En busca del hielo perdido.

Erase una vez dos hombrecillos en busca del hielo perdido. Uno  de los Països Catalans  y el otro del país de los Vascos. Tenían ansias de escalar, de escalar el frío hielo pirenaico, aburridos ya de  la cálida roca del verano.

Los dos hombrecillos buscadores de hielo. Raul y el que escribe.

Madrugaron, y quedaron muy pronto para desplazarse a otro país al que alguien antaño llamo Francia. Cargaron sus mochilas, cuerdas, arneses, tornillos y piolets  con la esperanza de utilizarlos.

Ojearon, libros, reseñas e incluso entraron en un mundo llamado Internet,  para creer tener más información.

Patearon y patearon y hielo para escalar no encontraron. Fotos hicieron y mucho charlaron. Un gran día en la montaña pasaron, pero, poco, muy poco escalaron.

Cuando ya todo lo daban por perdido…algo mágico encontraron. Ante sus ojos un magnifico corredor observaron y enamorados se quedaron.

Nuestro próximo objetivo, este guapisimo corredor.

Y aunque ese día no lo escalaron, apuntado en sus cuadernos lo dejaron.

Siguieron y siguieron buscando y muchos planes fabricaron.

Y colorín colorado …este cuento así lo acabaron.