Viernes 13 de febrero de 2026
El vínculo entre la aerolínea Plus Ultra, el Gobierno de España y su ministro tácito en asuntos venezolanos se estrecha.
El contrato entre Plus Ultra y Julio Martínez Martínez (en la foto) que este último tenía almacenado en uno de sus ordenadores redobla las sospechas sobre el papel de José Luis Rodríguez Zapatero en el entorno del controvertido rescate público a la aerolínea de capital venezolano. En el documento se estipula que, si sus gestiones tenían éxito, el amigo del ex presidente recibiría un 1% del rescate que finalmente aprobó el Gobierno de Pedro Sánchez por valor de 53 millones de euros durante la pandemia. La cifra es similar al montante que el propio Martínez acabó cobrando de Plus Ultra y al dinero que éste pagó a Zapatero. El vínculo entre la compañía, el Gobierno de España y su ministro tácito en asuntos venezolanos se estrecha.
Como informó el pasado miércoles (editorial de El Mundo), el contrato se encontraba en un ordenador incautado por la UDEF a Julio Martínez durante su arresto en diciembre. Tanto Plus Ultra como el propio Martínez niegan que se llevase a efecto, pero hay una serie de circunstancias llamativas que solo invitan a la desconfianza.
En primer lugar, el medio millón de euros que Martínez cobró de Plus Ultra por supuestas asesorías coincide con el 1% de los 50 millones que la aerolínea solicitó inicialmente al Gobierno. En segundo lugar, la cifra es curiosamente similar a los 450.000 euros que Zapatero recibió a su vez de Martínez, en concreto, desde Análisis Relevante, una empresa sin empleados que le tenía a él como principal receptor de sus gastos.
En tercer lugar, también son llamativas las fechas, pues hay una coincidencia temporal entre el inicio de los pagos a Zapatero, el viraje de la posición española respecto al régimen de Nicolás Maduro -Sánchez pasó de apoyar a Juan Guaidó a ignorarlo- y el posterior rescate de la aerolínea.
A todo ello se añade que, cuando en 2020 contrató a Martínez, Plus Ultra se encontraba teóricamente en quiebra, con un agujero de 48 millones en sus cuentas.
Pese a que tanto el entonces ministro José Luis Ábalos como el comisionista Víctor de Aldama han situado a Zapatero presionando al Gobierno en favor de la operación, el ex dirigente del PSOE siempre lo ha negado y asegura que sus trabajos para Martínez fueron «consultorías globales» ajenas a todo esto. Sin embargo, los datos que ELMUNDO viene desvelando parecen difícilmente interpretables como simples coincidencias.
La investigación judicial, aún secreta, debe avanzar. Pero lo que ya sabemos no solo obliga a Zapatero a dar una explicación mucho más convincente de la ofrecida, sino que también compromete seriamente al Gobierno, más allá de la gran influencia que el ex presidente exhibe sobre la política exterior española y, en concreto, sobre Venezuela. La pregunta que planea conforme aparecen nuevas piezas del puzle es si la intervención pública para salvar a Plus Ultra sirvió a intereses espurios. Y esa pregunta no puede quedar sin respuesta.

Pues a mí me parece que al siniestro Zapatero,el ayudador de criminales,tiene presunción de inocencia,no como los de Helicoide.
Ahora bien,su actividad intermediaria, resulta que va a ser LEGAL,o mucho me equivoco.
Su amigo Bono ,otro intermediario,en una comisión del congreso,no sé si pir el PNV,estabas tú ,declararon que sus actividades en Venezuela,eran ética y legalmente impecables.
Como siempre con respecto y educación Iñaki.