque aseguran que no pueden realizar las pruebas de ADN que demuestran la filiación entre el padre y el recién nacido.

Según leo en El Confidencial, en Ucrania, el procedimiento para registrar como español a un bebé nacido mediante vientres de alquiler requiere una prueba de ADN del padre, que hasta ahora se recogía de manera presencial delante de un funcionario del consulado. De ahí, era enviada a un laboratorio español que devolvía los resultados, y una vez demostrada la filiación con el padre, se emitía el pasaporte español con el que podían volver a España con el menor. La madre debía después hacer un procedimiento de adopción, puesto que España reconoce como madre sólo a la que da a luz (en este caso la gestante) aunque aporte sus propios óvulos. El problema, según el consulado, es que el nuevo reglamento europeo impide la toma de material genético por considerarlo datos sensibles y no pueden demostrar la filiación.

El 5 junio, la embajada española en Ucrania emitió un comunicado en el que se desaconsejaba recurrir a los vientres de alquiler en este país y  se advertía de los riesgos por la falta de garantías para las gestantes y de transparencia para las familias: «Las Autoridades españolas no pueden hacerse responsables de las promesas y afirmaciones hechas por agencias privadas, que realizan fuera de España una actividad no amparada por la Ley española. Tampoco se puede asegurar que el tratamiento que se da a las madres gestantes sea bueno. En este contexto, la Sección Consular de la Embajada de España en Ucrania, siempre dentro del marco legal vigente, no asumirá responsabilidades derivadas de un negocio jurídico nulo de pleno derecho que desaconseja realizar».

En los últimos años, la demanda de vientres de alquiler en Ucrania se ha disparado. Es uno de los escasos países que permiten el turismo para la maternidad subrogada, el precio de la transacción es bastante más bajo que, por ejemplo, en EEUU (35.000 frente a 100.000) y hay cientos de mujeres sin recursos económicos en uno de los lugares más pobres de Europa dispuestas a gestar bebes para otras personas. El sueldo medio en Ucrania ronda los 150 euros mensuales. Alquilar el vientre te reporta 20.000 de golpe.

Una vez cerradas las agencias asiáticas dedicadas a este cometido, las parejas acuden en masa a un país en el que hasta hace bien poco era relativamente fácil hacerse con un bebe. El nuevo gobierno Sánchez se ha mostrado contrario a la gestación subrogada y parece difícil que vaya a legislar en este sentido.

Lo cierto es que el “altruismo y generosidad” de unas pocas mujeres, no evita  la mercantilización, el tráfico y las granjas de mujeres comprándose embarazos a la carta. Detrás se esconde el tráfico de úteros y la compra de bebés estandarizados según precio. A los datos de Ucrania, por ejemplo, me remito.

Úteros cedidos

Suena raro que de repente un medio de comunicación encargue una encuesta en la que, entre alguna otra cosa, se pregunta por la gestación subrogada y que ese mismo medio haga públicos los datos y los traslade a su audiencia prácticamente en todos sus boletines informativos. Es más, busca reacciones en las distintas formaciones políticas cuyos portavoces apuntan a la necesidad de revisar sus posiciones en torno a este asunto.

O yo estoy muy «mediatizada» por cómo se trabaja en los medios y cómo se afrontan las informaciones para generar una u otra opinión o algo huele raro en todo esto. Huele a generar tendencia y opinión dirigida.

Los datos de la encuesta dicen:

«La mayoría de los españoles se muestra favorable a la maternidad subrogada y más del 70% quiere que se apruebe una ley que la regule, según los resultados de el Observatorio de My Word . Los ciudadanos apoyan con mayor claridad la maternidad subrogada para parejas heterosexuales que no pueden tener hijos. Los que rechazan los también llamados vientres de alquiler lo hacen fundamentalmente porque supone una mercantilización del cuerpo de la mujer. 

Más de la mitad de los encuestados, el 57% se muestra favorable a la maternidad subrogadaEl Observatorio preguntaba textualmente por el grado de aceptación de esta práctica entendida como la ayuda de una mujer a una persona o pareja a tener un hijo, aceptando que se le transfiera a su útero un óvulo previamente fecundado, gestación a término, dar a luz y renunciar a su filiación materna. El 56’9% declaró que la aprobaba mucho o bastante; el 32,4% lo aprueba poco o nada y un 10% no se pronuncia».

El enfoque de la encuesta es tendencioso. Se utiliza el término «ayudar», palabra ante la que nunca nos sentimos indiferentes y se muestra el acto como algo absolutamente aséptico, como que nada tuviera que ver con contratar a una mujer, su útero, para que geste un hijo al que nunca podrá referirse como tal.

Sí, yo también soy de las que opino que estamos ante una nueva forma de mercantilizar el cuerpo de la mujer. Por mucho que se regule, siempre serán las mujeres más necesitadas las que se vean obligadas a alquilar su útero.

Acabo de leer un informe sobre la donanción de óvulos. Una de las pruebas que hay que superar para poder ser donante es precisamente un análisis psicológico. Quienes trabajan es esto quieren saber de antemano que vas a poder soportar el saber que en el mundo hay un niño o una niña que ha nacido gracias a tus óvulos.

Supongo que si llega a regularse la gestación subrogada en España, se contemplará también el estudio psicológico de quien da el paso y presta su útero. No sería la primera ni la última que después de haberse sometido a todo el proceso decidiese que el bebé es suyo y solo suyo. Salvo que la imperiosa necesidad de dinero haga que ese instinto se anule.

Lo que vemos es que se quiere generar un estado de opinión favorable a la gestación subrogada que ya ha sido cuestionado por grupos como Juezas/ces para la Democracia. Han respondido a la encuesta antes mencionada con una pregunta: ¿Quienes la apoyan cederían su útero si fuera posible?Serían los de las mujeres pobres, como siempre.

Hay debate.

 

Donar bebés

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Hace un tiempo di mi opinión sobre la gestación subrogada en un post titulado «No somos vasijas». Se correspondía con el nombre de un movimiento formado por personas contrarias a esa práctica por la que una mujer accede a gestar el hijo de otra persona.

Ha pasado el tiempo, he conocido a personas que han contratado a mujeres que donan su capacidad de gestar y les he visto felices con sus hijos/as. Sin embargo, mi opinión al respecto no ha variado. Sigo mostrándome contraria a una práctica que , incluso regulada, supone la renuncia de la gestante a la filiación del niño, «un derecho fundamental» que en España se garantiza en el parto

El próximo 6 de mayo se celebrará en Madrid  la feria Surrofair , un encuentro que sirve para informarse de forma privada sobre la gestación subrogada. Aseguran que informarte de las agencias, asesores y clínicas que la practican es crucial para el éxito del tratamiento. Por ello, dicen, en Surrofair reunen a los mejores profesionales del sector a nivel nacional e internacional para que puedas conocerlos sin necesidad de salir de España.

Vamos una feria como otra cualquiera de esas en las que se compran y venden autocaravanas, coches o últimos modelos tecnológicos. ¿Realmente se puede vender y comprar todo? No en mi opinión.

Ahora, un total de 50 organizaciones de mujeres y colectivos LGTBI han creado la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres para evitar la legalización de lo que llaman  «explotación reproductiva». Quieren advertir a la sociedad y a todas las formaciones políticas que «las mujeres no son ganado para satisfacer el deseo de crianza de unos pocos».

Tengo mis dudas sobre si la gestación subrogada puede ser considerada como una técnica más de reproducción asistida. La gestación y el parto de un niño/a es difícilmente comparable con la donación de óvulos. Lo que aquí se dona es una criatura. Provoca no pocos dilemas éticos y jurídicos este proceso.

Por no hablar de la compensación económica, de las condiciones de vida de las gestantes antes de decidirse a prestarse como tales, del tráfico de mujeres contratadas a este fin en los países más pobres del mundo, etc, etc, etc.

Sí, todas las personas tienen derecho a ser padres y madres pero gestar hijos para otros, entregarlos en el momento del parto, recibir dinero a cambio, donar bebes y saber que hay empresas, clínicas y mercaderes lucrándose de esto está fuera de los límites.

Defiendo la acogida y la adopción como fórmula para ejercer la crianza. Se que en países como Canadá o Reino Unido la gestación subrogada está regulada y no hay, supuestamente, ninguna contraprestación económica por gestar. Parece difícil que en España, con un crecimiento demográfico negativo, haya mujeres que de forma libre y altruista entren en el proceso de gestación subrogada.

No es ético el tráfico de órganos. ¿Por qué ha de serlo el alquiler de vientres?

En los Registros Civiles no queda reflejada la procedencia de estos niños, nunca aparece el nombre de la gestante, con lo que se impide conocer su origen a unos niños y niñas que ven así vulnerado uno de los derechos que le atribuye la ONU en la Convención de los Derechos del Niño: saber de dónde vienen.

No es un asunto fácil este. Insisto en que he visto mucha felicidad en personas que han abogado por la gestación subrogada para ejercer la crianza, pero también he conocido a alguna gestante dolorosamente arrepentida.

www.begoberistain.com