Nicole Kidman manda mucho

Los Ondas de este año, con que los medios audiovisuales se premian a sí mismos, huelen a muerto. Será por la proximidad del día de difuntos. Han galardonado póstumamente a Michael Robinson y Luis Eduardo Aute. ¿Hay que morirse, o casi, para tener reconocimiento? Si yo fuera Joaquín Sabina o Fernando Ónega, otros dos nominados y ambos por encima de los setenta, pensaría si los colegas no me estarán anticipando la esquela. Son tan previsibles en lo políticamente conveniente que han premiado a Patria, quizás porque es una ficción con la que te mueres de aburrimiento y hasta las audiencias la han enterrado sin un piadoso resquiescat in pace.

En el lado bueno de las cosas, hemos visto por HBO el estreno mundial de The Undoing que viene con todo lo que hay que tener para ser la serie del año. No es solo la pareja de protagonistas, compuesta por Nicole Kidman y Hugh Grant, y la participación de Donald Sutherland (el salvaje fascista Attila en Novecento). Es la creación y dirección de David Kelley, a quien debemos la maravilla de Big Little Lies, lo mejor de la tele el pasado año y el anterior. Hay mucho en común entre ambos relatos. Son historias de mujeres que forman sólidos entornos de relación entre ellas y conciben, sin desearlo, que matar es la alternativa a morir. Los hijos y su colegio son su epicentro. Y sus maridos, por debajo de su nivel, los desestabilizadores.

En este nuevo proyecto, como en el anterior, Nicole es productora ejecutiva, con lo que, además de cuidar su imagen, garantiza el tándem perfecto del éxito artístico y el beneficio millonario. El Emmy del 2021 a la mejor serie dramática lo tiene asegurado, digna sucesora, precisamente, de Succession, un relato descomunal que merece columna aparte. Y es que en la neurótica y riquísima Nueva York cualquier crimen es posible y toda inocencia es dudosa. 

3 comentarios en «Nicole Kidman manda mucho»

  1. Publicado en INTERNET :
    «»»En un reciente programa de TVE, el veterano periodista Fernando Ónega mostró junto a los contertulios su rechazo por Franco. Muy legítimo por su parte, sino fuera porque se callaba lo que todos con unos cuantos años y un poco de memoria saben: sus orígenes en el periodismo de la mano del franquismo. No sólo se inició como Jefe de prensa de la Guardia de Franco, sino que pronto se destacó como subdirector del diario Arriba. Desde esa tribuna, el 21 de noviembre de 1975, lanzó un panegírico al General franco, al que ahora parece que nunca conoció y sólo despreció en su juventud. Ojos para ver»»»

    Curiosamente en WIKIPEDIA parece que comenzó su vida periodística en 1979.
    Vergonzoso.

    1. Pues ya ves. Luego fue el speechwriter de Suárez (otro franquista reconvertido a demócrata). Y finalmente, ha colocado a la hija en Telecinco.
      Lo que los gallegos (algunos) saben de brujulear.

  2. Curiosamente, aunque no lo mencionas, Vázquez, veo una velada conexión entre la historia de Onega – y otros Onegas como el presidente de Prisa, factora de los premios Ondas, J.L. Cebrián (ex director de Arriba, ex redactor jefe de Pueblo) – y el tema que nos arrojan a la cara tanto «Big Little Lies» como «Undoing»: La mentira, la ocultación, el disimulo de hechos a los seres más queridos, la transformación de las relaciones hasta su ruptura y desaparición.
    Efectivamente series de mujeres, empoderadas, inteligentes, autónomas, que dirigen su vida y sus relaciones, pero cuya relación con la verdad es causa de desasosiego.
    Todo puede cambiar por conocer la verdad, en principio en apariencia, y más tarde en esencia hasta el final.
    Ambas series, en mi opinión, de culto, además de Sucession.
    De acuerdo con tu acertado artículo.

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