Comisión de hombres

Este fin de semana hemos asistido a otro terrible asesinato de una mujer a la que un hombre quiso violar, ella se resistió y el la mató. Así de claro lo ha explicado el hijo del presunto asesino. Ha dicho «quiso violarla» porque tenemos en nuestro imaginario bastante claro que es una violación y que no. Otra víctima de la violencia hacia la mujer solo por serlo.

En los últimos días se ha desatado la indignación, una vez más, tras conocerse que la comisión que estudiará la reforma de los delitos sexuales iba a estar conformada solo por hombres. El ministro de Justicia fue el encargado de anunciar la convocatoria de esta comisión en cuya sección penal no hay mujeres. Son 20. Todos hombres.

La presión social ha hecho rectificar y finalmente se incorporarán a seis catedráticas para esta ponencia. Eso sí, no se hará de modo general sino que se restringirá su presencia a este caso. Además se escuchará a las representantes de las asociaciones de mujeres juristas más reconocidas.

Es el ministro de Justicia, Rafael Catalá, el que nombra libremente a quienes integran esta comisión. Los estatutos dicen que los vocales permanentes “serán nombrados libremente por el ministro de Justicia entre juristas de reconocido prestigio que acrediten, al menos, 15 años de dedicación científica al Derecho o ejercicio profesional en el ámbito jurídico”. Añaden que “se procurará en su designación asegurar la pluralidad de profesionales del Derecho y de procedencia geográfica dentro de España”. Sin embargo, no se dice nada sobre paridad entre hombres y mujeres.

La justificación a esta ausencia de mujeres en la comisión la ofrecen en que se formó en los años 70. Entonces había pocas mujeres catedráticas en Derecho Penal. No se sostiene ese argumento porque los últimos nombramientos se hicieron en el año 2015 y entonces sí que había especialistas femeninas.

La comisión general de codificación tiene, aparte de la penal, cuatro secciones más, y el porcentaje de mujeres en todos ellos es muy pequeño. La inmensa mayoría son hombres, el 84%. En la sección civil, según la propia web del ministerio, hay 29 vocales permanentes, cinco de los cuales son mujeres. En la de derecho público son 26, dos de ellos mujeres. En la de derecho mercantil también son 26 los miembros, y la presencia femenina llega a cinco vocalías. En la de derecho procesal, de 19 vocales permanentes, cuatro son mujeres.

Urge, como decía el presidente de la comisión, que el grupo analice la legislación vigente en materia de delitos sexuales, detecte si da problemas en la teoría o en la práctica y si hay una mejora técnica que hacer en el Código Penal. Pero urge además que se haga con perspectiva de género. Es imposible que la reforma llegue a buen puerto sin esa premisa.

Harrison Ford y su esposa

86th Annual Academy Awards - Arrivals

O yo vivo demasiado alerta, que puede ser, o es que hay titulares que están ahí, en los periódicos, esperando a que algún/a militante de la igualdad los atrape. No es necesario ir a buscarlos. Te asaltan.

Es el caso de este. Es una noticia de agencias encontrada en el periódico que en aloja esta blogosfera.

Es este:

harri

Si a ti también te ha dado al ojo es que ya vas interiorizando el mensaje de la igualdad desde el lenguaje. No es rizar el rizo, que sé que me van a acusar de ir a detalles aparentemente nimios. No, es simplemente denunciar el ninguneo en el titular que se hace a la actriz esposa de Harrison Ford. No es solo su esposa. Es Calista Flockhart, una actriz tan conocida como el propio Indiana Jones.

¿Hubiéramos escrito Calista Flockhart y su esposo? Seguro que no, porque los hombres siempre tienen nombre. Si a alguien hay que dejar de nominar, se le deja a ella. Él es el actor de primera línea. Ella es «su esposa» pese a tener una brillante carrera.

El lenguaje es una de las formas que podemos utilizar para situarnos en el mismo nivel. Si convertimos en invisible a una de las partes, la estamos ignorando. Es  indignante que no existas como persona sino a la sombra de otra.

Quien ha recibido esa noticia de agencias y la ha trasladado al papel podía perfectamente haber citado a los dos protagonistas, pero si ha habido un problema de espacio en el titular podía haberlo resuelto con un “Ford y Flockhart”.

Solo hay que escribir con perspectiva de género. Haremos así un periodismo inclusivo.