El Gobierno del PP criminal, delincuente, sinvergüenza, canalla, ladrón, corrupto, facineroso, malhechor, gangsteril, terrorista, abusador, mentiroso, sádico, mezquino, ruin, simulador, estafador, ratero, insultante, ofensivo, avieso, perverso, malvado, pérfido, inútil, ineficaz, improvisador, descordinado, maquinador, diabólico…no es.
Categoría: General
Sobre el Tiranicidio. Encuesta
¡NO SERÁ USTED DE ESOS CANALLAS QUE ESTÁN EN CONTRA DEL BUEN TIRANICIDIO PORQUE LES CONVIENE, VERDAD?
El Instituto ´Patafísico de estudios Pánfilos asociado secretamente a la Internacional Situacionista de la Espiral, de la que este Blog Inútil Manual es mero instrumento de difusión, como igualmente lo son la Editorial Publicaciones Pánfilo y la Revista Panfilia, tras trabajar soterradamente durante más de una década tiene a bien darse a conocer al mundo por medio de esta encuesta para recabar información fidedigna que pueda contrastarse con los estudios a priori realizados en los cuales se especula con la posibilidad de que más del 94,6% de la población vería con buenos ojos el Tiranicidio, Magnicidio, o como se le desee llamar a quitar de en medio a los opresores del Pueblo sin juicio previo.
Para que su respuesta sea publicada y debidamente computada, usted primeramente habrá de responder monosilábicamente a la cuestión planteada con un ¡Sí! O un ¡No! Hecho lo cual, podrá acompañar su respuesta de la reflexión que desee.
El precio del silencio
Normalmente los articulistas vamos detrás de los acontecimientos, a lo más, al hilo de los mismos, aventurando hipótesis de ulteriores desarrollos, pero siempre tomando como base lo ya sucedido. Pues bien, la columna que ahora mismo redacto, es el premio de consolación que me queda después de haber pergeñado durante todo el fin de semana una pieza ingeniosa sobre lo que yo personalmente haría de encontrarme en la situación de Su Alteza el Señor Don Diego Torres, Socio del Yerno Real el Señor Don Iñaki Urdangarín. En la misma, urdiendo a mi estilo ironía, denuncia, reducción al absurdo de los argumentos etc, planteaba la posibilidad de que este personaje hasta hace poco anónimo para el gran público, no sólo no saliera perjudicado del trance de verse pillado en un asuntillo de corrupción que de no ser por la notoriedad mediática e institucional de su compañero de fatigas, seguramente pasaría del todo desapercibida tal como está el patio, que incluso, podría sacarle rédito de saber hacer valer ante la Sagrada Familia su capacidad de mantener la boca cerrada acatando la ley de Omertá.
Pues bien, hoy Lunes, antes de ponerme a pulir el divertido texto que me traía entre manos desde el Viernes, me desayuno un artículo titulado: “Torres pone precio a su silencio” cuyo contenido literal resumido viene a decir que “Diego Torres exige 10 millones de euros, los honorarios de su bufete de abogados, el pago de la fianza, un trabajo fijo y no ser condenado a pena de cárcel; A cambio, ofrece no implicar a la Infanta Doña Cristina ni al Rey Don Juan Carlos, destruir los más de 200 correos electrónicos comprometedores para la Casa Real y otras instituciones, así como destruir cualquier otra prueba o documento referente al caso.
La noticia me ha frustrado porque soy de naturaleza supervaga, no habiendo cosa que más me fastidie que meter horas en balde, por no reconocer que me habría marcado un puntazo de haber publicado yo antes mi ocurrencia. Pero no ha sido así. Y ahora toca hacer de tripas corazón aprovechando la mezcolanza de realidad y ficción que se me ofrece.
Una vez más, la realidad ha superado mi ficción: en mi texto, yo exigía únicamente 1 millón de euros, sucediéndome como al Sr. Maligno de la serie Austin Powers que tras pasarse una temporadilla en chirona, cuando vuelve tras 30 años a la cúspide de su organización criminal exige como rescate a las Naciones Unidas ¡Un millón de dólares! cantidad que en su día era referente obligado para Fantomas, Fumanchú y compañía, pero que en la actualidad es todo un insulto para el chantajeado. Por supuesto yo también exigía pago de abogados, la fianza, no ser condenado a cárcel…pero lo del trabajo fijo, y los 10 millones de euros, confieso que ha desbordado todas mis expectativas. Pero…¡No del todo!
Porque en mi inocente fantasía, yo sin embargo, planteaba la posibilidad de divorciarme de mi actual esposa para casarme de inmediato con mi amor platónico la Infanta Helena. Con este enlace, a imitación de los efectuados antaño entre las monarquías europeas para evitar guerras y aún los de las grandes familias de la mafia para asegurarse mutua fidelidad, además de aunar intereses para que todo lo ganado en estos años de extorsión y estafa generalizada quedara en Casa Nuestra, me curaba en salud ante cualquier eventualidad o accidente, pues al igual que Diego Torres en la vida real, yo también manejaba la variable de que me quitaran de en medio como revelan fuentes de “El Mundo” le sucede al socio de Urdangarín que está obsesionado con su seguridad personal cambiando constantemente de teléfono para dificultar ser grabado, sin apenas salir de su domicilio, evitando sentarse cerca de ventanas, etc. Y es que, una cosa es robar al Pueblo de Mallorca, al de Valencia o al de España, que a fin de cuentas sale gratis y otra muy distinta es chantajear a la Casa Real, de probada experiencia en estas lides a lo largo de su historia.
El quinto Grito de Munch
La prensa internacional se ha hecho eco del precio record alcanzado en subasta por “El Grito” del pintor noruego Edvard Munch. No es para menos, si tenemos en cuenta que ya desconciertan las cifras barajadas tratándose de piezas únicas e irrepetibles, Con mayor motivo habrá de serlo cuando la obra en cuestión tiene otras tres hermanas gemelas: Una expuesta en la Galería Nacional y las otras dos en el Museo Munch, todas en Oslo Capital.
Hoy no es el momento ni el lugar para indagar sobre la diferencia entre el precio y el valor del Arte cuyo escándalo curiosamente provoca más pasión y enfrentamiento entre los expertos que el que cabe darse en el mercado de fichajes entre los comentaristas deportivos donde nadie parece necesitar distinguir entre las cifras indecentes que se pagan por tocar las pelotas 90 minutos y el valor laboral del esfuerzo realizado fuera del campo de fútbol que a lo mejor no da ni para cubrir una jornada a pie de obra de peón. No es el lugar, porque la mayoría de ustedes entienden más de lo uno que de lo otro, no siendo cuestión de enfrentarse a los elementos que los hay muy brutos. Y no es el momento, porque inflándose como se está inflando la burbuja del mercado del Arte, seguro estoy que la marca alcanzada por “El Grito” de Munch, pronto será superada por cualquier otra obra al capricho del comprador u ocasión del vendedor. En cambio, no creo que gocemos de mejor instante que el presente para contemplar cómo un solo cuadro puede canalizar los efluvios catárticos de toda una sociedad para erguirse en un icono referencial de una entera Época como la actual, por lo cual, sería un desperdicio hablar de lo de siempre cuando bien podemos asistir a una sorprendente serendipia que retrata la sobrecogedora coincidencia entre la Pompa y Circunstancia del despilfarro especulador de las élites financieras y la miseria humana de los pueblos.
Como los Jinetes del Apocalipsis, las cuatro versiones de “El Grito”, han pasado al imaginario colectivo para representar la desesperación en estado puro de una persona, independientemente del motivo que pueda conducir a ella, dado que de su desgarro expresionista nada puede colegirse al respecto. Caso muy distinto entonces de las típicas escenas figurativas donde se representaban estampas ciertamente desesperadas donde no hacía falta interpretar para vislumbrar la causa del sufrimiento, verbigracia el dolor de una madre a pie de la Cruz viendo como matan a su hijo, de las obras negras goyescas donde se sugiere la podredumbre material y espiritual que rodea a los personajes o incluso, en el “Gernika” de Picasso cuyo cubismo no alcanza para despegar el grito de la figura central de la muerte y destrucción provocada por la guerra. Porque la obra de Munch no remite a otra realidad que nuestro sentimiento sin perderse en los detalles particulares que a cada cual puedan generarle desesperación, de no ser que algún crítico me corrija aduciendo que la desesperación de la figura es debida al extraño fenómeno paisajístico que hace de fondo, en cuyo caso, habríamos confundido el efecto con la causa.
Porque ya es casualidad que en plena crisis europea, con las bolsas en caída libre, huida de los inversores, recesión económica, aumento del desempleo, subida generalizada de impuestos, subida galopante de precios, empeoramiento de las condiciones laborales, bajada de salarios, precariedad, pérdida de derechos civiles que condenará por primera vez en mucho tiempo a que los nietos vivan peor que sus abuelos…una obra de arte que no produce riqueza, que no presta servicios, que no sirve como alimento nutricional, por lo visto, ha encontrado para un simple particular en una subasta, la nada despreciable cifra de 120 millones de Dólares, dando con ello el artista desde su tumba un espeluznante quinto Grito de alarma universal ante los acontecimientos a los que estamos asistiendo en este comienzo del Milenio.
Ante esta chocante paradoja del Libre Mercado, los hay que arremeten contra el Arte que es el eslabón más débil de la cadena y los que denuncian con vehemencia el alarde de exhibicionismo de la que hacen gala los especuladores. En cambio, yo prefiero entender de lo sucedido, que España con sus grandes pinacotecas, bien podría respaldar sus subastas de Deuda poniendo como garantía el patrimonio cultural acumulado al objeto de aplacar la Prima de Riesgo que hasta ahora desconfía por guiarse únicamente por factores económicos como nuestra capacidad de producción, nuestra solvencia en los pagos, la rigidez del mercado de trabajo, la bajada del PIB, del consumo interno, de las importaciones…cuando de ser correctamente aleccionada podría atender a la inconmensurable riqueza que se atesora, no en lingotes de oro en el Banco de España, ni en las acciones de las Grandes empresas como Repsol, sino en Museos como El Prado, en forma de obras de arte.
No sé…tantas veces se le achaca a la Iglesia eso de por qué no vende el Vaticano para saciar el hambre en el Mundo, que por poner de garantía, por ejemplo, un miserable Velazquez, nadie debería rasgarse las vestiduras. Por supuesto, mejor eso, que tener que estudiar la posibilidad de expropiar a los clubes de fútbol sus recursos humanos para con la venta a terceros de jugadores como Cristiano o Messi, hacer caja y evitar a la población deambular por nuestras ciudades con la misma expresión de desesperación que aparece en el cuadro de Munch. Pero claro, de hacerse esto último, seguramente España entera furibunda saldría a la calle echando el grito en el cielo.
Iglexia se escribe con equis
A raíz del acuerdo alcanzado entre el Estado y la Santa Sede en Diciembre de 2006, el sostenimiento económico de la Iglesia Católica en España depende única y exclusivamente de los católicos y de quienes valoran la labor que desarrolla en nuestro país. Este modelo que debería ser implantado igualmente y con mayor motivo para el sustento de la Casa Real, los Partidos políticos, los Sindicatos y las Oenegés, dio como resultado, entre otros inesperados beneficios, la aparición en la Declaración de la Renta de unas casillitas en las que los ciudadanos podemos con una “equis” destinar el 0,7 de la recaudación a la Iglesia Católica y para otros fines sociales.
Pues bien, desde entonces, yo siempre marco la famosa “equis” en las dos casillas porque redunda doblemente en la encomiable labor verdaderamente solidaria que realiza nuestra Santa Madre Iglesia para con los más necesitados – que cada vez son más y más necesitados – por medio de organizaciones como Cáritas cuyos voluntarios se dan por satisfechos con un ¡Dios te lo pague! a diferencia de otros supuestos cooperantes a sueldo que aplican con esmero toda suerte de técnicas de marketing emocional para hacer socios cotizantes por las aceras o a golpe de teléfono con la única finalidad de que les mantenga el chiringuito solidario, sobre todo a ellos, personas residuales de un sistema que no les aceptara por su insolvencia y nulidad ni en los Partidos ni en los Sindicatos que es donde mayormente se encuentra la gente que desea vivir del cuento. Mas ello, no entra en contradicción con mi Declaración de la Renta, por cuanto no contribuyo de más y si, resto en cambio que al menos esos dos 0,7% de la pública recaudación, vayan a parar al nutrido nido de mangantes apuntados a las subvenciones del Boletín Oficial del Expolio, siendo entonces la equis de la segunda casilla destinada a otros fines sociales, algo así, como un mal menor.
Con estas equis, despejamos del único modo que nos dejan la incógnita social de quién nos fiamos más para hacer el bien a los ciudadanos, pues ya su mera existencia plantea serias dudas sobre el resultado del desempeño de las funciones públicas de nuestros representantes democráticos, porque de fiarnos de su quehacer, lo suyo sería que lo dejásemos todo en sus manos; Aunque tampoco es que nos fiemos demasiado de ellos en lo concerniente al mantenimiento de carreteras o la contratación de cualquier otro servicio o infraestructura, por lo que, si esto queda de nuestra decisión, seguramente sean las migajas caudas del gran pastel de los impuestos en los que todos esos voraces tienen hincados los ojos en nombre del bien común y la Cosa Pública, por no coincidir con Cosa Nostra que suena peor, cuando debería acariciarnos el oído.
No se trata entonces de la típica equis de quiniela, pues lejos queda por desgracia de ofrecer un empate entre ladrones y robados; Antes se parece más a la resignada marca analfabeta del esclavo negro que aceptara enrolarse en las filas nordistas con la esperanza de obtener un resquicio de libertad, cosa preferible a hacer el mismo gesto forzado por el amo en el bando surista del General Lee.
Por último, no deja de ser curioso que una Institución, cuyo principal símbolo recuerda al instrumento de muerte y sufrimiento donde terminara su fundador – cualquiera diría que lo celebran cada año -, deba ahora redimir su fatal elección con otra cruz como la de San Andrés. Y la digo así, porque con todo lo que despotrican de puertas hacia afuera sus máximos representantes en todo lo concerniente al sexo y con toda la que está lloviendo con el descubrimiento de casos de pedofilia, de abusos sexuales a monaguillos y seminaristas mientras claman contra gays y lesbianas…ya es desgracia suya, quien sabe si guasa ajena, y hasta castigo divino, que su actividad cotidiana tenga que identificarse con una X, como las películas pornográficas, por aquello de que en el pecado va la penitencia, porque ¡Dios nos coja confesados! si La Piedra sobre la que Jesús fundara su Iglesia, fuera otra muy distinta a la tradicionalmente identificada.
