
Un libro , en fin, que puede ayudar a iluminar el viaje personal de cada cual, si alguno de los relatos logra activar esa fricción que debe generar toda buena ficción…
Bajo este título ciertamente poético se acoge una treintena larga de relatos de Aurelio Gutiérrez Cid ( Bilbao, 1971) a quien conozco desde que participó en la Letra Eskola del Azkuna Zentroa , dirigida por la escritora Mónica Crespo.
Volví a encontrarme con Aurelio en el Taller de Relato Breve del Aula de Cultura de Leioa y ya para entonces había refinado y mucho su estilo, según pude comprobar en las intensas sesiones que compartimos y sobre todo con ocasión de la publicación de su obra Nueve loros y quince colibríes.
Entre estos encuentros, Aurelio me ha ido enviando sus escritos y yo los he comentado en la medida de mis posibilidades, ya que siendo él un narrador muy particular tanto en relación a la temática como al tratamiento literario, casi siempre me he sentido muy limitado desde mi condición general de ensayista. Aun así , la vena poética que asoma en muchos de sus relatos, esa apuesta por dejar decir un tanto libremente a las palabras, me ha resultado más accesible desde mi humilde y limitada vocación haikista.
El libro que ahora presenta, El peso de la luz (UNO editorial, 2025) ,gira sobre dos ejes fundamentales. Así, por un lado, da cuenta del desasosiego vital, que acaba por tener un reverso positivo, y, por el otro, y probablemente muy relacionado con el anterior, sobre un asunto que siempre suscita controversias emocionales como son las fiestas navideñas, unas celebraciones ambivalentes en las que una tristeza subliminal, fruto del recuerdo del paso ritual del tiempo, se combina con la ternura de los encuentros familiares y la ilusión por las aspiraciones del futuro.
No puedo finalizar este breve apunte sin señalar que me han gustado particularmente los relatos sobre la experiencia de la Navidad – magníficos en mi opinión, los titulados Caramelos, Christmas en la cabeza, o El último Papá Noel – aunque aquellos de un registro más severo- como, por ejemplo, La Lucha , Vidrieras no abatibles o El verdugo -se han resuelto hábilmente utilizando un humor negro en ocasiones en el límite del surrealismo.
Un libro , en fin, que puede ayudar a iluminar el viaje personal de cada cual, si alguno de los relatos logra activar esa fricción que debe generar toda buena ficción…
(c) by Vicente Huici Urmeneta








