2 comentarios sobre “La Duquesa de Franco, Hitler y Mussolini”

  1. El resultado de nuestra cainita guerra civil entre 1936 y 1939 fue el que fue. Y se llegó al mismo con complicidades y apoyos de las potencias europeas del momento más algunos miles de voluntarios norteamericanos agrupados en la Brigada Lincoln, si mal no recuerdo.
    El Estado instaurado por los vencederos, ni fue democrático ni lo pretendió aparentar. Fue un régimen caudillista y confesional, entre otras muchas cosas, que superó la inquina y el cerco hostil en la ONU, atizado por la hoy extinta URSS, jugó sus bazas geoestratégicas, y durante casi 40 años, detentó el poder y evolucionó de dictadura a dictablanda autoritaria que acabó su ciclo fusilando y con el dictador en la cama, soportando un absurdo encarnizamiento médico en prolongar su vida. Un muy largo periodo entre el racionamiento de los años 40, la ayuda americana, las remesas de divisas de nuestros emigrantes y las remesas por turismo, periodo en que el franquismo pilotó la mayor transformación social, económica y cultural de la España de los primeros 2/3 del siglo XX, sin democracia, sin libertades políticas, con sonados escándalos económicos y con gran resignación de la mayor parte de la población, sumida en el amargo recuerdo de sus muertos familiares en la contienda, en sus trágico soc prolegómenos y en sus dramáticos episodios de represión.
    La dictadura franquista, que llenó España de aquellos pantanos que necesitábamos para mejorar nuestra economía y que sirvieron también a la débil oposición – escasamente democrática por lo que hace al PCE de entonces y sus marcas blancas, además de su falaz altavoz radiofónico, “Radio España Independiente, estación Pirenaica” carente de credibilidad desde el mismo nombre- para hacer chistes sobre aquel “Paco el rana” que iba de pantano en pantano cortando cintas de inauguración, aquella dictadura no será mejor políticamente por esa transformación económica y social del país, como tampoco nunca nadie con un mínimo de conciencia y de dignidad podrá apoyarse en la novedosa red de autopistas y ferrocarriles del III Reich para negar los horrores del Holocausto ni los millones de muertos y de inválidos generados por el breve y nefasto régimen nazi en Alemania.

    Cada sociedad arrastra su historia con ella, generación tras generación, con sus luces y con sus sombras, salvo que decida autoengañarse y se deje embaucar con “cuentos y cuentas” falsificadores sobre su pasado.

    A mi me interesa nada el Ducado de los Franco, consecuencia de nuestro pasado reciente, pero no me agarraré a ello para distraerme de lo que de veras me importa que es nuestro presente y nuestro futuro. Que la hija de Franco jugara de niña con Luis Carandell El resultado de nuestra cainita guerra civil entre 1936 y 1939 fue el que fue. Y se llegó al mismo con complicidades y apoyos de las potencias europeas del momento más algunos miles de voluntarios norteamericanos agrupados en la Brigada Lincoln, si mal no recuerdo.
    El Estado instaurado por los vencederos, ni fue democrático ni lo pretendió aparentar. Fue un régimen caudillista y confesional, entre otras muchas cosas, que superó la inquina y el cerco hostil en la ONU, atizado por la hoy extinta URSS, jugó sus bazas geoestratégicas, y durante casi 40 años, detentó el poder y entre ayuda americana, remesas de divisas de nuestros emigrantes y remesas por turismo, pilotó la mayor transformación social, económica y cultural de la España de los primeros 2/3 del siglo XX, sin democracia, sin libertades políticas y con gran resignación de la mayor parte de la población, sumida en el amargo recuerdo de sus particulares muertos familiares.
    La dictadura franquista, esa que llenó España de pantanos que necesitábamos para nuestra economía y que sirvieron también a la oposición – escasamente democrática por lo que hace al PCE de entonces y sus marcas blancas – para hacer chistes sobre aquel “Paco el rana” que iba de pantano en pantano cortando cintas de inauguración, aquella dictadura no será mejor políticamente por esa transformación económica del país, como tampoco nunca nadie con un mínimo de conciencia y de dignidad podrá apoyarse en la red de autopistas del III Reich para negar los horrores del Holocausto ni los millones de muertos y de inválidos generados por el breve y nefasto régimen nazi en Alemania.

    Cada sociedad arrastra su historia con ella, generación tras generación, con sus luces y con sus sombras, salvo que decida autoengañarse y se deje embaucar con “cuentos y cuentas” falsificadores sobre su pasado.

    A mi me interesa nada el Ducado de los Franco, consecuencia de nuestro pasado reciente, pero no me agarraré a ello para distraerme de lo que de veras me importa que es nuestro presente y nuestro futuro. Que la hija de Franco jugara de niña con Luis Carandell Robuste’ cuyo padre trabajaba al servicio del régimen en los inicios del franquismo, refleja un hecho Histórico que algunos tratan de ocultar hora: algunos catalanes que pudieron hacerlo huyeron de Macià, de Companys y de lo que representaban para ponerse al servicio de los sublevados y ganar la guerra civil.
    Mi padre y mi abuelo paterno la perdieron, y “pagaron” por ello. Esas circumstàncias no me otorga a mi ningún mérito por ello, ni otras circumstancias con origen en aquellos dramas debieran ser tampoco causa de oprobio para nadie por lo que hicieran o dejaran de hacer sus antepasados.
    Mi reconocimiento a la talla periodística y humana de Luis Carandell se basa en su trayectoria personal, no en su árbol genealógico, ni en con quien jugaba de niño. Y así, con todos.

    Desde esa posición, entenderá que no aprecie esta entrada.

    Salud y saludos.

  2. La UE-CEE mirando para otro lado.
    Lo único que les interesa es que este estado, heredero pro-franquista nazi y fascista, les devuelva toda la deuda que le ha colocado al BCE, al “colarse” en la CEE disfrazados de democratas.

    Ahora ya es tarde y “pelillos a la mar”, ya que además ellos anti nazis europeos, son los culpables (principalmente GB-Churchill ) de que estos orgullosos herederos de este RÉGIMEN pro franquistas, se hayan crecido tan ufanos y altaneros, copando todos los poderes del estado, el más grave el Poder Judicial, por no preocuparse de eliminarlo, en 1945 al acabar la IIGM.

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