Viernes 27 de febrero de 2026
Mañana sábado se cumple seis años del fallecimiento de Xabier Arzalluz. Hace seis años estalló el silencio de su voz. Hace seis y parecería más. En este lapso de tiempo se le ha recordado poco.
Nadie se acuerda del debate que tuvo con Enrique Mugica y Enrique Casas, acompañado por Monforte, en la SER sobre la implicación de Mugica en la gestación de un gobierno de concentración presidido por Armada, que excluía a CiU y al PNV y que acabó en el 23F.
Era los años de la dura negociación del Concierto y de la bronca al rey en Gernika con una ETA que mataba una persona cada tres días, una HB que no acudía a las instituciones y él era el presidente del EBB y conocía bien el percal, pasaron muchas cosas tapadas absolutamente. No me extraña que los chavales lo ignoren todo.
He contado como estábamos escuchando la radio en la sede del PNV el 23 F de 1981, aquel 23 F, y su expresión fue la de.”¡Que país y ejército de Pancho Villa!”. Y tras esto mantenerse en el puente diciendo a la gente lo que tenía que hacer y sobre todo mantener la calma. Vino después la LOAPA que le cogió de sorpresa pues Felipe González le había dicho lo contrario y que ocasionó una dura separación política y, cinco años sin hablarse, y con un resultado que no se analiza ya que aquello logró un Estatuto como el de Gernika clavado 45 años.
De todo esto no ha hablado para nada la EITB, medio público vasco,, ni con los supervivientes vascos del golpe pues todo el enfoque ha sido mesetario y anecdótico. Toda la profesionalidad se dilapida en hacer las mejores transmisiones deportivas. No contarnos lo que nos ha pasado. Y así nos va.
Pero hay que recordar a Arzalluz.
Y es que creemos que con nosotros empieza todo. Somos incapaces de reconocer méritos ajenos para ponerlos como referencia. Y Xabier Arzalluz no fue una referencia, sino la referencia. Pero parecería que no.
Dio el paso a complicarse la vida en 1968 cuando ETA comenzaba su locura infinita. Dejó una carrera profesional promisoria bien en la Universidad, bien en el foro. Su palabra fue guía y su visión política, hoja de ruta. El EAJ-PNV no sería lo que es hoy sin Xabier Arzalluz, con todos sus defectos pero con todos sus afectos y aciertos. Su oratoria, sus escritos, su visión de la jugada, su mano izquierda cuando tocaba, el haber sido el “perro del caserío” como le gustaba le llamaran, su presencia que llenaba todo espacio.
Me tocó trabajar codo con codo con él casi veinte años. Y me da pena que las nuevas generaciones no hayan tenido la posibilidad de conocerle y de aprender de él. Cuando le criticaban el haber sido jesuita decía: ”¡vaya hándicap!, por lo menos me ha permitido estudiar y aprender con método y rigor y me atacan como si hubiera sido un granuja. Me siento orgulloso de ello. Me preocuparía haber estado en un comando. Y las críticas me dan igual”.
Fue diputado en el Congreso y portavoz del Grupo Vasco. Decía que había que pasar por Madrid para hacer política en Euzkadi y para darnos cuenta que España existía y que el pequeño tenía que ser inteligente. Era sabiniano y se declaraba como tal. Escribía en Deia magníficos artículos que se deberían publicar uno a uno bien cada día o cada semana o recogidos en un libro. No sé por qué no se hace. Creo que es por pura desidia pues están todos recopilados. Sus semblanzas, su visión europea, las anécdotas de la negociación constitucional, las reuniones con la Democracia Cristiana, los discursos del Alderdi Eguna, sus polémicas, sus viajes, la redacción de los comunicados del EBB, sus cartas….
Antes siempre había un jelkide con posibles que financiaba estas cosas. La gente como que era más generosa. Ahora al parecer no hay nadie dadivoso con sensibilidad que esté dispuesto a que la cadena no se rompa y queden por lo menos sus enseñanzas. La banalidad política que vivimos nos hace perder perspectiva. Y enseñanzas.
Como cuando le atribuyen la frase del Árbol y Las Nueces. ”Unos, ETA, mata y el PNV recoge las nueces”. No fue así. Es un proverbio judío y él lo aplicó a ETA y HB. ”Unos matan y HB recoge las nueces”. Que no es lo mismo ni se escribe igual.
Pero no importa. La acusación ya es matriz y cualquiera la cambia.
Me da pena y me preocupa este silencio para una figura troncal del nacionalismo vasco que si bien pisó muchos callos, dentro y fuera, en la hora del silencio definitivo sería de agradecerle su inmensa aportación, su entrega y su abundante cosecha.
Hace seis años estalló su silencio. Son pocos los que se han enterado. Y sin embargo siendo del EAJ-PNV nos creemos merecedores del triunfo siendo incapaces tan siquiera de decir, aunque sea susurrando: Eskerrik asko Xabier!.

