CUARENTA AÑOS DEL ASESINATO DE GERMÁN RODRÍGUEZ

Cuando llega el comienzo de los sanfermines no puedo evitar el recuerdo de la imagen de Germán Rodríguez  que encabeza estas líneas. Han pasado cuarenta años y nadie ha dado un paso para aclarar lo que ocurrió. Por ello siempre reproduzco lo que un día ya escribí….

“El 8 de julio de 1978, Germán Rodríguez fue asesinado de un balazo en la frente, pocas horas después de la entrada a tiros de la Policía Armada  en la Plaza de Toros de Pamplona con el comisario Miguel Rubio a la cabeza.

No hace falta haber leído a John Le Carré para adivinar que lo que a lo largo de aquel día pasó en la capital navarra fue algo perfectamente organizado, tan perfectamente que todas las investigaciones  acabaron en nada o bajo la excusa de una cadena de mando que se perdía en el infinito.

Germán Rodríguez  fue compañero de clase en el colegio de los Hermanos Maristas, después colega del grupo de teatro que allí se organizó –  de hecho tengo una foto en la que aparecemos los dos muy transidos recitando algo del Romancero Gitano de Lorca- y por fin, camarada de las reuniones clandestinas a las que venía representando a LCR , organización trotskista muy activa durante los últimos años setenta.

Aquel asesinato fue un aviso. Un aviso de que El Estado ,en  el uso del monopolio de la violencia legal aún cuando no legítima (Max Weber dixit)  actuaría con toda su capacidad de matar… En efecto, todavía se puede acceder  hoy en día a un video en el que el mando policial  Vulcano 2 ordena: “Tirad con todas vuestras fuerzas : no os importe matar”(ver abajo la referencia).

Todo esto ocurrió hace ya mucho tiempo, pero yo siempre  recordaré a Germán recitando  estos versos premonitorios, bajo la atenta mirada del hermano José María ( uno de los pocos que nos trataba como a seres humanos)…

Les clavó sobre las botas

mordiscos de jabalí.

En la lucha daba saltos

jabonados de delfín.

Bañó con sangre enemiga 

su corbata carmesí,

pero eran cuatro puñales

y tuvo que sucumbir.

 

(El video:

https://vimeo.com/73122792)

 

4 comentarios sobre “CUARENTA AÑOS DEL ASESINATO DE GERMÁN RODRÍGUEZ”

  1. Como siempre, Vicente: claro, conciso y con pleno acierto.
    Suscribo lo que dices y yo también recuerdo aquellos sanfermines que viví en directo en Iruña.
    Aún recuerdo la ciudad tomada por los antidisturbios que primero te atizaban y luego te pisaban (ni te preguntaban). Eso sí, los antidisturbios también lucían el pañuelo rojp (luego me dijeron que era el correspondiente al grupo que estaba en Logroño).
    Se dice que nadie recuerda a Germán (nosotros sí) pero en realidad el monolito levantado en el lugar de su asesinato, recibe puntualmente atentados y pintadas, o sea que todavía hay quien quiere que sepamos que ahí siguen los mismos.
    Por apuntar algo para quien quiera mayor información del ataque fascista de aquellos días, recomiendo la lectura (con numerosas fotografías) de “Errudunei Zigorra – Castigo a los culpables”, donde aparecen las fotos con el comisario Rubio a la cabeza y pistola en mano, dentro de la plaza de toros.
    también “German : herriak ez du barkatuko”.

  2. La policia, aguardaba acantonada en los bajos de la plaza. Vinieron otros polis desde Miranda de Ebro… El certero disparo en la frente pudo salir en Roncesvalles de las oficínas de la CAN. Dos veces han volado su estela de bronce y otros cuantos años quitada por aquellos gobernantes que ocultaban el monumento fascista, con laureada incluída; despues de asesinar a 3.500 Navarros y Navarras… ” German: herriak ez du bakartuko “. Impensable olvidar.

  3. Venía a las citas en motocicleta. Siempre dispuesto, como buen militante, a cumplir con el trabajo de aleccionar y convencer, a veces, con vehemencia. Un buen día, no se presentó más. Como éramos tan clandestinos no supe, hasta pasados unos años, que había habido una ” equivocación adrede”, en el trámite de la cita primera.
    Acudí al lugar equivocado, me reuní durante meses con la persona equivocada y agradezco aquella ” confusión” me ayudó a ser crítica con los formalismos y a navegar contracorriente.

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