
Mi post anterior, 11-S: el día que ETB cayó al 4,9%, ha tenido una repercusión inesperada. Unos me insultaban gravemente («ultra católico», «cura fracasado», «tonto», «manipulador»…), otros me apoyaban y algunos, entre Pinto y Valdemoro, me pedían cordialmente rectificar algunos extremos de mi escrito. Voy a hacer dos cosas: rectificar y ratificar.
Lo que debo rectificar:
No es cierto que “Radio Euskadi haya desplazado a Nueva York durante cuatro días a todo un equipo profesional, capitaneado por Dani Alvarez”. Realmente solo viajó el conductor de Boulevard. Pido disculpas por este dato erróneo.
No es cierto que el desplazamiento de Radio Euskadi a Nueva York produjera “costes técnicos, conexiones de satélite y gastos telefónicos”. Las conexiones solo precisaron el uso de las líneas microfónicas de la corresponsalía. Pido disculpas por el dato señalado.
No es cierto que los costes del desplazamiento de Radio Euskadi costaran una cantidad de “seis dígitos”. A falta de conocer los datos oficiales es muy posible que la cifra sea mucho menor. Pido disculpas por la exageración y el pésimo cálculo.
Los datos erróneos apuntados venían a desvirtuar el fondo de mi argumento sobre el que ahora quiero insistir. Señaladas las mentiras, vamos ahora a las verdades.
Lo que debo ratificar:
Es de todo punto inadmisible que Radio Euskadi emprenda un viaje a Nueva York, con el coste que este implica, en medio de:
• una crisis económica brutal que está exigiendo a las autoridades recortes del gasto público, incluso en áreas tan sensibles como la Sanidad, la Educación y las ayudas sociales, los últimos impulsados por la consejera Zabaleta tras un pacto vergonzante con el PP.
• un plan drástico de despidos en EITB, cifrado en 190 trabajadores, impulsado por la consejera Urgell y del que tienen noticias fiables tanto la dirección general del ente público, como, después de que DEIA informara de estos recortes, la representación sindical de la radiotelevisión vasca.
• la previsión de un cierre inminente de las instalaciones de Miramón, cuya baja actividad en los últimos años ha dado excusas al Gobierno de López para forzar ahora su clausura.
Programar un viaje a Nueva York en estas circunstancias constituye un insulto a la plantilla profesional de EITB y un pésimo ejemplo de nula prudencia en el gasto para la ciudadanía vasca. Con todo lo que está cayendo, el viaje a Nueva York es un acto ANTIESTÉTICO, un gesto de burla, que se ampara y excusa en razones informativas más que discutibles.
El desplazamiento a la ciudad de los rascacielos en la actual y dramática coyuntura económica es IRRESPONSABLE, por los efectos desmoralizadores que tiene para la sociedad vasca. Una radio pública no puede alejarse de los sentimientos, problemas y necesidades de la comunidad a la que sirve, provocando gastos inútiles.
El envío de Dani Alvarez durante varios días para cubrir el aniversario del 11-S en Nueva York es INDIGNO de un medio público que se encuentra en situación de extrema debilidad financiera y sobre el que pesa un recorte masivo de plantilla. ¿Qué vale más, el supuesto interés informativo o la dignidad del medio y la necesidad de ser austero y mesurado? Para mí, no hay ninguna duda de que la prioridad está en la dignidad antes que en el resplandor de una efeméride. El periplo de Álvarez en nueva York es un error de concepto, una barbaridad esencial, siempre que no olvidemos la situación general de Euskadi y la particular de EITB.
Estos eran y son los argumentos de mi crítica a la decisión de EITB de entrar en semejante despilfarro en tiempos de exigible sobriedad. Las cifras y los medios señalados eran erróneos y mal calculados; pero la decisión de enviar a Nueva York a Radio Euskadi es, por lo señalado, una barbaridad.
¿Usted piensa, a pesar de la crisis y de la espada de Damocles que pende sobre las cabezas de los trabajadores de EITB, que está justificado, por razones informativas extraordinarias, el viajecito de marras? Bueno, es su opinión; pero usted por eso no merecería administrar ningún presupuesto público, ni a mí se me ocurriría poner en sus manos la dirección de mi empresa. Es usted un Zapatero. Usted tiene alma de arruinador.
Si Radio Euskadi tuviera realmente interés en servir a la sociedad vasca, se afanaría en hacer una radio competitiva y plural, lo que no es desde que el pacto antinacionalista PSE+PP decidiera desnaturalizar la radiotelevisión pública. Radio Euskadi tiene, sin necesidad de incurrir en viajecitos inútiles, muchas oportunidades de mejora de su gestión y de sus resultados de audiencia. Nada ha hecho al respecto, sino todo lo contrario.
Pero esta forma de entender y administrar la radiotelevisión pública vasca al servicio de nuestra sociedad no cuesta dinero, ese no es el problema: cuesta talento y honestidad en la dirección política del ente. El problema es el diseño político de la actual dirección, su malvado criterio para hundirla.
Mi respeto para la gente que trabaja honestamente en EITB y mi repudio para los directores y politicos que la están asesinando.