ALCÁNTARA ( Manuel)

Hacía tiempo que ya no se veía su columna diaria, prieta y la vez saltarina, en la última página. Y lo que era un presagio se ha convertido en un hecho : Manuel Alcántara, el último de los grandes columnistas, ha muerto a los 91 años.

Compañeros (y compañeras, of course) y colegas han mostrado su admiración ante un samurai de las palabras que entrenaba cada tarde y que siempre lograba ganar el último combate. Sin parar. Hasta llegar a escribir unos cuantos – muchos – miles de artículos. Como Larra, como Camba, como Gaziel…También como Umbral.

David Torres ha dicho que “por culpa de tanta profusión, de tanta hemorragia diaria, nos quedamos sin una novela o un libro de memorias”, y ha dado en el clavo en clave de teología negativa, pues quien ha nacido para la copa corta , como los dry-martinis que tanto le gustaban a Alcántara, no debe probar el trago largo. De aquí también el tema y el matema en su condición de poeta. La cuestión reside más bien , ya lo dejó caer aquel griego egregio, en conocer y en conocerse. Y así lo ratificó Roland Barthes en La preparación de la novela , ese libro que nunca dejo de recomendar a los lletraferits de todo pelaje: Talento: conocimiento de aquello en lo que se es bueno, un límite del que no se debe salir, rehusando incitaciones venidas del momento, de la moda, de un capricho, de un antojo o , lo peor de todo, de una ilusión de sí mismo.

En la limitación está la felicidad, apuntaba también aquel anarquista de derechas que fue Josep Pla, otro amante de la copa corta ( de whisky, en este caso . Y tanto más la felicidad de los demás, una felicidad vinculada directamente al goce de un estilo más allá y más acá de las ideologías, como (me ) ha ocurrido y (me) seguirá ocurriendo ( scripta manent !) con Manuel Alcántara…

SACRED ( activities?)

De tanto hablar del cine que veíamos repetidamente en TVE durante las Semanas Santas franquistas, se me olvidó ayer hacer referencia a otro fenómeno peculiar de estos aciagos tiempos nuestros.

Y es el tal que a instituciones varias de diversa condición se les ha ocurrido organizar toda una serie de actividades lúdico- pedagógicas, unas para divertir, en su sentido etimológico, al personal vernáculo y transeúnte, y otras para recreo del infantil público y para que sus padres y madres puedan seguir trabajando toda vez que los establecimientos de estabulación – colegios y escuelas- están cerrados.

Y sin embargo, a la vista de lo que se puede ver, y dada la clave en última instancia severa de estos días sacros, no sé yo si no sería mejor que padres y madres aprovecharan este asueto para inculcar a sus lebreles costumbres como : a) saludar y despedirse; b) pedir por favor y dar las gracias; c) solicitar formalmente perdón tras alguna barrabasada ( aquí de paso y dadas las fechas se les podría contar la historia del infeliz Barrabás); d) abrir y cerrar puertas y ceder el paso; e) ceder otro sí el asiento en el autobús y/ o el metro a embarazadas y mayores bamboleantes…Así, para comenzar.

No será fácil. Es más, será difícil, porque a muchos ( y a muchas, of course) los usos anteriores – que antes se subsumían en una asignatura que se denominaba “Urbanidad ” – les parecen drásticamente obsoletos y en general son partidarios de una interpretación, tan inconsciente como sui generis , de la traída y llevada ” socialización del sufrimiento “.

Al respecto, ya sólo puedo añadir como estrambote, que mi señora esposa ( a.s.s.s.n.) me reenvió también ayer la fotografía de un cartel de un bar ( vid. supra)que decía : “TODO AQUEL NIÑO QUE ESTÉ SIN SUPERVISIÓN PATERNA/MATERNA EN ESTE BAR, SERÁ INVITADO A 3 RED BULL PARA QUE LUEGO LE AGUANTEN EN CASA “.

El “aviso” es de escalofrío, isn´t?. Pues eso, que diría un Umbral.

SEMANA ( y santa)

Abro el periódico por la última página. Es una costumbre que heredé de uno de mis, llamémosle, guías espirituales y que sólo rompo con La Vanguardia, en cuyo caso voy directamente a la columna de Quim Monzó, que siempre es capaz de hacer trascendente lo aparentemente intrascendente en medio de tanta trascendencia.

Me encuentro con una oferta televisiva muy curiosa. Por un lado se me ofrece la historia de Thor ,un arrogante guerrero que por designio paterno debe luchar contra las fuerzas ” más ocuras de Asgard” (sic). También puedo elegir entre una película en la que “la Tierra está siendo invadida por unos alienígenas que pretenden hacerse con los océanos para utilizarlos como fuente de energía ” ( sic, too) u otra , titulada The Amazing Spider- Man, en la que “Peter, que , como la mayoría de los adolescentes está intentando descubrir quién es, termina por reconocerse como Spiderman…” ( sic, too, too)

Cierro el periódico. ¡ Y luego dirán que esto de la Democracia no es sino una continuación del Franquismo! Desde luego quienes lo dicen no tienen ni idea de lo que era una Semana Santa de aquellas. Los cines cerrados, las iglesias permanentemente abiertas con los cristos, las vírgenes y los santos ( y santas, of course) tapados con paños morados ( nada que ver con los repúblicanos, ¡eh!), la cantinela circular de los tambores lejanos de las severas cofradías de encapuchados, y en la televisión, en la única televisión que había, la reposición exacta, sistemática, regular, obsesiva, de la tragedia de Ben – Hur y de la epopeya de Los diez Mandamientos con aquel siempre transido Charlton Heston.

Aún así, parece que los hay que añoran aquellos tiempos que, por cierto, a pocos números que se hagan duraron menos que estos, y por ellos ( y ellas, of course too) volveríamos a la televisión única de la patria única para la familia única…No se han dado cuenta de que estamos en la época de Netflix, de las matrias y de la monoparentalidad optativa…

FURIAS (naturalísticas)

A la vuelta de Madrid, esa ciudad en cuyas Cortes querían los carlistas que entrara El Rey Don Carlos, leo en el avión que la visita a uno de los lugares más encantadores de estas tierras norteñas, el nacedero del río Urederra, en el contrafuerte de la sierra de Urbasa, es ya poco menos que imposible debido al gran número de excursionistas. Y esto, hasta tal punto, que el gobierno de Navarra ha debido establecer un sistema de control- con la consiguiente solicitud electrónica- permitiendo tan solo…¡400 visitantes diarios!

Cierro el periódico y me quedo pensando mientras recorro con la mirada las colinas rojizas y los verdes cultivos riojanos desde la ventanilla: este a modo de furia naturalística, bien adobada por varias multinacionales que proporcionan calzado matizado, pantalones multiuso, ternos y plumíferos varios, cuando no bicicletas ad hoc o incluso , si fuera necesario, motocicletas montañeras o eso bichos rampantes que se denominan quads, y, por supuesto docenas de artilugios electrónicos que miden, suman, orientan y comunican, esa furia, digo, es ciertamente reciente por más que uno ( o una, of course), se empeñe en encontrar en ella, una vez más – en esto somos especialistas- , alguna “tradición”.

Pues hasta hace bien poco, la naturaleza y lo natural en general era considerado como incivilizado y peligroso, y como dice Alain Roger en su Breve tratado del paisaje, cualquier campesino de principios del siglo pasado ” trataba de locos a todos los amantes de las montañas” y el mismo Oscar Wilde pensaba al respecto que “donde el hombre cultivado capta un efecto, el hombre inculto atrapa un constipado” . Hasta el mismo Erasmo de Rotterdam, ya en el siglo XVI ,en uno de sus Coloquios afirma por boca de uno de sus personajes, si no recuerdo mal, que ” no a todos les es agradable la vista de las flores y prados alegres, ni las fuentes y ríos…”

Nada, por supuesto, tiene que ver lo que estoy comentando, con ese respeto básico y fundamental por la Naturaleza que hoy en día ya casi puede implicar nuestra misma supervivencia. No , yo he hablado de ” furia”, de ” furia naturalística”, de esa desmesura acaparadora que al cabo puede que no sea sino otra manera de destruir campas, montes, ríos y glaciares con la excusa del deporte, la pedagogía o la contemplación…

AGUSTÍN (García Calvo)

Muy recto y muy serio ,Agustín García Calvo observó con detenimiento cómo el camarero dejaba ante él una lubina a la sal. Sin moverse, dijo con voz profunda: ” Pero yo había pedido un chuletón…¡ Es que no coincide ni un fonema!”

Esta anécdota me la recordó hace unos días el periodista Carlos de Agustín a quien conocí precisamente con ocasión de la entrevista que le hizo a García Calvo tras su intervención en un Curso de Postgraduación que yo había organizado en UNED-Bergara. Tras la grabación, nos fuimos todos a comer al restaurante Zumelaga que por entonces frecuentábamos.

Agustín había venido acompañado de su inseparable Isabel Escudero, y su intervención había sido motivo de una larga discusión desde su mismo título que no era sino Historia contra Tradición , Tradición contra Historia , y como todo acontecía en 1987, su punto de vista escarneció a los tirios y troyanos del momento: no en vano todavía circulaba su Manifiesto de la Comuna Antinacionalista Zamorana en la que declaraba la guerra literaria a la Patria, al Estado y al Capital. Su beligerancia no cesó con los años y buena prueba de ello fueron obras como Contra la Paz. Contra la Democracia o Contra el Tiempo , ambas de 1993.

Aún así, y acaso por el pedigrí que le había otorgado su antifranquismo- había sido expulsado de su cátedra en 1965 , junto a Enrique Tierno Galván y José Luis López-Aranguren por prestar su apoyo a las protestas estudiantiles de la época – y debido , sin duda, a su ingente y espléndida obra, fue aceptando poco a poco las dádivas que el mismo Estado que tanto había criticado le ofrecía, como el Premio Nacional de Ensayo ( 1990), el Premio Nacional de Literatura Dramática ( 1999) o el Premio Nacional de Traducción ( 2006).

Agustín García Calvo murió en 2012, a los 86 años de edad. A pesar de las polémicas fue otro grande- un homenot, que diría Josep Pla. Como Rafael Sánchez Ferlosio, que falleció hace poco tiempo y cuya figura me ha recordado a la del propio Agustín y al episodio de la lubina perdida y hallada en el templo…del lenguaje.

( Escrito en una mesa que da a la Glorieta de Bilbao en el renovado Café Comercial, de Madrid)


MADRID ( una evocación republicana)

Madrid, de nuevo. A primera hora, recorro  los lugares en los que se desarrolla mi impublicable  Plaza de Santa Ana,  y recalo al cabo en  la plaza que le da título. En la Cervecería Alemana  hay un treintañero de barba larga y tupida,  emborronando unas cuartillas cuando no dándole a las teclas de un ordenador portátil. Se adivina que es un lletraferit con un gran deseo de dejar de ser un escritor de provincias.

Mientras me  tomo un café con leche largo de café, abro el dietario Notas para Silvia de Josep Pla, por el capítulo titulado “Madrid. El advenimiento de la Républica”, y leo  los párrafos correspondientes a las seis de la tarde del 14 de abril de 1931, cuando  Miguel Maura le acompañó a Manuel Azaña a la sede del Ministerio de la Gobernación :  ” Llegaron, así, a la Puerta del Sol. Cuando la multitud reconoció a Maura, le ovacionó. Bajaron del coche frente al portal del Ministerio. La gente les abrió paso. Ante la puerta, solicitaron entrar. Apareció en el portal un oficial de la Guardia Civil: – ¿Desean los señores…?– preguntó. –Somos el Gobierno Provisional de la República“- contesto Maura, rígido, estirado. El oficial soltó un grito y la guardia formó. El primer paso estaba dado. Azaña, pálido como un muerto, se secó el sudor de la frente…”

Levanto la cabeza. El joven barbudo continúa escribiendo sin parar. Supongo  que  en su momento ( ¡ Ah, bendito kairós ! ) saldrá  a la palestra y se dará a conocer y, entonces, recordará, por él y por muchos ( y muchas, of course) como él , esas horas en las que la pose era tan importante como el exposé. Y, sin embargo, el escritor de provincias quizá seguirá siendo un buen escritor  que, además, habrá hecho  provincia hasta de  la Capital, como le ocurrió a Josep Pla…

REQUETÉ ( o bajo la boina roja)

“¿ Quiénes eran los requetés, tío Vicente?” Mi sobrina tiene un examen de Historia Contemporánea. ” Los requetés eran los voluntarios que apoyaban militarmente al Partido Carlista “

Y ella :”Pero, ¿ por qué se llamaban requetés?” Y yo: ” Hay varias interpretaciones, pero la más admitida es que se debe a que en las Guerras Carlistas del siglo XIX, iban tan mal vestidos que la gente les cantaba ” Soldado, tápate, que se te ve el requeté ” , o sea el culo” ( Risas por ambas partes)

Cuando he colgado el teléfono me he dado cuenta de que todo lo que sé sobre el Carlismo, lo he tenido que descubrir por mí mismo, más allá de los libros. Y sin embargo lo tenía muy cerca. A decir verdad, me rodeaba.

Un día descubrí una boina roja y un viejo mauser en el desván de la casa de la Rochapea de mi abuelo Vicente. En otra ocasión mi madre se sorprendió de que en el campamento al que solía ir en verano, y que organizaban los Hermanos Maristas junto con la OJE en la Ulzama, hubiera aprendido , además del Cara al sol, el Oriamendi, y me prohibió cantarlo en público. Todavía lo recuerdo perfectamente: “¡Por Dios, por la Patria y el Rey, lucharon nuestros padres, por Dios, por la Patria y el Rey lucharemos nosotros también! Lucharemos todos junto, todos juntos en unión, defendiendo la bandera de la Santa Tradición…”

Más tarde,por casualidad, me enteré en una conversación con unos primos de que su abuelo había sido el dirigente carlista más conocido de Pamplona, y , poco después, que a mi abuelo Ataúlfo, miembro destacado del PNV, le había salvado el pellejo Ignacio Baleztena, asegurando que era de comunión diaria. Y también, escuché entre susurros, que otro tío, por parte de mi madre y reconocido alcalde y diputado, se había apuntado al requeté días antes del 18 de julio de 1936, con la condición de no ir al frente del Norte para no matar a “ningún hermano vasco” .

Nunca he llegado a comprender este silencio programado y fielmente mantenido en mi familia durante muchos años, y tanto más por cuanto el final de la Guerra Civil les había colocado, aún con matices, en el lado de los vencedores. ¿ O es que, en realidad , no habían vencido?


LA BUREBA ( y los cerezos en flor)

La Lora y la Bureba, comarcas de Burgos, siempre me han evocado a La Alsacia y La Lorena.

Y no, no estoy hablando, por supuesto, de Geografía, ni tampoco de Historia: ya sé que en La Lora no se fabrica cerveza ni hay una cuenca de carbón ( aunque durante el franquismo parecía que iba haber…¡ petróleo! ), ni es reivindicada sistemáticamente por los gobiernos alemanes y franceses. No. Creo que se trata más bien del ritmo de su pronunciación, de la rima en asonante y de una asociación que une a ambas díadas en ese mundo insondable de lo etéreo.

Pues, cuando yo tenía siete años, mi profesora , la solterona señorita Manso, que mantenía intacto en la pizarra desde años atrás un mapa de España dibujado con tizas de colores con las figuras y los nombres de los montes y ríos más importantes, nos hacía repetir una y otra vez la cantinela de las comarcas españolas, y yo siempre me entusiasmaba con lo de “La Lora y La Bureba”, olvidándome de las demás y ganándome unos secos golpes de regla en las puntas de los dedos.

Viene todo esto a que mi señora esposa (a.s.s.s.n.) me llevó ayer por la mañana a La Bureba para ver los campos de los cerezos en flor, que o se ven ahora o no se ven hasta el año que viene. Fuímos porque a ella le gustan mucho estas excursiones y también, supongo, en este caso, porque conoce mis ocultas inclinaciones japonesistas que hacen fermentar algún que otro haiku de vez en cuando – aprovecho para mentar aquí la reciente publicación de Basho. Poesía completa, de Beñat Arginzoniz.

Vimos pues los campos, dando lentamente la vuelta completa por el Valle de las Caderechas, parando aquí y allá, para sacar unas fotos, como si fuéramos unos Hokusai postmodernos. Y luego comimos, ya en clave totalmente occidental – había callos y manitas de cordero- en el Mesón Las dos Hermanas, en Salas de Bureba, a buen precio y mejor servicio.

Volvimos ya con el atardecer por carreteras comarcales, entre altos cañones y riachuelos que después se convierten en ríos…Y a mí me venía una y otra vez a la cabeza lo de “La Lora y La Bureba”, pero también aquello de “Floreces, viejo /cerezo. Remembranza/de otros días…”

VEGAN-ISMO ( y otros ismos)

Por lo que he oído en la panadería, las redes están que echan humo porque una influencer con un par de millones de seguidores ( y seguidoras, of course), una tal Yovanna Mendoza, alias ” Rawanna” , ha abandonado su militancia vegana, y lo más peor, como dicen en la Ribera, la han pillado…¡ comiéndose una lubina!

Por lo visto la alta traición por la que ya esta siendo fusilada electrónicamente se debe a que su dieta, que a más de vegana proclamaba la bondad irremediable de estrictos ayunos desintoxicantes en tandas de 25 días, se debe a que ha entrado en una fase polipatológica en la que se han sumado a) anemia, b) ausencia de menstruación, c) alteraciones de tiroides…y ¡ag!, d) hongos vaginales.

De manera que aunque el canon ad hoc señala el dogma mayor de abstenerse de comer carne y cualquier alimento de origen animal, incluyendo la leche, los productos lácteos y todos sus derivados, los huevos y productos elaborados por animales, como por ejemplo la miel, la susodicha ha tenido que recurrir a un chute proteínico animálico con el recurso de última instancia del pescado , ya que la lubina, por ejemplo, salvo habilidad muy particular, no te puede mirar a los ojos y decirte lo de ” Tu quoque fili mi !”.

El caso, y el “estudio de caso” que se podría hacer ( y que , por cierto, salvo por lo de los hongos vaginales, se podría atribuir a un por ejemplo Yovanno , alias ” Rawanno” ) no es sino una muestra más del deseo de salvarse-en-general al que , al parecer, es tan proclive la especie humana desde sus orígenes, que no ha cesado de elaborar concienzudos ismos flagelantes para dar sentido al tránsito vital de estos “seres de un día” que decían los griegos, tal y como, precisamente, consignó E.R. Dodds, en su libro Los griegos y lo irracional.: “Cualquier cultura de culpa puede suministrar un terreno propicio al desarrollo del puritanismo, puesto que crea una necesidad inconsciente de auto-castigo que el puritanismo satisface “.

Por lo demás, yo prefiero seguir el consejo de Grande Covián: comer de todo en plato de postre…(Aunque no siempre lo puedo cumplir)

RECITAL ( de mala educación)

Como todos los años he acudido al recital de fin de trimestre de la Escuela de Música en la que aprende piano mi hija.

Al comienzo de la sesión, la sala estaba muy concurrida y, quizá debido a que algunos de los músicos no tenían más de cinco años, se ha mantenido un silencio respetuoso, finalizando cada actuación con un fuerte aplauso.

Al pasar a los pre-adolescentes, el público ha comenzado a disminuir: cada padre o madre implicado ,se levantaba de su asiento, grababa en video la actuación de su lebrel y abandonaba la sala en cuanto finalizaba la actuación. Por lo demás, y a pesar de las advertencias del programa de mano , entre tanto, no cesaban de hablar en voz alta, de gesticular ostentosamente y de dejar correr de aquí para allá a sus criaturas de menor edad.

Con la llegada de los jóvenes, la sala ya casi se ha quedado vacía. Salían los músicos de uno en uno entre tímidos aplausos del profesorado y de algún familiar, actuaban y, haciendo un amago de saludo , abandonaban el escenario rápidamente.

En recitales anteriores, al finalizar el acto, solían presentarse en grupo todos los artistas para hacerse la típica e histórica “foto de familia”, pero en esta ocasión, dada la desbandada general, la presentadora ha optado por un agradecimiento escueto y formal.

A la salida de la Escuela de Música, dirigiéndome con paso lento hacia casa , he estado pensando si estos padres y madres que sólo van a grabar en video a sus hijos e hijas y a los que les parece que todo lo demás y todos los demás , sobran, hasta el punto de no saber guardar el mínimo silencio, e incluso de marcharse sin respetar los descansos en cuanto ha finalizado la actuación de su descendiente, si estos padres y madres, digo, se quejarán luego de la mala educación que campa a sus anchas, o si por el contrario, como parece que ocurre en un centro educativo privado no concertado, esa “mala educación” manifiesta forma parte de la ” distinción” ( en el sentido de Pierre Bourdieu) que pretenden conseguir para sus hijos…