Eneko Goia y Martutene – Mala baba de Gara.

Domingo 5 de agosto de 2018
Eneko Goia y Martutene
Un alcalde debe velar por los intereses de los ciudadanos que le han votado y también de los que no le han votado y, sobre todo, los de su ciudad. Y en este campo el alcalde de Donosti Eneko Goia lo está haciendo bien. Tiene presencia en medios, argumenta y se le entiende, paso a paso moderniza la ciudad, no crea problemas por el placer de crearlos como Odón Elorza o no deja que las cosas se pudran como hacía Eizaguirre, tiene ideas y continuamente se le ve actuar. A veces un sector del donostiarrismo que existe y le vota le suele pedir sindéresis y con respeto le critica por su informalidad a la hora de vestir en ciertos actos, pero eso es natural, siempre y cuando tenga oídos para escuchar lo que le dicen. Hasta aquí, todo bien.
Tiene entre manos Goia, entre otros temas, el asunto de la cárcel de Martutene, prisión emblemática, envejecida y en un estratégico y suculento lugar cerca del centro donostiarra y eso lógicamente origina un debate con las autoridades del gobierno español y con los vecinos, al proponerles un centro de reinserción social. Y hasta ahí también todo normal.
Pero lo que no me ha parecido normal ni gustado es su asepsia a la hora de hablar de la cárcel de Martutene porque nadie en el caso de la Escuela de Mecánica de la Armada en Buenos Aires, de Carabanchel en Madrid, de la Modelo en Bacelona, de Spandau en Alemania, de Alcatraz en San Francisco al hablar de una cárcel de estas características, con tantísima historia truculenta por detrás, las trata como proyectos simplemente sociales sin hacer una mínima apelación a la historia y a quienes han sufrido tras esas cuatro paredes como si habláramos del Topo. Martutene lo merece, sin que yo haya oído la menor palabra sobre la tenebrosa historia de esta cárcel represiva.
Me da que Goia no ha leído el libro del bergarés Jokin Inza que fue trasladado, junto a otros centenares de jelkides de las mazmorras de la cárcel de Ondarreta, de triste e infausta memoria, a la entonces nueva cárcel de Martutene, entonces recién construida por la dictadura, y que les tocó inaugurar. Jokin, hombre clave en la resistencia contra la dictadura contó como vivió y fue aquello, como malvivían, como les pegaban y vejaban, como les torturaban y afrentaban, y no solo a él, sino a aquella generación de luchadores que merecen un recuerdo y el mínimo respeto que no se les está dando.
No se puede ni debe de hacer política hoy desconociendo la memoria histórica y sobre todo sin contar estas cosas porque Martutene no ha sido una cárcel más, una cárcel de ciudad media a las orillas de un río, sino ha sido una de las peores cárceles de la dictadura de Franco con el agravante de que por ahí pasaron y perdieron su vida demasiados compañeros del alcalde Goia que dieron con sus huesos en aquellas ergástulas como para que no haya ni un mínimo recuerdo a aquellas generaciones que dieron su vida, entre otras cosas, para que Eneko Goia sea alcalde y hoy vivamos en democracia.
Ah!. Y a él, y a su generación, además de libros refrescantes de verano, les recomiendo lean las memorias de Inza en la resistencia y en Martutete y Ondarreta, a quien, por cierto, seguramente conoció en la Asamblea Nacional del PNV.
Honrar, honra y no todo hay que basarlo en una aséptica gestión.
Mala baba de Gara
Caustico nos escribe: ”Mientras Gara entrevista a emigrantes por razones “políticas” a la espera de tarjeta de residentes en Euzkadi, para echar mala baba sobre las insuficientes ayudas del gobierno vasco e insinuar el racismo latente, en Deia aparece un precioso niño de Togo que fue operado en Cruces por nacer sin ano y que cumple ahora dos añitos. Solo saben criticar, como la vieja del cómico Mota.
“Y el ilustre podemita Lander Martínez dice en la prensa de hoy que el PNV se ha echado al monte con EH Bildu. Ahí va la h…¡pero si es igualico que lo que dice Alfonso Alonso!”.

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