Fallo del III Premio Cafés Gosoa de Relato Corto

El pasado 1 de Octubre, Día Internacional del Café, en las instalaciones de, Cafés Gosoa, empresa familiar fundada en Bilbao en 1924, se concedieron los Premios de Relato Corto coorespondientes a su tercera edición.
La filosofía de este Premio persigue realzar la tradicional asociación del café con la cultura, robusteciendo el sabor y aroma que mutuamente se prestan en su centenaria andadura lúdico-intelectual, sin que medien otros intereses que el placer y la satisfacción de cuerpo y mente en plena armonía creativa de autor y público.
De esta guisa, la distinción otorga a la persona designada como ganadora del Premio Cafés Gosoa, su peso en café, para que lo deguste en familia, con amigos y entre buena compañía durante meses, además de publicarle su relato en edición comercial de cara a su distribución gratuita, concederle un lote de cincuenta ejemplares para su particular difusión, y agasajarle con una comida.
Lo peculiar del premio requiere igualmente una simpática ceremonia consistente el el pesado previo de la persona premiada en la báscula de la empresa a fin de determinar los kilos que le corresponden en premio.
El Premio Cafés Gosoa de Relato Corto en modalidad de euskera y castellano se convoca en Enero; el plazo para la recepción de ejemplares finaliza el 31 de Mayo y el fallo del jurado se da a conocer el 1 de Octubre coincidiendo con el Día Internacilnal del Café. Cada edición establece un tema conductor que sirva de motivo e inspiración que para esta tercera edición ha sido “La luz del café” y para el 2019 será “Café y Jardín”.
Los galardones de este 2018 han recaido en:
III Premio Cafés Gosoa de Relato Corto (euskera) Berotegi efektua, de Iñigo Legorburu Arregi
III Premio Cafés Gosoa de Relato Corto (castellano) Argi, de Eduardo Solana Hernández
En ediciones anteriores los galardonados han sido:
I Premio Cafés Gosoa de Relato Corto (euskera) Unai Villena
I Premio Cafés Gosoa de Relato Corto (castellano) Emma Pérez Méndez
II Premio Cafés Gosoa de Relato Corto (castellano) Luis Rossetti

DBP: Brizna

Brizna, parece palabra prima-hermana de Cripta: de una parte su llaneza, bisilabilidad y vulgar terminación en la primera vocal, a priori, no la facultan para su ingreso en el DBP; de otra, su alta consonanticidad constituida por una traba (br) seguida de una falla (zn) la hacen en este sentido atractiva. Sin embargo, en su caso, a diferencia de Cripta, el motivo que la hace merecedora de ingresar en tan distinguida Institución lingüística, no obedece únicamente a estos dos rasgos que embellecen el término, sino a la presencia de un marcador como es iz.

En el caso de Brizna, la traba (br) introduce en el lexema el quiebro semántico requerido para entender su singularidad sea hierba, cabello o cualquier metáfora que emplee su vocablo, pues no hay brizna sin separación del conjunto al que remite su ser. Que esta presencia de la traba no es caprichosa lo demuestra el hecho de que en distintos sinónimos de brizna aparece igualmente la traba como por ejemplo en Hebra o Fibra, si bien, estas otras voces están muy lejos de poder ingresar en el DBP, por razones obvias.

Brizna, contiene además una falla (zn) cuya suavidad introduce delicadeza en el abismo que se abre entre una sílaba y la siguiente, de ahí, que su presencia siempre esté relacionada con palabras tiernas y entrañables como osezno.

La conjunción en la misma palabra de una traba evocadora del brusco quiebro necesario para percibir una brizna con una falla que detiene el tiempo para alimentar su significado de delicadeza, genera en la psique una tensión dialéctica entre el Tanathos y el Eros que damos en llamar Efecto Frankenstein, por la imagen del monstruo con la niña y la margarita, que sólo se resuelve favorablemente por la presencia de la vocal mediadora i en unión a la z.

Sobre las bondades de la tercera vocal y aún de la consonante z, ya hemos tratado en términos como Colibrí o regaliz. Sea entonces, que en esta ocasión, centraremos nuestra atención en un marcador como –iz-.

Denomino Marcador a todo conjunto que sin ser lexema, sufijo, prefijo, interfijo o cualquier otro motivo de significado, aparece reiteradamente en distintas voces detectándose que las mismas guardan relación respecto a una cualidad. El marcador iz, que aquí observamos en Brizna, también aparece en rizo, pellizco, matiz, pizca o sin ir más lejos llovizna que reproduce hasta la falla. Si atendemos bien a sus significados, estas voces aluden a cosas pequeñas, frágiles, al detalle o delicadas. Es verdad que puede aducirse que un tapiz es grande, pero en su caso la presencia de –iz responde al cuidado y sutileza con que se confeccionaban los tapices desde la antigüedad, a mano con hilos muy finos. En cualquier caso, la i que tiene la propiedad de introducir la pequeñez en este caso además suma su capacidad de incidir sobre el significado y en el caso de Brizna se decanta por la z que le sigue en lugar de por la r que le precede, liberando la tensión ante dicha por el deslizamiento que imprime toda z en mitad de palabra.
Por lo demás, sucede que Brizna comparte todas sus letras con otra palabra bella como es Barniz, la cual responde a los mismos criterios de selección por su traba y terminación que alude a la naturaleza propia del elemento designado, cual es, una materia sutil que se aplica con finura sobre otra a la que embellece.

Cripta

Dada su llaneza de pronuncia y vulgar terminación en la primera sílaba, nadie en principio pensaría en esta voz como candidata a incorporarse al DBP y sin embargo, una cualidad la designa en castellano como palabra de singular belleza, a saber: su consonanticidad, o alto contenido consonántico que la infiere distinción por su complejidad; en esta consonanticidad aparece una traba “cr” y lo que denomino “Falla” que acontece cuando dos consonantes colindantes aparecen separadas en sílabas distintas, imprimiendo su coincidencia un Abismo fonético por el que discurren a velocidad neuronal encriptadas evocaciones coincidentes e incidentes en el inconsciente del hablante en su manejo. En este caso de la Falla “pt”.
Como quiera que en entradas anteriores del DBP nos hayamos explayado suficientemente sobre las distintas Trabas, es hora, antes de proseguir, de establecer científicamente algo sobre las Fallas consonánticas:
Lo primero, es distinguir en qué casos estamos ante una Falla y cuando simplemente ante un pliegue. Son muchas las voces que en su composición contienen consonantes colindantes pertenecientes a sílabas distintas. Estas son fallás únicamente cuando su presencia en la palabra hace aparecer un Abismo entre las sílabas; cuando no lo hacen les decimos pliegues. Para comprender la diferencia pondré varios ejemplos de cada caso:
Hablamos de Pliegue en palabras como arco, arte, disco, salto, alma…donde no se aprecia nada distinto a lo que es la natural separación que nos permite hablar de sílabas y como se puede observar, no imprimen belleza a los términos.
Hablamos de Fallas, en palabras como Inyección, ábside, acto, ignorante, dintel…en las que se aprecia cierto vacio entre las sílabas, una oquedad mayor que la indispensable para hablar de sílabas. De este fenómeno el hablante es consciente y pone cuidado en su correcta pronunciación.
Si la traba posee la capacidad, primero, de detener el tiempo por contracción para ipso facto soltarlo al objeto de provocar satisfacción en el hablante que la pronuncoia o escucha, la Falla consonántica, igualmente detiene el tiempo, mas, esta vez, permitiendo la contemplación de un instante fugaz en que la nada lo inunda todo forzando a un esfuerzo por engarzar una sílaba con otra, cosa que al lograrlo, descarga emociones sinápticas positivas que refuerza su recuerdo.
Este recuerdo provocado por la consciencia del hablante educado en su correcta pronuncia, convierte automáticamente a la palabra con falla en candidata al DBP, pues es rara la voz que conteniendo una falla no sea susceptible de ser apreciada en su belleza. Evidentemente, la mayoría no pasan el objetivo control de calidad con el que aquí nos pronunciamos sobre el particular, debido a que sus defectos lastrasn su candidatura, pero es dificil hallar palabras con falla que sean feas o insulsas, así al DBP podrán incorporarse Ábside o Dintel.
En la “Cripta” encontramos agazapada la traba cr cuya función es recoger su significado a nivel profundo, como sucede en crisálida, crustáceo, cráneo…para acto seguido, como traba que es, expulsarlo con placer freudiano, tarea que se ve reforzada por la falla pt que catapulta todo contenido semántico del término como sucede con aptitud u óptimo. Es gracias a esta observación que comprendemos mejor el sentido griego de “Kryptos” como algo oculto, más en el sentido de escondido que de desconocido y en consecuencia, susceptible de ser descubierto que no es baladí la deferencia en el empleo de “críptico” respecto a “cifrado”, en cuanto a nivel de seguridad.
Es así que, en “Cripta”, la ocultación de su traba cr se tensiona con la falla de su pt, provocando en el acto comunicativo que el hablante la prefiera a cualquier otra, que como bodega, sótano o la misma gruta que deriva de ella, compitan en oscuridad, profundidad y ocultación.

El Romanticismo Iniciado

Ya ha salido a la venta mi nueva obra de Masonería con el título EL ROMANTICISMO INICIADO. Es un trabajo independiente, pero continuador de la tarea emprendida con LA ILUSTRACIÓN INICIADA. A continuación reflejo los datos de interés:

Título: El Romanticismo Iniciado
Editorial: Masonica.es
Autor: Nicola Lococo
PvP papel: 13 euros
PvP Electrónico: 5 euros

ISBN
978-84-948021-3-3
Depósito legal
AS 03734-2017
Páginas
210
Ancho
14 cm
Alto
21 cm
Fecha publicación
23-12-2017

Contenido:
PRÓLOGO de José Miguel Jato 11
INTRODUCCIÓN 15
STURM UND DRANG: ROMANTICISMO Y MASONERÍA 25
Friedrich Gottlieb Klopstock (1724-1803) 26
Matthias Claudius (1740-1815) 32
Johann Gottfried Herder (1744-1803) 37
Gottfried August Bürger (1747-1794) 44
Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) 48
Friedrich Maximilian Klinger (1752-1831) 79
Johann Christoph Friedrich Schiller (1759-1805) 79
Zacharias Werner (1768-1823) 101
Fiedrich Von Schlegel (1778-1829) 103
Adelbert von Chamisso (1781-1838) 107
Friedrich Ruckert (1786-1866) 113
Heinrich Heine (1797-1856) 119
Robert Burns (1759-1796) 132
William Wordsworth (1770-1850) 141
Walter Scott (1771-1832) 146
George Gordon Byron (1788-1824) 152
Edward George Earle Bulwer-Lytton (1803-1873) 156
François-René Chateaubriand (1768-1848) 160
Stendhal (1783-1842) 167
Eugène Sue (1804-1857) 171
Gérard de Nerval (1808-1855) 176
Aleksandre Sergevic Pushkin (1799-1837) 182
Vittorio Amadeo Alfieri (1749-1803) 190
Alberto Lista (1775-1848) 194
José de Espronceda (1808-1842) 200
BIBLIOGRAFÍA 205
Obras de consulta 205 Fuentes 206 Fuentes de Internet 207