Armas bajo control

Hay pequeños gestos que pueden cambiar el mundo. Uno tras otro. Hoy el mío y mañana el tuyo. La suma de todas esas pequeñas acciones crearán un movimiento más grande que acabará por dar frutos.

Algo así es lo que ha sucedido con el gesto que hace algo más de un año hizo el bombero vizcaíno Ignacio Robles.  El 17 de marzo de 2017 fue llamado a labores preventivas en la carga de toneladas de bombas con destino a Arabia Saudí. Cuando supo de su misión, recordó las imágenes de tantas personas muertas en explosiones y deflagraciones y se plantó. Dijo que no colaboraba en esa misión. Objeción de conciencia.

Aquel plante tuvo sus consecuencias personales porque le expedientaron, pero también humanas porque se dejaron de transportar armas desde el Puerto de Bilbao.

Hoy Ignacio se siente feliz. El ministerio de Defensa ha paralizado un contrato de venta de armas a Arabia Saudí y se ha interrumpido la venta de 400 bombas de precisión láser del ejército español que tenían como objetivo bombardear Yemen.

La decisión ha coincidido con una reunión entre representantes de Amnistía Internacional, FundiPau, Greenpeace y Oxfam Intermón, promotoras de la campaña Armas Bajo Control, con la secretaria de Estado de Comercio, Xiana Méndez, a quien han entregado las firmas recogidas contra la ventas de material de defensa a Israel y Arabia Saudí. Quienes han firmado el documento piden el «cese inmediato» de la venta a estos dos países de armamento que pueda utilizarse «para cometer atrocidades en Yemen o en los Territorios Palestinos ocupados». Sin embargo, aunque se han presentado algunas medidas técnicas para mejorar los mecanismos de control de las armas una vez exportadas (difícil control me parece), el gobierno no se ha comprometido a suspender las exportaciones a Arabia Saudí pese a su implicación en la guerra de Yemen.

No tengo ni idea de cómo se puede controlar que las armas que llegan a países en conflicto sean utilizadas contra la población civil. La manera más eficaz de hacerlo es no enviándolas, pero poderoso caballero es don dinero y solo la paralización del contrato firmado con Arabia Saudí ha supuesto dejar de ingresar 9,2 millones de euros.

2.000 personas mueres cada día a consecuencia de las armas. 2.000. Es para pensárselo ¿no?